Revista Qué

18 Dic 2015 | Internas

ECO, atado con alambre

Nacido al calor del cierre de listas por la elección local, el frente que llevó como candidato a Martín Lousteau sufrió la primera sangría al momento del recambio legislativo y de elección de autoridades. Graciela Ocaña se separó del interbloque y consolidó un bloque propio.

Durante cinco meses, desde las elecciones del 5 de julio, los distintos dirigentes de Energía Ciudadana Organizada (ECO) se encargaron de remarcar ante cada micrófono que tuvieron enfrente que las negociaciones en la Legislatura de autoridades y cargos debían respetar la voluntad popular y por ende, su condición de segunda minoría.

Cuando Martín Lousteau levantó la copa el viernes pasado en el brindis de fin de año en un local partidario de Palermo lo hizo con un armado menor al que había resaltado en su discurso después del balotaje. Tres días, antes Graciela Ocaña pegó el portazo y se llevó con ella un bloque propio de legisladores y comuneros.

eco

“Cierre de año: momento de balances colectivo y personal, con la mirada puesta en el compromiso de quienes nos votaron”, escribió al día siguiente en su cuenta de Twitter. Pero, en sus palabras, como en las de su compañero de fórmula no hubo menciones para la dirigente de Confianza Pública.

Fernando Sánchez, el mismo que manifestó su sorpresa por la aceptación del cargo de embajador en los Estados Unidos por parte de Mauricio Macri, lo acompañó y también hizo uso de las palabras. Ambos desta-caron que la situación del espacio había mejorado sustancialmente en comparación a un año antes.

Es cierto, entonces como UNEN, la presencia en la Legislatura asomaba en medio de cortocircuitos sin un rumbo claro. Ahora, como ECO, la convergencia cuenta con 11 legisladores y 22 comuneros. La situación en rigor, es mejor, pero no como la graficó Lousteau después del balotaje.

De julio a diciembre, el cambio es evidente. En esa fracción de tiempo, diputados del macrismo y hasta del kirchnerismo no tenían empacho en manifestar sus dudas por la solidez del armado. Muchos caciques, muchos intereses en juego, y un adversario significativo del otro lado como lo es el kirchnerismo-peronismo.

“Por ahora nadie quiere romper”, se sinceró una fuente días atrás ante este medio cuando no se esperaba el cimbronazo de Ocaña, a pesar de que Confianza Pública había cortado el diálogo con los distintos actores que formaron el espacio político a princi-pios de año.

Desde el interior del interbloque, aseguran que la supervivencia estará dada por los acuerdos parlamentarios que se den en la Legislatura. Una eventual cercanía con el PRO en una votación clave pondría en crisis el armado, sobre todo aquellos que reniegan del proyecto político de Macri como el Partido Socialista y el Partido Socialista Auténtico.

Durante la campaña, el candidato a Jefe de gobierno de ECO procuró mostrar en todo momento la diversidad dentro de ECO con sus principales referentes con Fernando Sánchez (Coalición Cívica), Roy Cortina (Partido Socialista) y Graciela Ocaña (Confianza Pública). Para el cierre de año, se quedó sólo con la foto del lilito y por el momento su par como diputado nacional.

La salida de Ocaña

Los bloques SUMA +, Partido Socialista, Partido Socialista Auténtico, y Coalición Cívica oficializaron la semana pasada la conformación del interbloque de Energía Ciudadana Organizada, lo que dejó en evidencia la salida del espacio de Ocaña, que había confluido en un armado común a partir de marzo.

ocaña lousteau

Los bloques SUMA +, Partido Socialista, Partido Socialista Auténtico, y Coalición Cívica oficializaron este martes la conformación del interbloque de Energía Ciudadana Organizada, lo que dejó en evidencia la salida del espacio de Ocaña, quien había confluido en un armado común a partir de marzo.

Desde Confianza Pública explicaron a RevistaQué.com que se trata de una decisión producto de la serie de negociaciones que encaró el radicalismo con el PRO a raíz de la desig-nación de Martín Lousteau al frente de la embajada de los Estados Unidos, que se manifestaron en un puesto en la Auditoría.

“Lousteau negoció y se cortó solo con el radicalismo”, consideraron desde el espacio. La bronca en Confianza Pública radica asimismo en que a partir del recambio legislativo constituye el segundo bloque más numeroso detrás de SUMA + dentro de la lista de legisladores de ECO.

Al parecer, hubo un compromiso de las máximas cabezas de ECO, con Lousteau presente, de negociar los puestos que le correspondan a la convergencia opositora en función de la proporcionalidad que tenga cada bloque a partir del 10 de diciembre.

En efecto, SUMA + encabeza la nómina con seis legisladores, seguido en segunda instancia por Confianza Pública que se constituye con tres diputados: Marcelo Depierro y Diego García Vilas, además de la propia Ocaña. La Coalición Cívica y el socialismo tienen dos cada uno, y el Partido Socialista Auténtico, uno.

De esta manera, Ocaña eligió un camino propio, que también se manifestó meses atrás en la postulación de candidatos para la Auditoría, donde Confianza Pública presentó su postulante por fuera de Energía Ciudadana Organizada.

Con la incorporación de Confianza Pública, ECO hubiera llegado a 14 le-gisladores, como segunda fuerza en la Legislatura. Y de haberse impuesto su intención de negociar como alianza política, la discusión por las vicepresidencias hubiera tomado otros ribetes.

Lousteau y Ocaña habían sellado una alianza en febrero de este año que significó la disolución de UNEN en la Ciudad de Buenos Aires para discutir “otras prioridades” en el distrito que gobierna el PRO. Al momento de asumir esa lista de legisladores acordada, lo hace, al menos por ahora, en caminos distanciados.

 

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 62 DE QUÉ.

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