Revista Qué

27 Abr 2016 | Inspiradora

La historia de superación de Brian Boyle

La última semana de julio de 2004, luego de haberse graduado de la secundaria, Brian Boyle de 18 años, volvía a su casa tras un duro entrenamiento de natación, cuando se vio involucrado en un accidente automovilístico, luego de que un camión de basura se estrellara contra su auto. 

brian 3 brian 4brian 5 El impacto de la violenta colisión había hecho que su corazón se desplazara por su pecho, destrozó sus costillas, la clavícula, la pelvis, colapsaron sus pulmones causando daños a cada órgano, sus riñones e hígado dejaron de funcionar, su bazo y vesícula biliar tuvieron que ser removidas, resultando en la pérdida de el 60% de su sangre.

Todo esto lo dejó en coma, siendo sostenido por equipos electrónicos y médicos, durante más de dos meses en el Prince Georges Hospital Center en Cheverly, MD.

Brian realmente murió ocho veces durante su tratamiento y recuperación, y recuerda a un cura leyendo sus últimos rituales religiosos.

Brian es puesto en coma, y cuando por fin salió del coma dos meses después, Brian no tenía ningún recuerdo del accidente. Él podía ver ni escuchar, pero no moverse ni hablar.

“Primero que recuerdo después de la colisión y que aún está vivo en mi mente hasta el día de hoy, era estar en un gran tubo de color blanco. En este tubo había un muchacho sentado a mi izquierda, y muchos otros muchachos y muchachas sobre mi lado derecho”, sostuvo Brian.

“Yo no sabía por qué yo estaba allí o incluso cómo llegue allí, en primer lugar. Cuanto más tiempo pasaba allí, más podía visualizar mi entorno. El muchacho a mi izquierda tenía un teléfono celular, y me preguntó si lo necesitaba para llamar a alguna persona por mi. Le dije “sí, puedes llamar a mis padres y decirles que los amo”, agregó. 

Después de pasar dos meses en coma, 14 operaciones, 36 transfusiones de sangre, 13 tratamiento de plasma, Brian fue recuperando lentamente la conciencia.

Pero,a pesar de que sus ojos estaban abiertos, estaba completamente paralizado y no estaba seguro si volvería a dejar la habitación 19.

De a poco fue aprendiendo a hablar de nuevo, a comer, bañarse, peinarse, y vivir de forma independiente de nuevo.

Durante todo ese tiempo, Brian comenzó a escribir su historia y cada detalle de lo que iba adquiriendo y haciendo día a día en un diario y, en 2009, esas experiencias se transformaron en un libro publicado llamado ‘Iron Heart‘.

Después de unos meses de estar nadando un poco cada vez más, él decidió que no iba a dejar que sus lesiones impidieran sus sueños, que era competir en un triatlón Ironman algún día, y logró su meta el 13 de octubre de 2007.

En 2008 compitió en el Foster Grant Ironman 70.3, en donde se llevó a cabo el campeonato Mundial en 2008 en Clearwater.

En 2010 se graduó en la Universidad de Maryland de Santa María con honores ‘Cum Laude’, y también hizo su primera donación de sangre en el Hospital que lo trajo de vuelta a la vida.

Mi historia es acerca de la recuperación y el regreso, pero quiero hacer mucho más que eso. Quiero hacer un impacto positivo en el mundo. Quiero motivar espero inspirar a otras personas a través de mis esfuerzos a nunca renunciar a sus sueños y para no dejar nunca de creer y su fe en Dios, no importa cuán malo pueda parecer una situación“, sostiene Brian.

 

 

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