Revista Qué

10 Mar 2017 | Legislatura porteña

$44 millones por cada legislador

Es lo que representa, para 2017, la estructura de todo el Parlamento, medido de acuerdo a los 60 legisladores que alberga. Con un Presupuesto de más de dos mil millones y medio de pesos, el 69,2 % se destina a salarios. Hoy, cada legislador percibe cerca de 73 mil pesos mensuales. En todo 2017, mantener […]

Es lo que representa, para 2017, la estructura de todo el Parlamento, medido de acuerdo a los 60 legisladores que alberga. Con un Presupuesto de más de dos mil millones y medio de pesos, el 69,2 % se destina a salarios. Hoy, cada legislador percibe cerca de 73 mil pesos mensuales.

En todo 2017, mantener el trabajo parlamentario les costará, a las arcas porteñas, al menos 44 millones de pesos, sin contar las readecuaciones presupuestarias que suelen aplicarse. El Presupuesto previsto para el Poder Legislativo, este año, es de $ 2.652.341.179.

Con 60 diputados, es una de las legislaturas que más insume en el territorio argentino. Tiene una estructura de alrededor de dos mil empleados, con diferentes modalidades de contrataciones.

Los gastos en el Palacio legislativo de la Ciudad de Buenos Aires adquieren distintas manifestaciones, según cómo se los re-presente. Mantener su estructura tiene un costo diario de $ 7.266.688 para los porteños.

La Legislatura, ubicada en Perú 160, vio incrementados sus ingresos con respecto a 2016 en un 30 %, la misma pauta con la que subió el Pre-supuesto General de Gastos de toda la ad-ministración pública, de acuerdo a lo enviado por Horacio Rodríguez Larreta a fines del año pasado.

Si se lo mide por día, se concluye que mantener el Parlamento le cuesta a la Ciudad más de 121 mil pesos a razón de cada miembro parlamentario. Se debe tener en cuenta, para aquellos legisladores que se enfadan o desmienten ganar ese dinero, que se trata de la estructura que se monta para el desempeño de los 60 diputados, lo que incluye salarios, insumos, servicios y obras, entre otras cosas.

En efecto, además de los aseso-res de cada diputado y de los bloques parlamentarios, se cuentan los empleados administrativos y todas aquellas tareas necesarias, como la seguridad o limpieza, para el funcionamiento de la Casa, ad-ministrada por la vicepresidenta I, Carmen Polledo, a la que a fin de año se le termina el mandato y no podrá continuar con la labor que lleva con firmeza.

Por un carril van los números globales del Parlamento; por otro, los de cada legislador, y la estructura que utiliza para el desarrollo de sus funciones. Fuentes califica-das le dijeron a Qué que, en la actualidad, “los parlamentarios reci-ben un sueldo neto de 73 mil pe-sos”. Sin embargo, resaltaron: “El impuesto a las ganancias, el im-puesto al trabajo, depende del patrimonio”, por lo que todos perci-ben descuentos de acuerdo a sus bienes.

Hay que recordar que, en 2007, se reguló por la ley Nº 2 la dieta de cada legislador. Perciben un salario fijado en un 20 % adicional con respecto a la “remuneración bruta de un agente de la máxima categoría de la Planta Permanente con título universitario, 25 años de antigüedad, dedicación funcional, la máxima asignación por permanencia en el cargo, con conducción, más los ítems no remunerativos y remunerativos que se acordaran”.

A la par de la dotación de personal de cada legislador y los bloques parlamentarios, la Legislatura capitalina cuenta con tres secretarías, once subsecretarías y 29 direcciones, además del Instituto Legislativo de Capacitación Permanente.

Quienes recorren a diario los cuatro pisos de despachos que alberga la Legislatura, más la planta principal, la planta baja y el edificio anexo, reconocen que no hay un “criterio” fijo para determinar el personal.

Claro está que, desde su llegada a la Casa Rosada, el PRO está concentrado en reducir gastos en el Estado. Para es-ta cuestión, relativizan estos números y señalan que se trata de erogaciones atinentes a la función pública, y que alcanza incluso a la oposición.

“Se trata de un presupuesto para solventar los gastos que demanda la responsabilidad que se tiene como legislador, que no es menor. Y, además, hay toda una planta de cargos administrativos necesarios para esa función”, afirman desde el oficialismo.

El personal de la Legislatura se divide entre aquellos que se encuentran en planta permanente, los que se incorporan como planta transitoria ante cada recambio político, y los contratados por locaciones de servicios, por lo tanto, monotributistas.

Como ha pubicado Qué en ediciones anteriores, hay que mencionar que un diputado recibe recursos por un cargo de planta transitoria 1 (T1) -el más alto-, dos cargos de T2, dos de planta transitoria 3, y dos T4.

No obstante, cada representante legislativo puede partir los módulos que representan esos puestos y así multiplicar los cargos. Es decir, que un legislador puede partir un cargo de T1 hasta en tres ve-ces, uno de T2 en dos y uno de T4 en dos. Esa disposición es la que hace la diferencia entre despachos más o menos poblados, y repercute además en el nivel salarial: un despacho numeroso implica sueldos más bajos que uno más chico en personal.

Un costo diario de $ 7 millones
Con un Presupuesto de más de dos mil millones y medio de pesos para 2017, la Legis-latura representa un costo de más de siete millones de pe-sos por día ($ 7.266.688 ) para las arcas porteñas. Al mismo tiempo, si se tiene en cuenta que se trata de una estructura para 60 legisladores, el gasto diario total por cada uno de ellos asciende a $ 121.111,46.

Último año de la Vice I, que dejará un cargo clave

Según el reglamento, el vicepresidente 1º asume la “administración y la coordinación” de la Legislatura. En un año electoral, a Carmen Polledo se le vence la banca y no podrá renovar, por lo que tendrá a cargo la designación de los empleados del Parlamento porteño por última vez.

En efecto, puede “designar todas las empleadas y los empleados de la Legislatura”, y “dirigir y supervisar las secretarías Administrativa, Parlamentaria y de Coordinación”. Asimismo, también puede “nombrar y remover empleados, en acuerdo con el bloque parlamentario, y es quien designa al contador”. A la vez, es quien elabora el Presupuesto de la Legislatura, siempre de acuerdo al reglamento interno, que le da poder.

Salarios magros para estatales

Como publicó Qué en su edición #125, desde ATE Capital denunciaron la precarización laboral de los estatales porteños. “A 10 años de la gestión PRO en la Ciudad, aún hay trabajadores precarizados. Son los contratados, que son monotributistas y tienen salarios que están por debajo de los $ 8.000. Hay una gran cantidad de trabajadores que pudieron romper con la precarización laboral (plantas permanentes o transitorias) y tienen salarios que no superan los 11.000 o 12.000 pesos. Los salarios de la Ciudad son muy magros y los gastos muy altos”, sentenciaron desde el gremio.

Plantas transitorias

Existen los puestos de planta transitoria por Bloque, cuyo titular reparte según su criterio con un número que también depende de la cantidad de legisladores. El PRO con 28 bancas lleva la delantera.

“Ley de enganche”

ATE Capital presentará un proyecto de “Ley de Enganche” en la Legislatura porteña. El mismo plantea que, ante cada aumento de sueldo a funcionarios, se les incremente a los trabajadores estatales.

Legisladores piden equidad salarial

Desde hace tiempo, referentes de la Izquierda cuestionan los sueldos que perciben los legisladores y plantean una equiparación con el salario de un “maestro de grado de jornada completa, equivalente a 40 horas cátedra, con 10 años de antigüedad”.

En 2014, Gustavo Vera planteó una votación en el recinto que le fue adversa. Hubo 47 votos negativos en contra de la iniciativa. Sin embargo, hubo más proyectos en el mismo sentido. “Los diputados terminan así siendo funcionarios como gerentes de grandes corporaciones, y eso se nota en las votaciones”, dijeron desde la Izquierda.

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