Revista Qué

13 Nov 2012 | SUBTES

Arrastrando el costo político

Mauricio Macri pidió la “colaboración de todas las fuerzas” para el traspaso. ¿Qué hay detrás? Por Pedro Henestroza

“Después lo veremos”, “no hay que precipitarnos”, fueron algunas de las respuestas de Mauricio Macri a las preguntas sobre los fondos que tendrá que destinar la Ciudad para mantener los subtes.

El jefe de Gobierno porteño anunció una decisión que tardó demasiado en asumir: Hacerse cargo de los subtes. Lo cierto es que su negativa al traspaso terminó costándole más de lo que se creía, especialmente entre los votantes opositores.

Por ello, no es ilógico pensar que el PRO buscará repartir ese costo político con la oposición porteña, para lavar su nombre.

Durante su discurso, Macri pidió en repetidas ocasiones el apoyo de “todas las fuerzas políticas”, y reiteró que el PRO “no tiene mayoría en la Legislatura”. Pero, ¿era necesario?

Es sabido que la postura de gran parte de la oposición porteña es a favor del traspaso, y que se criticó fuertemente las trabas que se le pusieron. Entonces, queda preguntarse qué dice el proyecto de ley que el Ejecutivo enviará al Parlamento con el traspaso que es tan grave que el jefe de Gobierno debe pedir públicamente la colaboración de otras fuerzas.

La causa puede radicar en los fondos para mantener el subte. El Presupuesto 2013 no contempla el mantenimiento del transporte ni los salarios de sus trabajadores. En total, el Gobierno porteño debe aportar 130 millones de pesos mensuales, lo que suman 1.560 millones de pesos anuales.

Además, no se debe olvidar que los Metrodelegados no pudieron aún cerrar las paritarias del 2012, y que en 2013 negociarán nuevamente, aumentando ese costo.

Al respecto, Macri ya adelantó que será “rígido” con “la concesionaria y los trabajadores” porque el subte “no es de ellos”.

De cualquier manera, el dinero deberá provenir de áreas con presupuesto ya asignado, de un aumento tarifario, de la creación de un impuesto o de más endeudamiento. De cualquier manera, representa un duro golpe político sobre los vecinos de la Ciudad.

Macri busca, entonces, compartir esa carga con los legisladores, asumir la responsabilidad pero deslindarse levemente del peso que pondrá sobre los usuarios. Simplemente queda esperar para ver cómo sucederá.

Por Pedro Henestroza

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