Revista Qué

27 Abr 2017 | Antes de morir

Emotiva conversación de una madre y su hijo

El 4 de febrero Nolan Scully de tan sólo 4 años perdió su batalla contra el cáncer, luego de luchar durante 15 meses, tras ser diagnosticado en noviembre de 2015 con rabdomiosarcoma, un cáncer agresivo que ataca los tejidos blandos.

Todo comenzó como un resfriado que no cedía a ningún tratamiento, por lo que los médicos decidieron realizar una biopsia en sus adenoides. Ahí descubrieron la dolorosa realidad.

A tan sólo dos mese y medio de su muerte, su madre ha intentado narrar en una publicación de Facebook cómo fueron sus últimas horas, para ayudar a otra gente que pueda estar pasando por lo mismo.

En la publicación se refleja el amor de madre e hijo, y la complicidad más tierna entre ambos, a la hora de afrontar la separación a causa de la muerte.

Dos meses. Dos meses desde que te abracé entre mis brazos, escuché lo mucho que me querías, besé aquellos ‘labios pastel’. Dos meses desde que nos acurrucamos. Dos meses de puro infierno absoluto.

He querido durante mucho tiempo escribir sobre los últimos días de Nolan. Su últimos días brillaron con lo increíble que es mi hijo. Qué hermoso. Cómo puede ser nada más que puro amor.

Cuando traje a Nolan al hospital por última vez sabía que había algo peor ocurría, no se trataba de un episodio nuevo. Lo sabía, y lo más extraño es que creo que él también lo sabía. Llevaba sin comer ni beber nada en días y estaba vomitando continuamente.

El 1 de febrero nos sentamos con todo su equipo. Cuando habló su oncóloga, vi el dolor puro en sus ojos. Siempre ha sido honesta con nosotros y luchó junto a nosotros todo el tiempo, pero el escáner de tomografía actualizado mostró grandes tumores que crecieron comprimiendo sus tubos bronquial y el corazón. La metástasis alveolar rabdomiosarcoma se estaba extendiendo como un fuego salvaje. Ella nos explicó que no creía que su cáncer fuera tratable ya que se había hecho resistente a todas las opciones de tratamiento y que el único plan sería mantenerlo cómodo mientras se estaba deteriorando rápidamente.

Después fui a la habitación de Nolan. Él estaba sentado en ‘la silla roja de mami’ viendo Youtube en su tablet.

Me senté con él y puse la cabeza apoyada en la suya, para tener la siguiente conversación:

Madre: Poot, duele respirar ¿verdad?

Nolan: Bueno…. Sí.

Madre: Estás sufriendo mucho, ¿no?

Nolan: (Bajando la cabeza) Sí.

Madre: Poot, este tipo de cáncer apesta. Ya no tienes que luchar más.

Nolan: (Pura felicidad) ¿No?, pero ¡lo hago por ti mami!

Madre: ¡No, Poot!, ¿es eso lo que tú estás haciendo? ¿Estás luchando por mami?

Nolan: Bueno, claro

Madre: Nolan Ray, ¿cuál es el trabajo de mamá?

Nolan: Cuidarme para mantenerme a salvo (expresó con una gran sonrisa)

Madre: Cariño… ya no puedo hacer eso aquí. La única manera de mantenerte seguro está en el cielo. (Dije con mi corazón destrozando)

Nolan: Así que iré al cielo a jugar hasta que tú vengas. ¿Vas a venir, verdad?

Madre: ¡Claro! ¡No podrás deshacerte de mami tan fácil!

Nolan: ¡Gracias mami! Voy a jugar con Hunter y Brylle y Henry.

Luego de esa conversación, madre e hijo pudieron disfrutar de unas cuantas horas más de sonrisas compartidas, también viendo televisión, e incluso planeando su funeral.

Pero el 4 de febrero a las 9.00 am, mientras Nolan observaba en su tablet un capítulo de Peppa Pig, Ruth le dijo que iría a tomar una ducha. No muy convencido, le pidió que llamara a su tío y que moviera su cama para que pudiera verla.

Al ingresar al baño, el niño cerró sus ojos. Se durmió profundamente. Cuando Ruth salió, vio que varios enfermeros rodeaban la cama de su pequeño hijo.

Creyó lo peor al ver que una de ellas giraba, y la miraba con los ojos llenos de lágrimas. Se lanzó sobre él y se recostó.

Está en un sueño profundo. No puede sentir nada“, le advirtieron. Nolan había entrado en un coma irreversible, según los médicos.

Puse mi mano en el costado derecho de su rostro. Entonces, un milagro que nunca olvidaré ocurrió. Mi ángel respiró, abrió sus ojos, me sonrió y me dijo: ‘Te amo, mami’, giró su cabeza hacia mí, y a las 11:54 el sargento Rollin Nolan Scully murió, mientras yo le cantaba al oído ‘Eres mi sol’“, contó Ruth.

 

 

 

Compartir
?