Revista Qué
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La segunda jornada del nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona estuvo marcada por fuertes acusaciones de la fiscalía, que no ahorró calificativos hacia el equipo médico que atendió al ídolo en sus últimos días.
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, los fiscales sostuvieron que los siete imputados, profesionales de la salud, conformaban “un grupo de improvisados” que “abandonaron” a Maradona, lo que habría derivado en su fallecimiento el 25 de noviembre de 2020 por un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca.
Durante la audiencia, que se centró en los lineamientos de las partes, la acusación pública adelantó que la prueba se dividirá en tres etapas: testimonial (con más de 120 testigos), telefónica (análisis de los celulares secuestrados) y médica.
Los imputados enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, con penas que van de 8 a 25 años de prisión. La defensa de los acusados, por su parte, insistió en que Maradona fue “manipulado y neutralizado por su entorno”.
Tras un breve cuarto intermedio, el tribunal, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, ordenó a las partes que informen con al menos 24 horas de anticipación la lista de testigos de cada audiencia, con el fin de organizar mejor el debate.
La primera jornada del lunes se había limitado a formalidades y lineamientos iniciales. Este miércoles, en cambio, el tono se elevó y quedó claro que el proceso promete ser intenso y con fuertes cruces entre las partes.
El juicio, que se desarrolla con dos audiencias semanales (martes y jueves), tiene previsto extenderse por alrededor de dos meses. Familiares de Maradona, entre ellos Dalma, Gianinna y Verónica Ojeda, siguieron de cerca las exposiciones.