Revista Qué

21 Ago 2016 | Centro de Exposiciones

Aduencias express

Que la remodelación y concesión del Centro de Exposiciones y Convenciones es polémica, no es novedad. Pero tampoco lo es el sistema de decisión de construcción y remodelación del antiguo Centro Municipal de Exposiciones. En 2014, con un proyecto aún en mano, el macrismo se decidió a avanzar sobre la anterior estructura para convertirla y […]

Que la remodelación y concesión del Centro de Exposiciones y Convenciones es polémica, no es novedad. Pero tampoco lo es el sistema de decisión de construcción y remodelación del antiguo Centro Municipal de Exposiciones.
En 2014, con un proyecto aún en mano, el macrismo se decidió a avanzar sobre la anterior estructura para convertirla y destinarla a la organización de convenciones, eventos y exposiciones, transformando a la Ciudad en una nueva sede para diferentes eventos y congresos internacionales.
Para ello, en enero del mismo año adjudicó la obra a una empresa conocida del macrismo, Criba S.A en Ute con Mejores Hospitales S.A (cuyos titulares son

Centro Exposiciones #97
los mismos integrantes de la familia Tarasido).Mientras tanto, el 11 de marzo de 2014 se llevó a cabo una audiencia pública en la Legislatura, un trámite obligatorio enmarcado en la Ley Nº 6 de la Ciudad para casos de obras de gran envergadura. No obstante, los anuncios de audiencias son publicados en el Boletín Oficial, sin otra vía de publicidad y, por lo general, se les hace muy difícil enterarse a las contrapartes interesadas para poner de manifiesto su postura acerca del tema.
Un dato a tener en cuenta es cuáles fueron las organizaciones que defendieron la idea de que era prioridad para la Ciudad construir un Centro de casi $ 500 millones de pesos en la
convocatoria en la que se trató la obra. Las que acompañaron la medida fueron la Buenos Aires Convention & Visitors Bureau (una asociación civil que reúne a 50 empresas del sector), la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones y Congresos (AOCA) y el Director de Relaciones Institucionales del Predio Ferial de Buenos Aires, La Rural. Sus argumentos se basaron en que el Centro aumentaría el potencial de crecimiento del turismo de reuniones y eventos que tiene la región.
Por la contraparte, disertaron Jonatan Baldiviezo en representación por el Colectivo por la Igualdad y coordinador de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, y Gabriela Castillo, miembro de la Junta Comunal Nº 2.
Entre las irregularidades marcadas, se encuentra la que hace referencia al estudio de medición de tránsito, que se efectuó en febrero. “El Centro de Exposiciones está proyectado para hacerse al lado de la Facultad de Derecho y en febrero, época de receso, es notablemente diferente el tránsito habitual; es decir, hay que tener en cuenta que muchos vecinos se encuentran de vacaciones, fuera de la comuna durante el verano”, señaló Castillo.
Por su parte, Baldiviezo aseveró que “por más que nos digan que el proyecto va a proteger los espacios verdes, no da garantías a futuro”, en relación a las promesas de conservación medioambiental.
La discusión sobre la decisión de construcción del Centro se llevó a cabo cuando la obra había sido concesionada y adjudicada a la empresa Criba. Toda una previsión del macrismo que, antes del paso por la Legislatura del proyecto y la presentación de las partes en audiencia pública, ya había otorgado la obra millonaria a una empresa amiga.
A pesar de las diferentes posturas durante la convocatoria, el 24 de abril de 2014, la Legislatura porteña autorizó, con la sanción de la Ley N° 4.923, la construcción del Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en reemplazo del existente Centro Municipal de Exposiciones, conjuntamente con espacios para estacionamiento y sectores de carga y descarga.
Para dar cuenta de la ausencia de la publicación del sistema de audiencias enmarcadas en la Ley Nº 6 de la Ciudad de Buenos Aires, se puede poner como ejemplo el encuentro del 30 de marzo pasado, donde se trató la concesión del lugar y a la que sólo fueron los integrantes del Ejecutivo con una postura a favor, por supuesto.
En concreto, dijeron presente tres expositores del Gobierno de la Ciudad, y quien tomói la palabra fue Adrián Campos, director general Técnico, Administrativo, y Legal del Ente de Turismo porteño, quien destacó la instalación a nivel internacional que conllevaría la puesta en marcha del Centro.
Desde las organizaciones ambientalistas denunciaron que la manera de publicitar las audiencias públicas de la Legislatura siempre favorece a los intereses del oficialismo, porque es difícil enterarse de las fechas en que se realizan.
Pero hay otras aristas a tener en cuenta con el proyecto que será concesionado a inversores extranjeros tras la habilitación de la Legislatura porteña por la mayoría de los votos en mayo de este año.
El Gobierno de la Ciudad le otorgará la concesión del mismo para su explotación comercial a una o varias empresas privadas que no necesitarán invertir un solo peso y que llevarán a cabo una gestión comercial que no conlleva ninguna complejidad técnica ni tecnológica. En este marco, no se observa razón alguna por la cual no sea el propio Gobierno porteño quien explote el Centro.
Un Ejecutivo que lleva invertidos casi 500 millones de pesos, dejará en manos de un
privado la obra faraónica que sólo podrá ser utilizada 45 días al año, lo cual lo deja en una enorme desventaja para hacer uso y recuperar algo de lo invertido en la construcción.
Sin lugar a dudas, las audiencias son a pedir del oficialismo, con un sistema de difusión casi a puertas cerradas, que lo que hace es que las decisiones se vuelquen en mayor medida a favor de las actuales autoridades porteñas y que estos ámbitos de discusión, de modificaciones arquitectónicas o de planeamiento urbano, pasen inadvertidas para la mayoría de los habitantes de la región capitalina.

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