Revista Qué

26 Abr 2017 | elecciones 2017

Cambiemos enredado

Carrió anunció su candidatura en la Ciudad y el asunto político se enmarañó. Lousteau se llama a silencio y desliga el juego a los partidos de ECO. Larreta sigue reticente a internas, y la UCR permanece dividida: ¿Se puede armar Cambiemos sin el radicalismo orgánico? Según la Real Academia Española, ‘enredo’ significa ‘confusión de ideas’ […]

Carrió anunció su candidatura en la Ciudad y el asunto político se enmarañó. Lousteau se llama a silencio y desliga el juego a los partidos de ECO. Larreta sigue reticente a internas, y la UCR permanece dividida: ¿Se puede armar Cambiemos sin el radicalismo orgánico?


Según la Real Academia Española, ‘enredo’ significa ‘confusión de ideas’ o ‘falta de claridad en ellas’. El término puede adecuarse a la realidad política que se vive por estas horas en el territorio porteño. El bastión macrista por antonomasia atrae la atención de todo el arco político de Argentina. ¿La causa? Las disputas que se re-producen a diario entre sectores del radicalismo, la Coalición Cívica y el PRO.

La presencia confirmada de Elisa Carrió en el mapa electoral capitalino es la mejor noticia para Horacio Rodríguez Larreta, que de ninguna manera abrirá el juego para una interna de la que participe Martín Lousteau. El Jefe de Gobierno, con el aval de Mauricio Macri, es quien tiene el poder de decisión acerca de ello, y con ‘Lilita’ posee una carta electoral triunfal que, en las encuestas, garantiza una victoria holgada sobre el referente de ECO.

El primer eje central es Cambiemos, el espacio que se replica en todos los distritos del país. En todos, salvo en el porteño. Allí, la figura de Lousteau divide aguas. El hombre que le hizo sudar la gota gorda a Larreta en el ballotage de 2015, arrastra detrás de sí a un bastión vital del radicalismo. El sector que conducen Emiliano Yacobitti y Enrique Nosiglia en la UCR Capital, muestra sus cartas y defiende a capa y espada al referente de ECO. Divisan en él la chance de que el partido recupere el distrito porteño en 2019. Por eso, piden que se le haga lugar en una interna que, con este panorama, está lejos de concretarse.

El segundo eje central es Carrió. Su candidatura pone en jaque la identidad de Cambiemos. Con foto y todo, ‘Lilita’ se recostó del lado de Macri y Larreta. La tercera pata de la coalición, que es el radicalismo, no figura. “Cuando Lousteau fue candidato a Jefe de Gobierno, yo ya estaba en Cambiemos. Lousteau no es Cambiemos y yo voy a estar con Cambiemos”, dijo la líder de la CC-ARI. Un palito para el líder de ECO que, todavía, incursiona en su estrategia de hablar poquísimo y nada.

“Hace dos años, Carrió decía que había que votar rulos y no peladas, y un candidato de ella (Fernando Sánchez) fue vice de Martín Lousteau. Que ahora Carrió diga que Lousteau no es de Cambiemos resulta un poco raro, siendo que ese espacio lo integra el radicalismo, que lo apoya”, señalaron fuentes legislativas de la UCR.

Mientras, Lousteau prepara su regreso. El referente de ECO va a competir y será candidato. Pero no desliza demasiadas pistas y desliga el juego a los partidos de ECO, que buscan ser incluidos en Cambiemos. Igual, una posibilidad que viene tomando fuerza desde hace rato, y más aún con el anuncio oficial de que Carrió jugará en la Ciudad, es que el economista aspire a ser legislador porteño. Con esa jugada, se aseguraría un doble avance: tendría controlada bien de cerca a la gestión de Larreta, y evitaría una derrota aplastante en una disputa con la líder de la CC-ARI. Ese panorama no caería nada mal en torno a la expectativa que Lousteau tiene a futuro en la Ciudad, y que es acceder a la Jefatura de Gobierno.

El tercer eje central es el radicalismo, hoy próximo a una visible fractura. Dirigentes históricos de la UCR lanzaron, días atrás, la agrupación Radicales en Cambiemos, que persigue una consigna clara: evitar que el partido apoye a Lousteau por fuera de ese espacio. Allí se nuclean personajes de peso como Facundo Suárez Lastra, Jesús Rodríguez, Ricardo Gil Lavedra, Andrés Delich, Juan Octavio Gauna, Nicolás Gallo y Luis Brandoni.

Según pudo saber Qué, el director de orquesta detrás de esta nueva sinfonía es el propio Horacio Rodríguez Larreta. Lo remarcaron fuentes reservadas: el Jefe de Gobierno porteño financió la movida con el fin de neutralizar el dispositivo político de la UCR Capital que, comandada por Yacobitti, apoya abiertamente la candidatura de Lousteau. Ni lerdo ni perezoso, ese sector ya abre el paraguas. Aduce que, sin la participación de la UCR, el sello de Cambi-mos no puede ser utilizado y podrían recurrir a la Justicia. Así se estipuló en la convención nacional celebrada en La Plata. “¿A quién les re-cuerda el PRO pretendiendo quebrar partidos desde el Estado?”, lanzó Yacobitti en Twitter.

Al respecto, el jefe del bloque del PRO en la Legislatura, Francisco Quintana, en diálogo con Qué, retrucó: “En el Chaco, nosotros tomamos la decisión de no apelar la decisión judicial y de terminar coincidiendo en la necesidad de trabajar hacia delante. En el caso puntual de la Capital, no creemos que haya que judicializar el tema”.

La fuerte interna radical también se replica a nivel nacional. Por un lado, Ernesto Sanz cerró el acto del nuevo espacio radical con una sentencia elocuente: “La política no es una actividad personal”. Algunas horas antes, el senador nacional Julio Cobos le tendió una mano a Lousteau: “La UCR apoya a Martín”, lanzó en declaraciones radiales.

El dirigente de la UCR Capital, Juan José Acosta, fue claro en su postura: “Si no nos dejan otra alternativa, iremos a la competencia por afuera de Cambiemos. Ya está charlado”, dijo en contacto con Qué. Y respecto de ir a internas con Elisa Carrió, aseveró: “Nosotros queremos competir. Vamos a presentar nuestra forma de ver la Ciudad. No tenemos problema en ir a las PASO, ni tampoco si del otro lado va a estar ‘Lilita’. No es ningún impedimento”.

La convención de La Plata dejó algunas directrices. “Se remarcó la necesidad de formar Cambiemos en aquellos distritos en los que no está conformado, tal como sucede en la Ciudad. Y algo que quedó bien claro es que tiene que ser sin ningún tipo de proscripción”, esgrimieron desde el entorno de Yacobitti.

Con el tablero así dispuesto, ¿quién será el encargado de ejecutar el próximo movimiento? Las aguas están divididas y el nacimiento de Cambiemos en Ciudad se pierde, ca-da vez más, en un enredo político muy difícil de explicar.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #133 DE REVISTA QUÉ

Compartir
?