Revista Qué

21 May 2016 | Comunas

Radiografía consultiva

Son organismos que nuclean a diversos sectores barriales, sociales y políticos. Por ley, deberían ser parte de la toma de decisiones dentro de las juntas comunales, que en muchos casos los ignoran y no garantizan la pluralidad participativa. ¿Cómo funcionan los consejos consultivos en la Ciudad?

El miércoles 4 de mayo hubo graves incidentes en el plenario del Consejo Consultivo (CC) de la comuna 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Pompeya), cuando la reunión de vecinos y miembros de agrupaciones barriales fue abordada por un grupo de violentos que empezó a los golpes, con sillazos, ataques a puño limpio e incluso cuchillazos.

La gresca se inició cuando se abordó el tema de la venta de los terrenos de Casa Amarilla a Boca Juniors, y quedó en evidencia la situación por demás irregular del Consejo Consultivo, organismo que, en cada comuna, debería ser integrado por diversos sectores sociales, vecinales y políticos para garantizar la participación democrática, pacífica y plural. Bien cabe mencionar que el 1 de septiembre de 2005 se sancionó la Ley Orgánica de Comunas, N° 1777. La misma empezó a regir seis años más tarde, y allí se establecieron las bases para un correcto funcionamiento de cada distrito, aunque siempre hubo falencias.

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Como estipula el artículo N° 33 de la ley, el Consejo Consultivo de cada comuna actúa como un “organismo de participación popular”, y debe estar integrado por representantes de entidades vecinales no gubernamentales, partidos políticos, redes y otras formas de organización con intereses en el ámbito territorial de las comunas.
El Consejo Consultivo tiene una única premisa: garantizar la participación de los vecinos que residen en el barrio.

En ese sentido cuenta con potestad para formar parte del proceso de elaboración del programa de acción anual y temas referidos al presupuesto de la comuna. La ley es bien clara: las juntas comunales están obligadas a tomar nota de lo resuelto en las asambleas, poner en consideración los reclamos y las propuestas, y actuar en base a eso.
Sucede que, en muchos casos, la norma no se cumple a rajatabla: según constató Qué, la ley está lejos de respetarse en muchas de las sedes comunales, donde existen consejos consultivos que quedan al margen de la toma de decisiones.

En un relevamiento de los 15 distritos, sólo cinco consejos funcionan acordemente, hay dos con falencias leves, y en los ocho restantes no se garantiza la pluralidad de voces y la real participación ciudadana.

Comuna 1: En el CC de los barrios Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Monserrat y Constitución hay coordinación con la Junta que encabeza María Brunet (PRO), quien suele llamar a reuniones de comisiones. Hace poco se aprobó una modificación para que la mandataria rinda cuentas al CC.

Comuna 2: En el CC de Recoleta existe una participación heterogénea y se vienen tratando varios temas e iniciativas. Allí se congregan vecinos de diversos ámbitos y partidos políticos, que piden respuestas sobre cuestiones del presupuesto, y se las dan. “No sin un enorme esfuerzo, logramos que haya transparencia”, afirmó a Qué Laureano Bielsa, comunero de Nuevo Encuentro.

Comuna 3: En Balvanera y San Cristóbal, el CC funciona con normalidad. Hay reuniones y una mesa promotora que mantiene el diálogo. Allí participan diversas asociaciones y espacios políticos. El problema emerge cuando “las respuestas de lo que se resuelve en los plenarios no son bien evacuadas por la Junta”, contó a Qué Verónica Bruk, comunera de ECO. En un mes, el jefe comunal Carlos Breyaui (PRO) realizará un informe de gestión.

Comuna 4: Los episodios del 4 de mayo, donde hubo golpes, cuchillazos y caos generalizado, dejan entrever la nula participación democrática dentro del CC que integra al barrio de La Boca. Esto hizo salir a hablar al secretario de Descentralización del Gobierno porteño, Sergio Constantino, quien sostuvo: “No puede volver a suceder algo así. Trabajaremos para eso”.

Comuna 5: El Consejo Consultivo funciona regularmente, con reuniones mensuales y ámbitos de debate y propuesta; aunque se sostiene sólo por los vecinos y organizaciones que lo integran. Según afirmó la comunera del FpV, Laura Corvalán, “el Gobierno no le da al CC el lugar que la ley le otorga”. Lo que se resuelve en los plenarios y asambleas, siempre queda ahí, y muy difícilmente avanza. En el mejor de los casos, el jefe comunal Rubén Otero (PRO) lo traslada, pero después la cosa no tiene efecto en la definición legislativa.

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Comuna 6: En Caballito, el Consejo Consultivo se reunió tres veces en lo que va del año. La última vez fue hace dos semanas, cuando se trataron temas de ejecución de obras. En ese sentido, tiempo atrás hubo un llamado a licitación para una obra en el Ferro-carril Belgrano, por 9 millones de pesos para la puesta en valor. Fue presentada en una reunión de la que el Consejo nunca se enteró. En la misma, algunos vecinos pusieron objeciones al proyecto y les tomaron el reclamo, pero todo quedó ahí. El comunero del FpV, Osvaldo Balossi, señaló: “No hay una decisión política por parte del Gobierno para que los CC tengan participación concreta en las situaciones. Los vecinos participan, le ponen el cuerpo, se organizan en comisiones, pero no hay una decisión de las autoridades o del presidente de la Junta de reconocerlos y tomarlos en cuenta”.

Comuna 7: En Flores, el CC está cooptado. El comunero de ECO, Ale-jandro Caracciolo, habló de ciertas falencias en el funcionamiento de los plenarios y asambleas. “Es gente que hace política dentro del ámbito del Gobierno. Si logramos que en los CC se integren diversos sectores, podremos democratizarlo un poco”, dijo, y añadió que “el ámbito de participación es muy chico; los tipos apagan la luz y hacen y deshacen a su antojo”. Caracciolo subrayó además el poco acceso a la información y a los temas centrales que tienen los comuneros.

Comuna 8: En Lugano, Soldati y Villa Riachuelo, el diálogo es efectivo dentro del CC. Allí hay plenarios en los que se integran diversos sectores políticos y los vecinos se expresan sin restricciones. La falencia es la poca difusión y la carencia de herramientas para promover las asambleas, lo que desemboca en una participación escasa, de pequeña cantidad, aunque democrática. Un factor determinante es el poco manejo presupuestario que hay en la junta.
Facundo Roma, comunero del FpV, hizo hincapié en lo que sucede en otras comunas, donde muchas veces el PRO no fomenta la pluralidad: “El oficialismo repele todo lo que sea participativo. Ellos son mayoría y se centraliza todo en los presidentes comuneros. La decisión es llevar a los CC a la mínima expresión”.

Comuna 9: Los barrios Parque Avellaneda, Liniers y Mataderos cuentan con un Consejo Consultivo integrador, que se desarrolla con total normalidad. “No hay irregularidades. Está garantizada la participación de todos los vecinos del barrio y de las organizaciones de la sociedad civil de nuestra comuna”, contó a Qué el comunero de la Coalición Cívica, Roberto Braccini.

Comuna 10: El CC de la comuna que integra a los barrios Floresta, Monte Castro, Vélez Sársfield, Versalles, Villa Luro y Villa Real funciona con normalidad. Allí se puede participar y elaborar proyectos de manera conjunta. Incluso el organismo fue recibido por los siete miembros de la Junta. Actualmente se trabaja en un proyecto destinado a espacios de recreación para niños de las escuelas lindantes a la autopista. “Es de esperar que la comuna 10 se convierta en pionera en dar el puntapié inicial hacia un verdadero mecanismo de participación ciudadana, cumpliendo engolpe de estadotonces con el genuino espíritu de la ley”, dijo a Qué la comunera de la Coalición Cívica, Daniela Mesplede.

Comuna 11: En Villa Devoto, General Mitre, Villa del Parque y Santa Rita aún no se convocó a plenario en 2016. El PRO anunció cambios, y ahora en el CC sólo se puede participar en forma grupal. El oficialismo ordenó que la Junta defina cómo funciona el CC y a quiénes se convoca. En ese sentido, la oposición se niega. “Planteamos la autonomía del Consejo”, dijo Delfina Velázquez, comunera del FpV.

Comuna 12: En los barrios Saavedra, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón, el CC se desarrolla con normalidad. Hay reuniones con el jefe comunal Jorge Roca y se aportan ideas desde diversos sectores sociales. Además, el CC es llevado adelante por gente del barrio y no por militantes políticos.

Comuna 13: En Belgrano, Núñez y Colegiales, el CC se reúne todos los miércoles y funciona muy bien. El problema surge cuando se transfiere lo resuelto en las asambleas al presidente de la comuna, Gustavo Acevedo (PRO). “Este no lo pone en consideración”, contó a Qué Julieta Costa Díaz, comunera del FpV. Añadió: “Ni siquiera es que dan explicaciones. No creen en la participación ciudadana ni en que sea ésa la forma de participar”.

Comuna 14: Como informó Qué en su edición N° 82, el Consejo Consultivo de la comuna que integra al barrio de Palermo, está partido. En Acta Pública se deja constancia de irregularidades, amenazas y maltrato físico en los
plenarios que a menudo se llevan a cabo. Allí, el oficialismo maneja las asambleas y renueva autoridades permitiendo el ingreso de personas que no viven en el barrio y que militan en el PRO. “Los vecinos y miembros de otros partidos políticos son excluidos de las reuniones”, contó la comunera de ECO, Andrea Saidel.

Comuna 15: La comuna que nuclea a La Paternal, Chacarita, Villa Crespo, Agronomía, Villa Ortúzar y Parque Chas cuenta con un CC plural. Hay mucha iniciativa, pero el bajo presupuesto pone trabas. Lo mismo pasa con la relación con la Junta, que suele ignorar las propuestas del Consejo. Los plenarios se hacen en el edificio de la comuna y hay una mesa coordinadora. “Acá el PRO no se metió a patotear. Ignoran al Consejo, pero no lo destruyen”, tiró la comunera del FpV, Camila Rodríguez.

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