Revista Qué

25 Nov 2014 | Recuerdo!!!

A un año de la muerte de Ricardo Fort

Hoy 25 de Noviembre de 2014 se cumple el primer aniversario de la muerte de Ricardo Fort.  Amado y odiado por igual, el hombre pasó de ser un loco millonario que gastaba plata para las cámaras, a jurado de ShowMatch y a encabezar obras en Mar del Plata.

fortCon una billetera abultada y su personal de seguridad como escudos, Fort se presentó en el ambiente artístico, acompañado por una excéntrica madre, dos hijos pequeños, un amigo incondicional, varias novias mediáticas y un sólo objetivo: ser famoso.

Ricardo Fort falleció a los 45 años en el Sanatorio de La Trinidad de Palermo. El millonario sufrió un paro cardíaco asociado a una hemorragia digestiva masiva que produjo su deceso. A un año de su desaparición, sus familiares lo recordarán este mediodía con una misa que se realizará en el cementerio Memorial de Pilar, y participarán amigos del mediático.

Además, a las 19 los fanáticos y seguidores realizarán una misa en la parroquia San Benito de Abad, ubicada en el barrio de Palermo, donde Ricardo solía frecuentar cada domingo y visitaba cuando regresaba de algún viaje.

Su deceso fue controversial y dejó abiertas muchas interrogantes, por esta razón su familia decidió pedir una autopsia para saber si se trató de un caso de mala praxis. A pesar de que los estudios comenzaron en diciembre del año pasado, todavía no se dieron a conocer los resultados finales de la autopsia. Esta tardanza aumenta la controversia que hay alrededor de su fallecimiento.

Más allá de las sospechas, Fort tenía la salud muy deteriorada y casi no podía caminar, tras haberse sometido a múltiples cirugías de columna y rodilla. Estuvo internado en muy grave estado en febrero de 2013 por una úlcera duodenal complicada con peritonitis, pero pudo recuperarse.

Estando en Miami, sufrió una caída que le produjo una fractura en el fémur. Se internó el 21 de noviembre de forma programada para la evaluación y tratamiento de dicha fractura. Unos días más tarde, falleció.

Fort sabía que se iba a morir joven. Al menos eso era lo que daba a entender cada vez que hablaba del tema. Quizás por eso, hace tres años, le dijo a quien supo ser su pareja que quería que firmara un papel. El hombre era Gustavo Martínez, quien amo y aún sigue amando al millonario. Y el famoso papel, “el que nunca imaginó utilizar tan rápido”, era la tutela de sus hijos, Martha y Felipe.

Sin querer, Martínez se convirtió de un día para el otro en una especie de “papá”. Y como la situación le preocupa, consulta cada movimiento con los psicólogos de los menores para no cometer errores. O cometer la menor cantidad posible.

Durante este año, acomodó la rutina de los pequeños. Visita el cementerio todas las semanas, cambia las flores y llora. Regresa a la casa de Sucre, y sigue pendiente de la vida de los niños. Lo único que no logró hasta ahora es acomodar el cuarto y las pertenencias de Ricardo. Tanto la ropa como el cuarto siguen intactos.

“Ricardo era como un niño en un cuerpo de adulto, que cumplió su sueño de ser famoso”, dice Gustavo.

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