Revista Qué

13 May 2015 | Negocios académicos

Económicas: ECO, PRO y el Decano

La renuncia de José Luis Giusti dejó al descubierto un intrincado vínculo de amistades y negociados. En el medio, aparecen Mauricio Macri, Martín Lousteau y directivos de Económicas y de la Universidad Nacional de Buenos Aires.

De un lado, dos funcionarios vinculados a la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA; del otro, el PRO, la UCR y la candidatura de Martín Lousteau. Todos ellos envueltos en un posible escándalo, que desató la renuncia del ex decano José Luis Giusti.

Cuando José Luis Giusti asumió como presidente de la FCE, en noviembre de 2013, reconoció abiertamente que él había llegado hasta donde estaba gracias a su padrino político. “Yo soy el ahijado político de Oscar Schuberoff” –fallecido rector de la UBA-, dijo, sonriente. 13 años después, Giusti sigue el mismo camino que su “Padrino”. La causa: sospechas por enriquecimiento ilícito.

Giusti sólo el índice de esta intrincada novela. En el medio, tejió alianzas con el PRO y la UCR. Mucho más identificado con el radicalismo que con el macrismo, en 2009, dejó a un lado sus convicciones y se acercó al jefe de Gobierno Mauricio Macri. En las legislativas de ese año, fue candidato a diputado porteño por el PRO. Antes y después de ese año, ocupó diversos cargos en la Ciudad.

Durante la presidencia de Giusti en Económicas, la Ciudad contrató a esa unidad académica para la “realización de estudios y propuestas para la gestión integral de programas sociales”. El contrato duró de octubre a diciembre de 2014, y los porteños pagaron 2 millones de pesos. Lo llamativo es que, a fines de abril de este año, mediante la resolución 47/SSPLYCG/15, el Gobierno porteño volvió a contratar a Económicas para el mismo trabajo y también por 2 millones de pesos, según el Boletín Oficial.

En 2011, de acuerdo al diario Tiempo Argentino, la empresa Indeco Sudamericana S.R.L responsabilizó a la Secretaría de Hacienda de la UBA –que por entonces manejaba Giusti- de haberla excluido de tres licitaciones, a pesar de que sus ofertas eran más económicas que las de sus competidoras. Según el gerente general de Indeco, Gabriel Muñiz, lo que querían desde Hacienda era dinero por fuera de la operatoria.

 

“El círculo rojo”

La frase que popularizó Macri, “el círculo rojo” engloba a tres los personajes que fueron apareciendo en la carrera de Giusti en los distintos cargos que ocupó. Dentro de la UBA y de la FCE, selló alianzas con Emiliano Benjamín Yacobitti y Alberto Barbieri, rector de la universidad. Todos ellos de cuño radical, que en la FCE se traduce bajo la conducción de Nuevo Espacio, ex Franja Morada.

ECO, PRO y DecanoSi bien el apellido Yacobitti cobró relevancia pública a partir de la salida de Giusti de la facultad, su nombre está ligado a esa unidad académica desde hace varios años. “Él es quien manda verdaderamente en Económicas, porque maneja toda la pata estudiantil”, le dijo a este medio un referente del Consejo Directivo. Además de de ser el jefe político de Nuevo Espacio, es presidente de la UCR Capital, secretario de Hacienda de la UBA y uno de los armadores de la campaña de Martín Lousteau.

“En la ciudad hemos aprendido a convivir y a competir con el PRO. La gestión de Macri tuvo aciertos y errores, por eso creo que Martín Lousteau viene a construir sobre lo construido, mejorar lo que está mal y mantener lo que se hizo bien”, dijo Yacobitti tras el acuerdo entre el macrismo y el radicalismo a nivel nacional.
Allí, dejó en claro su postura de respaldo al ex ministro. De hecho, Yacobitti fue uno de los presentes en la cena que Lousteau llevó a cabo en el Palais de Rouge para recaudar fondos para su campaña.

El edificio de Avenida Córdoba y Junín alberga mucho más que 35.000 alumnos. Tanto allí como en la UBA, Giusti tendría una larga historia de acuerdos, sospechas de enriquecimiento ilícito y posibles desvíos millonarios de dinero.
Dentro de Ciencias Económicas, el Frente de Izquierda viene reclamando, desde hace varios años, que se investigue a los directivos de la unidad académica. Se calcula que “Económicas maneja, por fuera del presupuesto que le da el Estado, 750 millones de pesos anuales declarados”, le dijeron a QUÉ desde el Partido Obrero de FCE.

Ese dinero se recaudaría a partir de los cursos “Capacitarte”, “Empleo joven” y los posgrados. Este medio pudo averiguar que, por ejemplo, una Maestría en Finanzas cuesta $8.687 de matrícula y $3.857 mensuales, durante 18 meses. El posgrado dura dos años, con lo cual un estudiante debería desembolsar alrededor de $78.000 para obtener el título.

Otra fuente de ingreso sería que la facultad funciona como auditoría. Pone su sello y tiene que revisar balances e ingresos de distintas organizaciones o ministerios públicos. “A la organización o empresa le conviene porque la facultad tiene cierto prestigio. Algo similar ocurre con los cursos “Capacitarte”, manejado por Nuevo Espacio, y cuyo presidente responde a Yacobitti. Se calcula que maneja 900 mil pesos mensuales”, comentó Guido Lapajufker, consejero directivo del Partido Obrero en la FCE.

Las agrupaciones estudiantiles de Económicas opositoras a Nuevo Espacio piden una auditoría para investigar a la gestión de Giusti. La decisión está en manos del Consejo Directivo. De los 16 representantes, 15 responden a la actual dirigencia.

“Hace años denunciamos a estas autoridades que sólo buscan extender sus negocios a costa de la educación pública. Giusti viene siendo denunciado por haber incrementado su capital abruptamente luego de asumir como decano; y César Albornoz cobra más de 100 mil pesos mensuales. Mientras en la UBA hay más de 10 mil docentes ad-honorem y en nuestra facultad trabajan más de 2 mil docentes sin cobrar un peso”, le dijo a QUÉ Diego Talice, Estudiante de Economía y secretario de los DDHH contra Impunidad de la FUBA (Juventud del PTS).

¿Qué implica políticamente la renuncia de Giusti? Desde el Partido Obrero de Económicas dicen que la dimisión forma parte de una intrincada disputa entre los hombres de poder en la facultad y en la UBA. “Es una crisis interna que hay en el rectorado”, afirmaron. Dos de esos tres hombres de poder, Yacobitti y Barbieri, ya le soltaron la mano a al vicerrector Darío Richart, hace poco más de un mes; luego lo hicieron con Giusti.
La paradoja es que la olla se destapó por una disputa doméstica. La ex esposa de Giusti, Laura Natallia Grass, le reclamó millones de dólares que él niega tener. ¿Dónde está Giusti? Nadie lo sabe. Se llamó a silencio.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA Nº 31 DE QUÉ

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