Revista Qué

29 Sep 2017 | CONFLICTOS PREELECTORALES

¿Los afecta o los fortalece?

Ante un panorama promisorio para Vamos Juntos, en las últimas semanas, temas como la toma de escuelas, la venta de tierras públicas y la reforma de la ley de alquileres entraron en agenda. Analistas políticos abordan el impacto electoral que podrían tener sobre el oficialismo. A menos de un mes de las elecciones, el oficialismo […]

Ante un panorama promisorio para Vamos Juntos, en las últimas semanas, temas como la toma de escuelas, la venta de tierras públicas y la reforma de la ley de alquileres entraron en agenda. Analistas políticos abordan el impacto electoral que podrían tener sobre el oficialismo.

A menos de un mes de las elecciones, el oficialismo porteño parece tener el camino despejado hacia un cómodo triunfo. No parecen divisarse en el horizonte chubascos políticos que pongan en riesgo lo que se avizora como una elección histórica del macrismo y sus socios en la Ciudad.

Sin embargo, en las semanas previas al retorno a la campaña, algunos temas se instalaron como “potencialmente conflictivos” para la alianza electoral oficialista. En la Legislatura, se trataron dos asuntos que pueden generar ‘ruido’: la venta de los últimos terrenos públicos para futuros emprendimientos inmobiliarios y la reforma de la ley de alquileres. Además, sigue en danza el conflicto por la toma de las escuelas secundarias porteñas, tras el rechazo de los estudiantes a la reforma educativa propuesta por el Ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta.

¿Existen hoy posibilidades de que el frente Vamos Juntos sufra algún costo político y, por ende, pierda electores en un escenario favorable como el actual? Qué puso este interrogante en consideración de reconocidos analistas políticos que examinaron el mapa a pocos días del relanzamiento de los candidatos porteños.

Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, afirmó que el panorama electoral “es muy favorable para el oficialismo”, y que “la competencia real es por el segundo lugar entre Filmus y Lousteau. Ellos hoy parecen más interesados en competir entre ellos que en hacerlo contra el Gobierno porteño”.

Desde la consultora Contextos, sus directores Simón García Mayer y Daniel Dagorret observaron, respecto al desarrollo de la contienda electoral, que “lo que se pone en juego en la próxima elección es la clara contraposición de modelos políticos que no están sujetos a medidas locales concretas, sino a valores generales fuertemente marcados por lo emotivo y por lo ideológico”.

Los consultores plantearon: “No creemos que haya algún tipo de riesgo para que Vamos Juntos vea mermado, en octubre, el resultado que ya obtuvo en las PASO”. Y agregaron que, por el contrario, advierten que “ese resultado podría crecer un poco como consecuencia de la profundización en la nacionalización de la discusión de la campaña”.

La irrupción de temas como la disposición de terrenos públicos por parte del gobierno de Larreta para el desarrollo de negocios inmobiliarios privados no produjo aún demasiada controversia. El proyecto oficial de rezonificación de cinco parcelas, que pertenecían al Gobierno nacional, no sólo generó el repudio de algunos pocos actores especializados en el tema, sino que se licuó entre otros tópicos de relevancia nacional.

Otra cuestión de menor trascendencia aun fue la modificación de la ley de alquileres, que propone que los inquilinos porteños dejen de pagar la comisión de 4,15 % por gastos de honorarios. La medida ya provocó amenazas por parte del Colegio Inmobiliario de la Ciudad, desde donde advirtieron la judicialización de la ley por estimarla de carácter inconstitucional. A grandes rasgos, la iniciativa podría generarle más beneficios que perjuicios al gobierno de Larreta, ya que la nueva normativa favorecerá a unas 400 mil familias capitalinas.

El conflicto por la toma de colegios, por parte de estudiantes secundarios en rechazo al proyecto del Ejecutivo para implementar la “Secundaria del Futuro”, si bien persiste, fue manejado hábilmente por el oficialismo porteño. Con una estrategia de encapsulamiento del tema, desde el gobierno de Larreta apuntan a desmoronar la persistente protesta de la comunidad educativa. Hasta el momento, han logrado que la opinión pública (apoyada en medios que discuten la metodología de la protesta) se haya manifestado en contra de la medida de los alumnos, sin poner el eje en la discusión sobre la reforma educativa.

Qué dialogó con el sociólogo Artemio López, quien dijo: “En principio, no creo que el electorado que acompaña a Carrió sea sensible a ese tipo de problemáticas. Es un electorado muy consolidado, apoyando hoy el proyecto de Macri”. El titular de la Consultora Equis sostuvo que, “al no haber una oposición muy activa en Capital Federal, los temas en los cuales el electorado de Vamos Juntos no tiene sensibilidad pierden capacidad de intervención, al no ser instalados con fuerza en la campaña opositora. Hay una morosidad de la oposición, no es puro mérito del oficialismo, sino un déficit opositor”.

Sobre la toma de los colegios, López agregó que “fue muy mal tratado por la oposición”. El analista político complementó: “El tema de la educación pública es salvaje, la reforma es el primer paso para la precarización y se tendrá a la Ciudad como distrito piloto. Y la oposición, sobre todo Unidad Ciudadana, no se hace cargo de ese movimiento estudiantil, seguramente guiada por las encuestas que dicen que el electorado porteño no está de acuerdo con las tomas”.

La desaparición de Santiago Maldonado y su impacto electoral también se cuela en el análisis. Para Rosendo Fraga, “Vamos Juntos puede ganar o perder votos, pero su volumen electoral es tan alto, y la oposición está tan dividida, que no puede perder. Maldonado puede afectar a Cambiemos como el caso Nisman al kirchnerismo. Pero en caso de hacerlo, no será volcar 10 o 15 puntos, sino 2 o 3. Es decir, que no se altera el resultado, que está a favor del oficialismo”.

En tanto, Artemio López destacó que “el macrismo tiene en Ciudad su núcleo de construcción política histórica, y tiene hoy una candidata que va a obtener niveles de aceptación muy importantes. Ahora, además del clima de época, el sistema de medios oficialistas y la habilidad del Gobierno para hacer campaña, en eso contribuye la postergación de la oposición política, que no dice nada”.

En conclusión, el panorama para Vamos Juntos es más que alentador. De no mediar algún imponderable de carácter catastrófico, Carrió y compañía se encaminan a una elección histórica. Y con un triunfo en octubre, Horacio Rodríguez Larreta empezará a pensar en el 2019 y, por qué no, con posible alcance nacional.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #155 DE REVISTA QUÉ

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