Revista Qué

22 Dic 2014 | Costo tour por la Ciudad

Desconociendo Buenos Aires

Una empresa que maneja un ex funcionario del Gobierno nacional cobró por un sistema informático que aún no funciona, para un programa cultural. Nunca se presentó a licitación y se quedó con el negocio en un trámite exprés. La firma no tiene página Web, cuando en teoría es especialista en la materia.

Alejandro de Belva, ex funcionario del ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación durante la presidencia de Néstor Kirchner, es titular de la firma Oclix Group, y está vinculado con la reciente contratación para el Programa Conociendo Buenos Aires donde miles de pesos se encuentran en juego.

A través de la disposición Nº 283/DGTALINF/14 se adjudicó a Oclix Group la prestación de un servicio que permitiera sistematizar la gestión del programa Conociendo Buenos Aires mediante la utilización de una herramienta de software que posibilita el seguimiento de los eventos y la carga de los datos en un sistema diseñado personalmente para tales fines.

Hasta el momento, el mecanismo consistía en volcar los datos median-te planillas Excel donde se armaban las listas de cada una de las visitas planeadas y las agendas, así como también los recursos requeridos. Pese a que los gestores del programa aseguraban que tuvo éxito, solicitaron la nueva prestación a través de la Agencia de Sistemas de Infor-mación (ASI) argumentando que el sistema de planillas Excel estaba “colapsado” y no daban abasto con las cargas cuando se incrementó la cantidad de visitantes.

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El traspaso de un sistema a otro re-presenta para la Ciudad unos 575 mil pesos, unos doscientos ochenta y siete mil para el año en curso y la misma suma para 2015.

Urgente, pero no tanto

La fecha estipulada para que Oclix comience a dar servicio se fijó para el 4 de agosto de este año, pero la empresa solicitó prórroga a fin de poder cumplimentar con la documentación solicitada, para finalmente ejecutarse ocho días después.

En el pliego de especificaciones técnicas de la contratación se estima que la puesta en marcha y finalización del proyecto va a demorar unos 240 días, cuando se requería el servicio en forma urgente, lo que justificaba la contratación mediante la modalidad directa exclusiva y no el llamado a li-citación pública.

Las sospechas sobre la empresa que dirige De Belva quedaron documentadas a través de un pedido de informe que gestionó el diputado Hernán Rossi, del interbloque UNEN, donde pide que el gobierno de la Ciudad justifique por qué Oclix Group SA entra en una categoría de “exclusividad” sin contar con los antecedentes profesionales necesarios y qué criterios respaldaron esa contratación.

En el “mientras tanto” la orden de compra se emitió bajo el nº 41380/14, Oclix ya cobró la suma de 570.530 pesos por un sistema que va a ver la luz con viento a favor en abril o mayo de 2015.

Muchos quieren conocer Bs As

Los argumentos que sirvieron de base para el requerimiento fueron “la necesidad de contar con urgencia con la herramienta solicitada a los fines de afrontar la gestión administrativa de la temporada alta del programa, que recibe mayor cantidad de visitantes entre agosto y noviembre, entre los que se destacan estu-diantes, personas de la tercera edad, miembros de ONG’s, clubes, centros barriales y asociaciones culturales.

La imagen ante todoOclix es una compañía que ha trabajado con distintas administraciones brindando sistemas informáticos y sin reconocer su sello político. Se conformó a finales de 2009 y desde entonces presta servicios orientados a organizaciones públicas: lo hizo en Capital Federal y en contrataciones del Gobierno nacional.

En 2010 intervino en la puesta en marcha del sistema del nuevo DNI, por el que se invirtieron 18,6 millones de dólares, en la superintendencia del Sistema de Salud y en la plataforma de e-learning de nivel secundario que Unicef lleva a las escuelas rurales en todo el país.

En julio del año pasado ganó una li-citación privada junto a HEXACTA SA para brindar un sistema de gestión de base de datos (CRM), para la Unidad de Proyectos Especiales del área de Construcción Ciudadana y Cambio Cultural por un monto total aproximado de 116.000 pesos.

Lo que llama poderosamente la atención es que una empresa que se contrata por “exclusividad” tenga el sitio web oficial “caído” (http://www.oclixgroup.com), sus sitios en redes sociales (Twitter y Facebook) desatendidos (no posee Fan Page por ejemplo), y que no tenga un espacio propio en donde funcionar, datos no menores tratándose de una empresa de tecnología donde su imagen digital debería ser fundamental.

Viejas prácticas

La modalidad elegida fue la contratación directa por exclusividad, en principio, el monto se estimó en 598.000 mil pesos pero finalmente se aprobó en quinientos setenta y cinco mil quinientos treinta. El gobierno de la Ciudad, en función de la ley de Compras y Contrataciones de la Ciudad, estipula un tope menor para este tipo de operaciones. En este caso, De Belva estaría siendo además beneficiado por un monto superior al establecido, incumpliendo la reglamentación vigente.

Revista Qué intentó comunicarse con algún responsable de la Agencia de Sistemas de Información gubernamental (ASI), el organismo contratante del servicio, pero evitaron responder cualquier tipo de interrogantes.

Lo mismo sucedió con el presidente de Oclix, no dio respuestas.
Desde la oposición cuestionaron este tipo de operaciones. En este sentido Alejandro Bodart, diputado del MST, declaró que “la Ciudad es la reina de las contrataciones directas” y recalcó que este es un hecho de corrupción más entre los tantos existentes”.
“Se trata de un mecanismo cada vez mas aceitado, mientras que en las licitaciones se apunta a un número indeterminado de posibles beneficiarios, en las contrataciones directas sólo hace falta invitar a tres por medio fehaciente” afirman desde Nuevo Encuentro.

Este tipo de contratación obstacu-liza los sistemas de control y anula la libre competencia entre oferentes, creen en la oposición. Si bien Oclix muestra antecedentes de sus prestaciones previas a esta última contra-tación, existen otras empresas en el mercado en condiciones de brindar el mismo servicio, probablemente con un precio menor al de la empresa contratada, que no tuvo competencia de ningún tipo en el
proceso.

Y al mismo tiempo pondría al descubierto los beneficios que se otorgan a ciertos oferentes en detrimento de otros y evidencian claras contradicciones. La empresa cobra por adelantado por un servicio que no se sabe a ciencia cierta si va a concretarse o si va a resultar efectivo. Esta situación deja a la Ciudad sin muchas opciones: los gestores del programa Conociendo BA deberán continuar con el viejo sistema de cargas en Excel o esperar que la empresa cumpla con las condiciones establecidas en la contratación, especialmente en lo que respecta a la primera etapa del proyecto donde debería empezar a funcionar la gestión de las visitas me-diante la nueva herramienta permitiendo, entre otras cuestiones, la inscripción online de los asistentes.

Oclix dio una rara imagen desde el inicio; al momento que solicitó prórroga porque no podía cumplir con el requisito mínimo que era presentar la documentación requerida y que fue aprobada por el gerente operativo de Compras, Contrataciones y Servicios Generales de la ASI.

Este modus operandi de contratar de manera “directa, privada y/o exclusiva” en tiempo récord, con los mismos oferen-tes como principales beneficia-rios se vuelve un elemento recurrente. La oposición eleva denuncias que generalmente terminan en el cajón de las causas olvidadas, pero lo real es que en la práctica, las empresas cobran por anticipado y no ejecutan las obras, o bien hacen poco y cobran mucho.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN N°11 DE REVISTA QUÉ.

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