Revista Qué

18 Abr 2016 | Bloque Cambiemos

Larreta, por el sueño díficil

Afectado, el Jefe de Gobierno de la Ciudad intenta reflotar la idea de la alianza nacional en CABA, el único lugar donde hasta ahora no articula como en el resto de los espacios en un espacio Cambiemos.

La derrota macrista en la intención de tratar días atrás la Agencia de Bienes evidenció la necesidad de un objetivo, hasta ahora esquivo para HRL: un bloque Cambiemos, en el que agrupar a los aliados nacionales y llegar más holgado a votaciones clave.

Hoy, SUMA +, referenciado en Lousteau y capitaneado por los radicales, suman 6 voluntades, la Coalición Cívica, 2, y Confianza Pública, liderado por Ocaña, 3. Eso lo pone en 39 votos, a 1 de los dos tercios. El problema es que esos sectores ya manifestaron su negativa. “Hay que intentarlo”, dicen en el PRO.

Si bien Horacio Rodríguez Larreta recibió la negativa de conformar un bloque único de algunos de los legisladores en sus oficinas de Parque Patricios, mantiene un diálogo fluido con varios, a través de sus representantes. Pero, de todas maneras, no es lo que él quiere.

Por caso, el radicalismo insiste en la actualidad en que se trata de una opción  descartada. “Nosotros lo propusimos a principios del años pasado, una interna amplia en la que compitamos todos; ellos no quisieron. Ya está”, afirmó un dirigente radical a Qué. En el PRO creen que se puede llegar a otra situación.

Es un antecedente harto conocido mencionado en este medio. Mauricio Macri se negó a abrirle la puerta a Martín Lousteau, apoyado por el aparato radical y la Coalición Cívica, para una Primaria amplia en la que su delfín, con problemas de llegada electoral entonces, pudiera perder y con ello se acabara el sueño presidencial.

Luego que Lousteau asustó a PRO en el balotaje del 19 de julio, la UCR capitalina entiende que puede negociar mejor manteniendo su independencia. Quedó demostrado con la incorporación de un lugar en la Auditoría pocas horas de la votación el 3 de diciembre; antes los boinas blancas despotricaban por su exclusión en la negociación de cargos.

larreta

“Podrían negociar mejor con nosotros ahora”, dicen en el macrismo. Negociar desde adentro de un espacio, en el que ya conviven 28 legisladores de subsectores internos, es complicado, pero aún así no se achican. Quienes llevan la remera amarilla creen que la negativa de ECO respondió más a una cuestión política que técnica.

“Están mirando para dentro de dos o cuatro años. No quieren mezclarse”, analizó un dirigente macrismo frente a este medio. La disputa por las elecciones de medio término o por la Jefatura de Gobierno se metió en las cabezas de varios. Incluso, alguien del FpV llegó a soltar que no quería regalarle un titular que pudiera capitalizar el embajador en los Estados Unidos a futuro.

En tanto, la Coalición Cívica es otro cantar. Guarda enormes diferencias con la política del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Fernándo Sanchez, el candidato a vicejefe de ECO diferenciaba el escenario.”En la Nación, están en juego las instituciones, en la Ciudad creemos que lo podemos hacer mejor”, le afirmó a RevistaQué.com tiempo atrás.

Desde la Auditoría, la Coalición Cívica cosechó un lugar en el que “lastima” con frecuencia el discurso de trasparencia que intenta propalar el macrismo, ahora en territorio nacional y pone el acento en la falta de documentación de diferentes trámites o interrogantes como el de los servicios de locación en las comunas.

A modo de tradición, la Coalición Cívica nunca le votó un Presupuesto a Mauricio Macri. Se abstuvo en la mayoría de ellas, mientras que el radicalismo supo variar esa posición de acuerdo a lo que pudiera conseguir. Pero no es lo que se dice, una práctica, que aliente a pensar en una alianza futura.

Confianza Pública, el partido de Graciela Ocaña, se mantuvo autónomo, pese a todas las especulaciones y los rumores que circularon en la previa. No por ello, deja de ser un aliado en varios tratamientos parlamentarios, pero el PRO queda inmerso en un mar de incógnita frente a cada votación, que quiere evitar.

“La Hormiguita” se abstuvo en la votación de la Agencia el 3 de diciembre. Y, si bien el PRO contaba con los votos de ella y sus dos diputados para ese jueves, trascendió que al final no había un consenso interno de todo el espacio y esas manos estaban en duda. La transpiración llegó a correr por la sien de más de un diputado de PRO.

 

Cambios al proyecto gubernamental

Pocos días antes del debate, el PRO aceptó cambios del bloque K para garantizarse los votos, hasta entonces sin duda. Entre otros puntos, se fijó que la Agencia deberá recurrir a la Legislatura para vender inmuebles, con la presentación obligatoria del listado de inmuebles a trabajar.

Redujo, asimismo, de dos representantes por la oposición a uno, a medida del FpV que prestaba los votos. E incorporó tres síndicos: uno por el GCBA y dos por la Legislatura, uno por el PRO y otro por el FpV.

También se introdujo que la Agencia deberá regirse por la Ley de Compras y Contrataciones de la Ciudad, entre otras normas, y llevar adelante licitaciones públicas al momento de vender inmuebles.

EXTRAIDO DE LA EDICIÓN IMPRESA Nº 79 DE QUÉ

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