Revista Qué

8 Mar 2016 | Gestion 2016

La piedra angular de Larreta

El Jefe de gobierno porteño buscará apuntalar su gestión en dos frentes, el primero es el político, al que busca consolidar como la “figura” de la Ciudad. El segundo, obras clave para dejar una marca.

El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quiere que 2016 sea la piedra angular de los que espera que sean los primeros cuatro años de su gestión.

De este período, que arranca en el corriente, dos son los ejes principales. El primero de ellos, relacionado a la construcción política, mientras que el segundo, a la labor diaria junto a obras de infraestructura que se planean terminar o iniciar en 2016. Todo englobado en el objetivo más importante para Larreta: llegar a 2019 con una Ciudad que tenga autonomía plena.

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En el horizonte político también tendrá varios desafíos. El primero, que muchos ya dan más como una realidad que como una posibilidad, es retener la presidencia del partido en el distrito capital. “Hay que ser muy kamikaze para disputarle a Horacio la presidencia de la Ciudad. Aunque, siempre existe alguien que quiere amagar”, sostuvo una calificada fuente partidaria que hizo alusión a la situación del legislador porteño Roberto Quatromagno, quien responde al ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo y que, según sospechan, buscaría lanzarse para dicho cargo con el único objetivo de “mover un poco las aguas”.

Día a día, el legislador da más señales de esta decisión. El comienzo fueron las críticas, vía Twitter, al jefe de Gabinete, Felipe Miguel. Luego siguieron varios reproches por falta de espacios para el ritondismo. La última muestra fue el faltazo del mencionado legislador a la apertura de las sesiones.

“No tiene chances de hacerlo, pero con la gente de Ritondo nunca se sabe. Es un animal político como pocos”, sostuvo otra fuente partidaria al tanto de las intenciones del Ministro bonaerense.

En el armado sucede algo similar. Antes, Rodríguez Larreta tenía una posición privilegiada. Era uno de los principales armadores políticos del ahora presidente, Mauricio Macri. Aunque sigue en la mesa chica del partido, y Macri lo consulta en varias cuestiones, su exposición es menor a la que tenía antes.

El crecimiento de otras figuras partidarias también se encuentra a la orden del día. De tener que competir con la vicepresidenta, Gabriela Michetti, a quien derrotó en las internas porteñas de abril, pasa a tener por encima de él, casi de arranque, a la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y a dos de los principales ministros nacionales que de a poco muestran sus ambiciones: el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el de Interior, Obra Pública y Vivienda, Rogelio Frigerio.

La ambición presidencial siempre estuvo presente. Por eso la gestión en la Ciudad no sólo es vista como una continuidad de lo que realizó junto a Macri, sino también como su plataforma. En los primeros cuatro años es donde buscará montar sus propias obras. La gran mayoría fue anunciada con bombos y platillos en la presentación de su plan de gobierno.

Aunque hay otras que por ahora, como es el caso de la urbanización de las villas de emergencia, prefiere evitar.
Ministerio por ministerio, muchos de los titulares de las carteras tendrán proyectos que continuarán con una línea preexistente. En Ambiente y Espacio, además de la inauguración de las nuevas plantas de reciclado, se espera que para fin de año el 100% de las luminarias de la Ciudad estén con LED en vez de los focos tradicionales. Así se cerraría una política que comenzó cuando la administración de Cristina Fernández de Kirchner le quitó al Ejecutivo porteño los subsidios a la electricidad.

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En Gobierno, cartera que conduce Bruno Screnci Silva, el principal objetivo será la “venta” de la Boleta Unica Electrónica (BUE) en todo el país para que se logre implementar en las elecciones de 2017. Además, por dicho Ministerio pasarán todas las relaciones con los demás municipios y jurisdicciones, en especial la provincia de Buenos Aires en donde ya hay varios acuerdos. Desarrollo Urbano y Transporte, cuyo titular es Franco Moccia, tendrá que llevar adelante las diversas obras de ampliación de la red de Metrobus, se planea iniciar ocho este año, como también la mejora de la frecuencia del subte.

“Un minuto menos es un millón de personas más que pueden viajar”, repite Moccia en cada reunión que mantienen sobre el tema. Las obras hídricas es otro de los objetivos, en especial las relacionadas con los arroyos Vega y Maldonado que iniciarán este año. En Salud, la ministra Bou Pérez se comprometió a terminar la red de Centros de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) y así lograr marcar una mejora en la atención primaria para liberar a los hospitales en vistas de que se enfoquen en los cuadros de atención secundaria.

Justicia y Seguridad, además del traspaso de la Justicia ordinaria, tiene en su horizonte la confección de un Mapa del Delito de la Ciudad. Incluso, según pudo saber Qué, en la cartera comenzaron a convocar a las asociaciones vecinales que realizan, cada seis meses, una estadística similar a la que pretende la cartera. Varios de estos dirigentes podrían desembarcar como funcionarios.

La autonomía plena de la Ciudad es, como se mencionó, el objetivo máximo. El primer paso fue la transferencia de la superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal a la órbita porteña. El ordenamiento del puerto y la sesión de los terrenos de los ferrocarriles son los pasos que siguen. Sin embargo, el más importante de todos ellos, y que se buscará iniciar en los próximos meses es el traspaso de la Justicia. Hoy en día conviven dos propuestas dentro del Gobierno. La primera, que es la que quiere Rodríguez Larreta, es realizar el traspaso de todos los foros de la Justicia ordinaria en un solo movimiento, y que pase a depender directamente de dicha cartera porteña.

Para eso, el ministro Martín Ocampo comenzó a trabajar en la adecuación, dado que mientras que en la Nación el juez es quien en los papeles conduce la investigación, en la Ciudad rige el sistema acusatorio, en el que el fiscal toma dicha tarea. No obstante ello, en todo el país los fiscales de forma informal realizan ya esa labor. Su par nacional, Germán Garavano, en cambio, propone que se trate de forma gradual y llegar con el esquema completo en 2019. En total hay 268 juzgados, entre los fueros de instrucción (penal), comercial y civil. En total, son más de 1.100 jueces, más 66 salas de segunda instancia.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA N° 74 DE QUÉ.

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