Revista Qué

14 Oct 2017 | Campaña 2.0

Cambalache en las redes

En plena campaña electoral, los partidos políticos de la Ciudad despliegan sus estrategias en las distintas plataformas 2.0. Facebook, Instagram y Twitter, las más elegidas. ¿Cómo afecta su imagen y cuál es el límite entre la vida pública y la privada? Opinan los especialistas. Que hoy en día las redes sociales funcionan como una herramienta […]

En plena campaña electoral, los partidos políticos de la Ciudad despliegan sus estrategias en las distintas plataformas 2.0. Facebook, Instagram y Twitter, las más elegidas. ¿Cómo afecta su imagen y cuál es el límite entre la vida pública y la privada? Opinan los especialistas.

Que hoy en día las redes sociales funcionan como una herramienta fundamental para hacer política no es novedad. Y en el entramado de la Ciudad, los actores de los diversos partidos cumplen su rol específico dentro del mundo 2.0.
En ese marco, con las elecciones legislativas generales a la vuelta de la esquina, Instagram, Twitter y Facebook asoman como las plataformas preferidas y más utilizadas para deslizar posteos que capten la atención e impacten con éxito en la impresión del electorado.

Dentro de ese juego comunicacional, el límite entre lo público y lo privado resulta muy fino. ¿Hasta qué punto los políticos se benefician o no de un determinado posteo lanzado a través de las redes sociales? ¿Cómo afecta en su imagen? ¿Cuáles son las mejores formas de interpelar a los receptores?

Según el especialista en redes sociales y director de la Agencia IM, Federico Vulcano, “en muchos casos, las estrategias no son claras; es decir, hay políticos que están en las redes simplemente porque hay que estar”. En ese sentido, Vulcano remarcó: “Hay otros, tanto oficialistas como opositores, que despliegan estrategias de posicionamiento, que buscan expandir su propia identidad, mostrando situaciones que nunca saldrían en los medios de comunicación, como una pequeña charla con un vecino o un acto de campaña en un barrio o pueblo poco conocido”.

Las campañas digitales hallaron su embrión en 2008, con Barack Obama en los Estados Unidos. Y tiempo después, comenzaron a surgir en Argentina. Hoy, estar al margen de las redes sociales es como no estar en el radar de la política. Incluso existen herramientas de Social Listening para conocer la opinión y los comportamientos de los usuarios, y saber de qué se está hablando en tiempo real. Esto otorga a los partidos una ventaja, ya que les brinda la posibilidad de actuar en consecuencia.

“Llega un punto en que el límite entre lo público y lo privado se comienza a mezclar en las redes. Tal es así, que posteos con fotos que expresan sentimientos pueden ser más efectivos que una arenga proselitista”, agregó Vulcano.
Y añadió: “Hoy, decididamente, se plantea a los candidatos o partidos como medios digitales. Por ejemplo, Mauricio Macri, con más de 4 millones de fans en las redes, es uno de los medios digitales más grandes de Argentina. En ese marco, se tiene que estar dispuesto a mostrar la intimidad, para lograr una mayor cercanía con la ciudadanía y sentirse como un igual y, al mismo tiempo, representado”.

Desde otra visión, el psiquiatra Miguel Angel Maldonado analizó que “los polí-ticos, por lo general, en su mayoría son narcisistas, se admiran a sí mismos y se miran el ombligo”. “Les gusta mostrar lo que tienen. Muchos están convencidos de que, mediante este tipo de actitudes, resultan convincentes, pero no he escuchado comentarios favorables en este sentido”, manifestó en diálogo con Qué.

En esa misma sintonía, Maldonado subrayó: “Hay políticos que desvirtúan la política. Y mezclar la vida privada con la vida pública les puede jugar en contra, porque una actitud así no seduce”.
“A la gente eso le interesa poco, sobre todo si es farandulesco. Si el político describe que tiene esposo, hijos, que tiene tal o cual coche, la gente lo encasilla como alguien que vive de manera normal, como cualquier ciudadano. En cambio, si el político muestra quintas ostentosas, residencias en barrios coquetos, eso a la gente no le gusta”, completó el profesional en psiquiatría.

Los tiempos cambiaron y la comunicación también. Y los políticos, lejos de quedarse al margen del asunto, buscan adaptarse al nuevo entramado de las redes sociales.

Evolución: Entre la política y la familia

El líder de Evolución y primer candidato al Congreso en ese espacio, Martín Lousteau, utiliza a menudo las redes sociales. Se focaliza en Facebook, Twitter e Instagram, y alterna contenido político con una fuerte dosis de publicaciones acerca de su vida privada. En ese contexto, muestra con frecuencia la cercanía con su familia: momentos con su esposa, la actriz Carla Peterson, y con su hijo, jugando en casa o al aire libre. Lousteau arremete con críticas políticas a sus adversarios electorales en la red social del pajarito, y deja las publicaciones de su vida diaria exclusivamente para la plataforma Instagram.

Por su parte, la candidata de Evolución a la Legislatura porteña, Débora Pérez Volpin, se vuelca con más notoriedad a su en-torno familiar. Se pueden apreciar publicaciones con su círculo más íntimo, como cumpleaños o reuniones y comidas en familia.

 

FIT y AyL: Poca utilización de las redes

Dentro del Frente de Izquierda, es Myriam Bregman, la primera candidata del espacio a la Legislatura porteña, la más amiga de las redes sociales. El contenido que vierte en Twitter y Facebook es meramente político, y resaltan situaciones actuales, con críticas al Gobierno.

En tanto, Bregman deja un breve espacio para mostrar pequeñas porciones de su vida privada. Lo hace a tra-vés de Instagram, pero con una frecuencia escasa.

Por su parte, el primer candidato al Congreso, Marcelo Ramal, utiliza las herramientas 2.0 con una clara postura de verter publicaciones de tintes políticos, ya sean críticas al oficialismo o por jornadas preelectorales.
En el partido de Luis Zamora, Autodeterminación y Libertad, el uso de las redes sociales es muy pequeño. De hecho, la mayoría de los candidatos no cuenta con ninguna plataforma.

Vamos Juntos: Tácticas similares de los candidatos

En el caso de Vamos Juntos, la principal figura de ese espacio, Elisa Carrió, lleva adelante un prolijo uso de las redes sociales. ‘Lilita’ se limita a efectuar posteos referidos a la política, ya sea nacional o local, y pocas veces deja lugar para mostrar su vida puertas adentro. “Carrió tiene una personalidad singular que no es comparable a nada, a ningún político. Su figura, así como es, llama la atención, con ante-ojos ostentosos, una manera de hablar muy característica y una anatomía congruente. Todo es parte de su personalidad desde hace tiempo”, expresó Miguel Angel Maldonado.

Por su parte, el primer candidato del oficialismo a la Legislatura porteña, Andy Freire, también vierte mucho contenido político y deja poco margen para su vida privada. Cada tanto, en Instagram, el Ministro de Modernización, Innovación y Tecnología porteño publica imágenes de su familia; sin embargo, un alto porcentaje de sus posteos tienen que ver con te-mas del entorno de la Ciudad. Y se lo puede ver junto a otros funcionarios del Gobierno porteños en jornadas de trabajo.

Una abuela presente en las redes

Elisa Carrió muestra escasas fotos de su vida privada, pero en varias oportunidades publicó imágenes junto a sus nietos.

Larreta y un uso meramente político

El jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, tampoco le escapa al entramado de las redes sociales. Cuenta con perfiles en Facebook, Twitter e Instagram. Casi sin excepción, el mandamás capitalino ejecuta publicaciones de su gestión en la Ciudad, y rara vez publica fotos familiares.

Unidad Porteña: Filmus, Recalde y modos distintos

En el espacio de Unidad Porteña, la principal figura, Daniel Filmus, muy rara vez publica contenido referido a su vida privada o social. Sin embargo, el primer candidato de dicho partido al Congreso busca sacar rédito político en Twitter, Facebook e Instagram. En las tres plataformas vierte contenido con fuertes tintes políticos y con un claro mensaje electoral.

El que sí se vuelca bastante hacia el lado de su vida personal es el primer candidato a la Legislatura porteña del peronismo, Mariano Recalde, quien utiliza a menudo las herramientas 2.0 para mostrar situaciones de su entorno más íntimo. En ese sentido, más en Instagram y en Facebook que en Twitter, Recalde desliza publicaciones referidas a su familia, como lo son los almuerzos o los festejos por el Día del Niño.

1País: Tombolini y una pifia de campaña

El primer candidato de 1País a diputado nacional por la Ciudad, Matías Tombolini, sorprendió a propios y a ex-traños luego de lanzar su campaña electoral 2.0 con un curioso posteo en Twitter. Allí, se lo vio en su propia casa, bastante ostentosa por cierto, señalando el problema de la pobreza. “Tuvo una actitud desagradable al mostrar su cocina de última generación, moderna, lujosa y, de forma simultánea, hablar sobre la pobreza. Eso es una contradicción que incluso para la gente intelectualizada le juega en contra. Fue un gesto desafortunado”, sentenció el psiquiatra Miguel Angel Maldonado.

Tombolini suele hacer política a través de Facebook y Twitter, mientras que en la plataforma Instagram opta por compartir contenido de su vida privada, como fotos y videos con su mujer y sus hijos, ya sea en algún sitio gastronómico de la Ciudad o en una cena familiar en casa.

 

 

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