Salud en modo ajuste: la Ciudad cobrará atención a extranjeros sin DNI
Jorge Macri oficializó la decisión por redes sociales y habló de “prioridad para los porteños”. El anuncio suma respaldo libertario y críticas por el impacto en hospitales ya saturados.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció que la Ciudad de Buenos Aires comenzará a cobrar la atención en el sistema de salud pública a todas las personas que no cuenten con DNI argentino. La decisión, comunicada a través de sus redes sociales, fue celebrada de inmediato por referentes de La Libertad Avanza, que vienen empujando una línea dura de desregulación y ajuste en el acceso a servicios básicos.
“Se terminó la época en la que los extranjeros se atendían gratis”, escribió Macri en su cuenta de X, al responderle a un usuario que reclamaba medidas para evitar el colapso del sistema sanitario y reducir el déficit. El mensaje, de tono confrontativo, buscó mostrar firmeza política y alineamiento con el clima de época que impulsa el Gobierno nacional.
En la misma línea, el jefe de Gobierno remarcó que “por primera vez en la historia los porteños tienen prioridad”, y atribuyó la medida exclusivamente a una “decisión política”. La frase no pasó desapercibida: expone un cambio de paradigma en la gestión de la salud pública y deja en segundo plano el carácter universal que históricamente tuvo el sistema.
Sin embargo, el anuncio abre interrogantes de fondo: no se detalló cómo se implementará el cobro, qué pasará en casos de urgencia ni cómo impactará en hospitales que ya funcionan al límite. Mientras el oficialismo porteño capitaliza el gesto en clave discursiva, crecen las críticas por una medida que, más que una reforma estructural, parece pensada para enviar una señal política dura, con la salud como terreno de disputa.