El ganador del Oscar Al Pacino volvió al centro de la escena al confirmar que sería padre por cuarta vez a los 82 años.
La madre es su entonces pareja, Noor Alfallah, que tenía 29. La noticia se viralizó de inmediato y encendió una discusión sobre el vínculo, marcado por 53 años de diferencia, y sobre qué implica criar a un hijo a una edad tan avanzada.
Al Pacino ya tenía tres hijos de relaciones anteriores. El anuncio dividió opiniones: hubo quien defendió la decisión como un asunto privado de la pareja y quien planteó dudas prácticas, desde la energía cotidiana hasta el horizonte de largo plazo para acompañar al niño.
El caso también reavivó una pregunta más amplia. La sociedad suele juzgar con otra vara a los padres mayores que a las madres mayores.
Con una esperanza de vida más alta y más personas que llegan a la paternidad o la maternidad tarde, historias como esta tensionan la idea de cuándo es “demasiado tarde” para tener un hijo.