Revista Qué

17 Feb 2017 | Licitó veredas con el decreto 433

Apreda rompió el pacto

Jorge Apreda, el jefe comunal de la sección 4, que integra a los barrios de La Boca, Parque Patricios, Barracas y Nueva Pompeya, firmó el 23 de diciembre de 2016 un pliego para reparación de veredas por contratación directa, a través del decreto 433, y desatendió el acuerdo que se había efectuado con la Auditoría […]

Jorge Apreda, el jefe comunal de la sección 4, que integra a los barrios de La Boca, Parque Patricios, Barracas y Nueva Pompeya, firmó el 23 de diciembre de 2016 un pliego para reparación de veredas por contratación directa, a través del decreto 433, y desatendió el acuerdo que se había efectuado con la Auditoría General de la Ciudad.

El decreto 433/16 fue sancionado en septiembre de 2016 y reemplazó al 556/10, aumentando el tope del presupuesto con el que ahora cuentan los funcionarios de diversas áreas, y en el que los jefes comunales se vieron beneficiados con un incremento del 400 %. Es un sistema de contratación directa que implica la realización de una obra impostergable, por lo que la facturación se realiza de un momento a otro sin pasar por proceso de licitación.

A lo largo de 2015,  las contrataciones desde las Juntas Comunales se hacían a través del Decreto 556. Pero después de lo que fue el caso del reconocido periodista Fernando Niembro y la empresa La Usina Producciones, el asunto tomó tenor nacional y los distritos porteños abandonaron en cierta forma dicho mecanismo, a través del cual se ejercía la mayoría de los convenios. “Ya nadie más se animó a hacer contrataciones directas a través de ese decreto”, contó a Qué el auditor de la Coalición Cívica, Facundo Del Gaiso.

Cuando en septiembre del año pasado Horacio Rodríguez Larreta lanzó el 433 (básicamente implica lo mismo que su antecesor pero con aumento de montos hasta 15 millones de pesos), desde la Auditoría General de la Ciudad se pusieron firmes y advirtieron que ese decreto no podía usarse para obras como reparación de aceras. Efectivamente, no se usó en todo 2016: ninguna Junta Comunal lanzó contrataciones directas a través de dicho sistema. Ninguna, hasta el 23 de diciembre, cuando Jorge Apreda decidió utilizar el 433 y adjudicó a la empresa Graft Estudio SRL  la Reparación y Confección de Veredas, por la suma de $5.000.000, y aduciendo que la obra “resulta una operación impostergable puesto que importa un beneficio inmediato para la Ciudad”, y que la “contratación no puede llevarse a cabo mediante otro procedimiento toda vez que no respondería con la celeridad y eficacia que requiere”.

“Es un escándalo. Prometieron que no usarían ese decreto para hacer veredas. Son desastrosos”, lanzó Del Gaiso, que también recordó que la Auditoría porteña, como adelantara Qué,  ya tiene previsto poner el ojo en varias comunas, más precisamente en la 4, la 7, la 11, la 13 y la 14.

Este medio intentó comunicarse con Apreda, pero no tuvo éxito. Es que el Jefe Comunal se llamó al silencio desde el 4 de mayo del año pasado, cuando en una asamblea del Consejo Consultivo, que debatía el tema de los terreno de Casa Amarilla, irrumpió una patota y hubo golpes, gritos y cuchillazos. Todo terminó en escándalo y Apreda, desde entonces, intenta pasar desapercibido.

 

 

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