Revista Qué

10 Feb 2016 | Milagro que sorprende

Una niña sobrevive a inusual meningitis

Kali Hardig, de 12 años, empezó a quejarse de dolor de cabeza terrible y náuseas, luego de haber estado jugando con dos amigas en un parque acuático cerca de Benton, Arkansas.

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niña 6Los médicos del Hospital Infantil de Arkansas les dijeron a los afligidos padres que lo más probable era que Kali se hubiera infectado allí con una ameba. Le había entrado agua sucia por la nariz, y el parásito había pasado del nervio olfatorio al cerebro, donde estaba consumiendo los tejidos.

Este padecimiento se llama meningoencefalitis amibiana primaria y, según los médicos, en el 99 % de los casos resulta letal. “Tuvimos que decirles a los padres que era muy probable que la niña muriera en el transcurso de las 48 horas siguientes“, cuenta el infectólogo Matt Linam, quien se encargó del caso.

El hecho sucedió en julio de 2013, cuando la madre de Kali, Traci Hardig, la llevó al Hospital Infantil de Arkansas con una fuerte fiebre el 19 de julio, poco después de que Kali fuera a nadar en un parque acuático en el centro de Arkansas. El parque, ahora clausurado, incluía un lado con fondo arenoso.

A pesar de todo los médicos se pusieron en acción, le suministraron a Kali antibióticos, antimicóticos y un fármaco alemán en fase de ensayos clínicos, le redujeron la temperatura a 34 ºC y le indujeron el coma a fin de disminuir la inflamación cerebral.

Por último, la conectaron a un respirador y a una máquina de diálisis para contrarrestar la insuficiencia renal. Durante dos semanas, trabajaron sin descanso tan solo para mantenerla con vida; evitaban que la presión arterial le subiera demasiado, ya que eso podría agravar la inflamación cerebral.

Había horas buenas y horas malas, pero no días enteros“, dice el doctor Linam. Poco a poco la inflamación se estabilizó.

Los médicos le redujeron la dosis de sedantes a Kali, y le subieron la temperatura corporal. Nadie sabía si volvería a ser como era cuando despertara, si es que recobraba el sentido.

Sencillamente, no lo sabíamos“, admite Linam. “Pero dos días después, la niña despertó y levantó los pulgares. Entonces sus padres supieron que seguía siendo la misma“.

Kali permaneció ocho semanas en el Hospital, por lo cual tuvo que aprender muchas habilidades básicas, entre ellos deglutir la comida….

“Debió estar en el respirador durante dos semanas”, informó el médico Heulitt, pero desde entonces, la menor ha mejorado de manera increíble.

Kali pudo respirar sin ayuda. Si bien le costó hablar al principio, sí podía escribir su nombre y responder a médicos y familiares. Hoy las pruebas siguen sin mostrar señales del parásito en su organismo.

Los médicos no saben con certeza cómo logró sobrevivir (en Florida, un niño de 12 años a quien le diagnosticaron el mismo padecimiento unos días después que a Kali, murió a pesar de haber recibido el mismo fármaco alemán).

Ante todo, fue la gracia de Dios“, dice Linam. “Aparte de eso, hubo incontables factores que ayudaron, una sucesión diaria de pequeños milagros que le salvaron la vida“, agregó.

Pasamos de que se nos dijera que nuestra pequeña hija no sobreviviría a esta ameba, a que ahora se nos diga que Kali va a ser la tercera sobreviviente y va a regresar a casa“, dijo Traci Hardig.

 

 

 

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