Revista Qué

9 Dic 2015 | Con unos y otros

Sorpresa de Navidad en la Legislatura

Con los votos clave del radicalismo, el PRO aprobó el Presupuesto 2016 y con el kirchnerismo, la disposición de varios inmuebles. En la misma jornada, los boinas blancas alteraron las negociaciones por la Auditoría y se llevaron un lugar, todo en la última sesión del año

Cuando Horacio Rodríguez Larreta ganó en julio el balotaje porteño en una elección reñida, no pensó que cinco meses después debería recurrir a su rival de entonces, al que había criticado por su “agresividad” en la campaña, para aprobar el Presupuesto 2016 en un trámite exprés de poco más de una semana.

“Es la política, acá las negociaciones están todo el tiempo”, leyó un conspicuo legislador ni bien la pizarra electrónica mostró la votación: 32 votos positivos, 21 negativos y 7 abstenciones. Con 29 legisladores propios, el PRO recibió el salvavidas del bloque SUMA +, de línea directa con el economista.

Los radicales Hernán Rossi y Juan Francisco Nosiglia, además de la independiente Inés Gorbea fueron vitales para que el PRO hiciera pasar la ley de Leyes en un tratamiento cuestionado incluso por el resto de sus seis compañeros del interbloque, en esta oportunidad, por la rapidez que le aplicó el oficialismo.

Regalos

Detrás del recinto, operadores del radicalismo negociaban a contrarreloj la retribución por tamaña empresa. De la mano de la llegada de Martín Lousteau a la embajada de los Estados Unidos, se habilitó un casillero en las negociaciones por la Auditoría: ajustado en los números, el Jefe de Gobierno electo dio el ok.

Con un acuerdo cerrado con el kirchnerismo por dos lugares, el PRO pasó revista por sus candidatos y encontró en el diputado Oscar Moscariello la respuesta que necesitaba. A decir verdad, el ex vicepresidente 1º de la Legislatura nunca se mostró interesado en llegar al organismo de control y lo manifestó entonces.

Por otro lado, el Frente para la Victoria mantuvo la unidad que en la previa aparecía como un desafío complicado, dado que el tratamiento de proyectos de disposición de inmuebles dividía el bloque. La solución apareció en el marco de la creación de la Corporación Metropolitana, cuya intención Qué adelantó dos semanas atrás.

Con dos proyectos clave afuera, la votación de la Corporación Metropolitana supuso que con ella se convalidaran la relocalización del Tiro Federal que dará lugar al Parque de la Innovación y la venta de la mitad del predio de “El Dorrego” para impulsar el Centro Metropolitano Audiovisual, dos iniciativas que el kirchnerismo había salido a cuestionar como parte de un paquete con “sesgo privatizador”.

Sin embargo, los votos no alcanzaron para todo lo que pretendía el macrismo. “Pedimos que la tabla 55 se retire del temario porque no llegamos con los votos. Solicitamos que el proyecto quede reservado en Secretaría y tratarlo en una sesión especial en febrero o, a lo sumo, en marzo” se sinceró la presidenta del bloque PRO, Carmen Polledo, al inicio de la sesión.

Esa tabla correspondía a la venta del Paseo del Buenos Aires Design, un proyecto al que el “sector rebelde” del kirchnerismo se había opuesto. Primero, con recursos para la Ciudad Judicial, luego para la urbanización de villas, pero ni aún así, el PRO convenció a la totalidad de los kirchneristas, tal como se había comprometido Cristian Ritondo frente a organizaciones sociales días antes.

Demás está decir que Energía Ciudadana Organizada (ECO) actuó en ese sentido como interbloque y rechazó la iniciativa por considerar que se trataba de un “negociado para privados”. Sin los votos de ECO y la resistencia del FpV, el oficialismo amarillo pateó la iniciativa, junto con la concesión del Autódromo, que también quedó reservada.

Con unos y otros, el PRO se las ingenió para no caer en las votaciones en la última sesión ordinaria, presidida por el “hombre fuerte de la Legislatura porteña”, que recibió las últimas críticas de dirigentes como Alejandro Bodart y Pablo Bergel, y en la que se despidieron otras figuras como Aníbal Ibarra, Gabriela Cerruti, y la titular del bloque K, Gabriela Alegre.

Presupuesto

Fue el último punto a tratar antes de las designaciones de organismos autónomos. Críticas por la falta de documentación, la previsión de recursos atada a la denunciada subejecución de las mismas partidas fueron parte de los argumentos utilizados por la oposición para rechazar el Presupuesto de más de 112 mil mi-llones de pesos.
El diputado de Bien Común, Gustavo Vera, fue uno de los más enfáticos en manifestar su rechazo. Criticó que el PRO trate a la “Legislatura como una escribanía” y reiteró que la aprobación exprés del proyecto supone una violación a la ley 70 que prevé la prórroga del Presupuesto anterior en caso de falta de tiempo.

“Se aprobó un presupuesto que es imposible de cumplir”, afirmó el legislador de Nuevo Encuentro José Cruz Campagnoli. “Por un lado, prevé un dólar a 12 pesos y por otro, estima una inflación del 26 por ciento. Pero la única posibilidad de que la devaluación del 25 por ciento que anuncian se combine con ese nivel de inflación es con un ajuste brutal del gasto, que afecte fuertemente los salarios de los trabajadores y el consumo”, alertó.
El macrista Alejandro García, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, salió al cruce de todos los cuestionamientos y remarcó el carácter excepcional del tratamiento de esta ocasión: “Es una situación particular”.

PUBLICADA EN LA EDICIÓN IMPRESA N° 61 DE QUÉ

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