Revista Qué

10 Feb 2016 | Legislatura

Alistando el bando PRO

De a poco, los legisladores comienzan a prepararse para las sesiones ordinarias. En primer lugar, Sobreviene la discusión de las comisiones. Santilli acompaña a Polledo pero busca no entorpecer su gestión al frente de Perú 160. La convivencia de los subgrupos dentro del oficialismo.

Mientras algunos legisladores calientan motores y otros aún no regresan del receso estival, los distintos espacios políticos comienzan a definir de manera tenue ordenamientos internos, estrategias y pasos en la relación externa con los otros bloques de cara a lo que será un 2016 no menos cargado en la Legislatura porteña.

Con la atención puesta en la Nación y en la provincia de Buenos Aires, la Ciudad pasará, ciertamente, a un segundo plano, aunque no es menor la discusión venidera. Con la venia de Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta enviará distintas transfe-rencias que hacen a la autonomía de la Ciudad, como ya ocurrió con la Policía Federal: lo que sigue en carpeta es el Puerto.

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Por el momento y, hasta la espera de la inauguración de las sesiones ordinarias, gran parte de los diputados está concentrada en la distribución de las comisiones: el PRO aspira a retener las que tuvo hasta hace poco, mientras que el Frente para la Victoria y ECO pretenden más de lo que está dispuesto a ceder el oficialismo.

En la última repartija, el PRO se quedó con 13 de las 24 comisiones en pugna, le dejó 7 al kirchnerismo, 4 al extinto UNEN, cuyos integrantes en su mayor parte se reciclaron en ECO, y una sola al bloque de Graciela Ocaña, Confianza Pública. Entonces, controló algunas de las claves como Presupuesto.
Ahora, la situación cambió. Si bien el PRO mantiene la misma cantidad de diputados que entonces: -28, a partir de la incorporación de Cristina García el año pasado), el FpV sigue teniendo fuerza con 13 legisladores y ECO, con 11-, se convirtió ahora en un actor gravitante.

La situación se discutirá, no obstante, por bloques, más aún en ECO -donde hay divisiones- pero habrá una coordinación para facilitar las conversaciones con el oficialismo que apunta a quedarse con otras como Justicia o Salud. Y, en paralelo, Graciela Ocaña con un bloque de tres no quiere quedarse sin nada.

En el mientras tanto, los diputados comenzaron a instalarse, aunque todavía las placas con los nombres de los despachos no llegaron y en las paredes tan sólo figura una hoja impresa. Muchos de los que ya estaban no tuvieron que hacer cambio alguno, pero con la renovación de la legislativa, la vicepresidenta I de la Legislatura, Carmen Polledo, dispuso una serie de reacomodamientos que obligó a algunos a trasladarse.

De acuerdo con las funciones que le otorgan el Reglamento Interno y la Constitución, la vice I es la que está recepcionando los planteos, por ahora esporádicos, de la oposición y que tienen que ver en su mayoría con pedidos de equipamiento. Diego Santilli,

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presidente del Palacio Legislativo, está distanciado de esos temas y ha optado por un “dejar hacer” a Polledo.

El “Colo” ya pasó por esa etapa y ahora, en función de Vicejefe, busca tener un perfil más proactivo, que le dé mayor exposición mediática y visibilidad. “Diego no va a buscar entorpecer la tarea de Carmen, va a colaborar con ella en lo que más pueda”, le confiaron a este medio desde el bloque macrista.

Pero, asimismo, en el PRO no son pocos los que piensan que también Santilli le está dando una chance a su segunda para encaminar las negociaciones políticas y, en todo caso, actuar en caso de que algo no funcione. “Tiene ganas de comenzar a rosquear con la oposición, pero en este momento busca otros objetivos y no se desespera”, comentan.

En el mismo sentido se habla de la discusión de una cooperación para la conducción del bloque porteño del PRO, donde los 28 legisladores responden a determinados “caciques”. Y aunque, entre algunos existen diferencias notorias, están unidos bajo la bandera del poder de turno, instalado desde hace tiempo.

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A diferencia del Frente para la Victoria donde hay dos “bandos diferenciados” -como explicó Qué en su edición nº 68- en el PRO hay subgrupos que también ejercen influencia hacia dentro del reducto amarillo y son vitales para el control parlamentario.

En efecto, el propio Jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene su propia banda de leales, en la que se erige el actual presidente de bloque, Francisco Quintana. Pero también asoman el propio Santilli con un par de legisladores que le responden y, a su vez, el grupo de los titulares de Seguridad.

La actual ministra de Seguridad de la Nación y líder del partido Unión por la Libertad, Patricia Bullrich, tiene un trío de legisladores que le reportan, pero no tiene nada que envidiarle al titular de la homónima cartera de Seguridad bonaerense y hasta hace poco el hombre fuerte de Perú 160, Cristian Ritondo que posee un cuartero. Ambos se vieron beneficiados con la emigración de distintos legisladores a instancias ejecutivas.

“Todos tenemos nuestros referentes pero, ante todo, somos PRO” se atajó un diputado. De cualquier manera, el peso de esos dirigentes y la fuerza individual hacia dentro es clave en las negociaciones a desarrollarse.

Una ley no escrita sostiene que aquellos diputados que hayan cumplido la mitad del mandato pueden acceder a la presidencia de una comisión; varios jóvenes ya están anotados.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 70 DE QUÉ.

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