Ajuste y descontrol: el 82% de las faltas especiales quedaron impunes en CABA
La Auditoría porteña expone fallas estructurales en áreas clave de control sanitario y ambiental.

Si bien el proceso de reducción y reconfiguración del Estado porteño no comenzó con la gestión de Jorge Macri, su gobierno —el quinto consecutivo del PRO en la Ciudad— aparece como una etapa clave en la profundización de ese rumbo. Entre las medidas proyectadas se incluyen el vaciamiento de organismos como el IVC, la fusión de ministerios hacia fines de 2026 o inicios de 2027 y una reducción de la planta estatal de entre el 12% y el 15%, en línea con acuerdos políticos previos entre el PRO y La Libertad Avanza.
En este contexto, y en paralelo a las políticas de ajuste impulsadas a nivel nacional —como el desmantelamiento del SENASA y el recorte sobre la ANMAT—, la Auditoría General de la Ciudad publicó un informe que expone serias deficiencias en áreas clave del control estatal porteño. El relevamiento se centró en el desempeño durante 2024 de la Dirección General de Administración de Infracciones (DGAI) y la Unidad Administrativa de Atención de Faltas Especiales (UACF).
El informe revela que el 82% de las multas por Faltas Especiales prescribieron sin sanción, es decir, no fueron cobradas dentro del plazo legal de cinco años establecido por la Ley Nº 1217. Estas infracciones están vinculadas a áreas sensibles como bromatología, higiene y sanidad, ambiente, residuos patogénicos y actividades económicas irregulares. Según la Auditoría, esta inacción administrativa no solo afecta el cumplimiento normativo, sino que también genera un perjuicio económico directo para el Estado.
Entre las principales irregularidades detectadas se encuentran la falta de impulso procesal sobre actas de infracción, problemas en las notificaciones a los infractores y deficiencias en la carga de datos que impiden identificar correctamente a los responsables. Aunque los organismos auditados atribuyeron estas fallas a la falta de personal —con una dotación un 54% menor a la necesaria—, el informe también señala inconsistencias en los sistemas de gestión, debilidades en los mecanismos de control y deficiencias en la supervisión de la empresa contratista Boldt S.A.