Revista Qué

25 Oct 2016 | Emocionante historia

Una beba nació dos veces para no morir

Cuando su madre, Margaret Hawkins Boemer estaba de 16 semanas de embarazo, madre ya de dos niñas más, los médicos le informaron que la bebé tenía un tumor en la columna vertebral, lo cual, desviaba la sangre del feto, elevando el riesgo de una insuficiencia cardíaca mortal.

margaret 3 margaret 5 MargaretSumado a esto, Margaret en realidad esperaba mellizos, pero uno no pudo sobrevivir. El teratoma sacrococcígeo, no es muy común, ya que se puede dar en  un tumor que se desarrolla en uno de cada 35.000 fetos, especialmente en niñas.

El mismo aparece antes del nacimiento, y crece en el coxis de un bebé. Algunos de esos tumores pueden ser tolerado, pero en el caso de la hija de Margaret, el caso era letal.

El tumor de a poco le chupaba la sangre a Lynlee Hope, lo que hacía que no pudiera crecer. Los médicos le dieron una solución a Margaret: abortar

Pero Margaret confiada buscó otras respuestas, y fue a una clínica especializada en Texas que le sugirieron una riesgosa cirugía, ya que, con ésta Lynlee tenía 50% de probabilidades de vivir.

Y en la semana 23 de su embarazo, el tumor presionaba el corazón de su hija, provocando el temido cuadro de insuficiencia cardiaca.

Fue una decisión fácil para nosotros. Queríamos salvarle la vida“,  relató la mujer. Entonces optaron por la operación.

Cuando la beba cumplió el sexto mes de gestación, los médicos iniciaron su operación. La beba había llegado al mundo, abandonó la placenta por veinte minutos. El tiempo necesario para extraerle el tumor que ya medía lo mismo que la beba.

Cass y su equipo del Texas Children’s Fetal Center,  la operaron durante cerca de cinco horas.

La parte en el feto es muy muy rápida. Lleva 20 minutos. La parte que más tiempo lleva es abrir el útero. El tumor era tan grande que se necesitaba una gran incisión. La beba estuvo completamente fuera del vientre de su mamá por veinte minutos, todo el líquido amniótico debe caer por fuerza, en realidad fue bastante dramático“, sostuvo Cass.

Sumado a que el corazón de la beba se detuvo, pero un médico le dio la medicación adecuada y continuaron con la intervención.

Los cirujanos colocaron a la pequeña nuevamente en la matriz y cocieron el útero de su madre. La beba volvió a la panza de su mamá.

Allí estaría otros tres meses más, hasta que el 6 de junio, la beba nació por segunda vez, esta vez por cesárea. Y sana.

A los pocos días de nacer, la beba volvió a ser operada para sacarle los restos de tumor, y hoy vive con sus padres y sus hermanas, sana y salva.

Por su parte el Doctor Cass dice que es un milagros, el segundo que ve en su vida, ya que, siete años atrás practicó la misma operación a otra beba. Esa nena hoy tiene siete años.

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