Revista Qué

14 Dic 2015 | Incompatibilidad

Justicia militante: “Has lo que digo, no lo que hago”

En el PRO quieren a Gils Carbó afuera de la Procuración por ser “militante kirchnerista”. Pero en la Ciudad, llevaron a Martín Ocampo, alineado al PRO, de Fiscal General.

“Si tienen dignidad, Vanoli, Parrilli y Gils Carbó deberían que renunciar porque se reconocieron militantes kirchneristas”. Con esa frase, que dijo en plena campaña electoral, el presidente Mauricio Macri, abrió un frente de batalla, en particular contra la Procuradora de la Nación, Alejandra Gils Carbó.

procuracion

En la órbita de la Ciudad, sucede más o menos lo mismo. No con el Procurador, puesto que en territorio porteño sólo se encarga de representar a las arcas públicas en material judicial, sino con el jefe de los fiscales porteños, que también responde al oficialismo.

El último de ellos, el actual ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo, asumió como Fiscal General luego de su paso como legislador. El radical PRO, que responde al presidente de Boca, Daniel “El Tano” Angelici, protagonizó una particularidad: su especialidad no es el derecho penal.

“En este lugar que es netamente judicial mi trabajo es aplicar la ley, no hacerla. Mi convicción se termina cuando está la ley. Puede que en algunos casos me guste la ley y en algunos otros no, pero yo estoy para hacerla cumplir, no para cuestionarla cuando está hecha”, sostuvo Ocampo a principio de año en una entrevista Qué.

Su antecesor, Germán Garavano, que ahora se desempeña como ministro de Justicia, se retiró del cargo con las felicitaciones de la gran mayoría del arco opositor debido a su gestión, sobre todo en lo que refiere a delitos informáticos y el traspaso de artículos del Código Penal a la órbita de la Ciudad.

En Cambiemos saben lo que dejó de ser un secreto a voces hace rato: para garantizar el avance de muchas de las causas de corrupción necesitarán de la renuncia de la Procuradora. El motivo principal es la creación de decenas de fiscalias espejos, que funcionan como unidades externas, las cuales están bajo la órbita de los actuales fiscales. Varios de ellos, denunciaron la imposibilidad de lograr algún tipo de control sobre lo que sucede en dichas dependencias.

“A mí me quieren armar un grupo externo de colaboradores, que yo no elegí, que van a estar en otro edificio, lejos de donde está mi fiscalia, y por el cual voy a tener que hacerme responsable si se equivocan”, analizó una calificada fuente judicial de la Justicia de Instrucción.

Lo mismo sucede en el fuero federal. “Antes de las elecciones, muchos de los fiscales recientemente nombrados por Gils Carbó, impulsaron una serie de medidas contra las autoridades del Gobierno de la Ciudad. Al leer los dictámenes, era muy difícil no pensar que habían sido redactados por la procuradora o por Julián Álvarez”, afirmó un juez federal de Comodoro Py, reconocido por sus pares por mantenerse ajeno a los vaivenes de la política.

Compartir
?