Revista Qué

20 Ene 2015 | amplia sus redes

El entretejido de IRSA en la Ciudad

La empresa de Elsztain no conoce límites y no encuentra muchos impedimentos para hacer negocios en la Ciudad. A paso lento teje alianzas con el macrismo porteño para la explotación de emprendimientos comerciales polémicos y millonarios

IRSA demostró sobrada capacidad para detectar la rentabilidad de los negocios en territorio porteño. Comandada por Eduardo Elsztain, sigue influyendo con grandes emprendimientos en la Ciudad. Cuenta con un amplio portafolio de propiedades en el que se incluyen edificios de oficinas destinadas al segmento corporativo, hoteles, residenciales, pero el mayor atractivo está en los shoppings porteños: actualmente es propietaria de los principales centros comerciales. Maneja Dot Baires, Abasto Shopping, Alto Avellaneda, Alto Palermo, Buenos Aires Design, Paseo Alcorta, Patio Bullrich, Centro Comer-cial Soleil y Centro Comercial Distrito Arcos en Palermo. Todo esto le permitió amasar una apreciable fortuna.

IRSA 2También es responsable de algunos de los mayores proyectos inmobiliarios de la Ciudad y del país, entre ellos Torre Irsa, Intercontinental Plaza, Torre Bankboston, Edificio Dot Building, la torre de Microsoft, por la que pagó unos 27 millones de dólares y el Lipstick Building, ubicado en Manhattan, Nueva York.

Desde 1996 viene expandiendo su injerencia en CABA mediante su subsidiaria Alto Palermo SA (APSA) a través de la cual pudo hacer pie en el rubro inmobiliario y finalmente convertirse en una de las más prósperas empresas en el segmento de los centros comerciales. Además de los nueve emprendimientos mencionados en territorio porteño, suma otros cinco más en todo el país: Alto NOA, Alto Rosario, Córdoba Shopping, Mendoza Plaza Shopping y La Ribera en Santa Fe. Campos ganaderos y agrícolas en todo el país agrupados bajo la empresa Cresud y hoteles de lujo: Llao-Llao, Intercontinental y Sheraton Libertador, también integran este verdadero imperio.

Los negocios locales

IRSA 3A paso lento y sigiloso teje alianzas y sigue ganando territorio en el ámbito porteño, pero en el último tiempo no permanece exenta de conflictos. En rei-teradas ocasiones se vio envuelta en controversias que derivan de sus negocios en la Ciudad. El 2014 justamente representó un año de altos y bajos para la empresa de Elsztain que se vio involucrada en una presentación judicial que realizaron algunos legisladores porteños por considerar como canon irrisorio lo que paga por Buenos Aires Design: abona unos 46.000 pesos por mes y puede explotar 70 locales comerciales, dos centros de convenciones y 140 cocheras, en pleno Recoleta, una de las zonas más cotizadas. La denuncia fue impulsada por los legisladores porteños de Bien Común Gustavo Vera y Pablo Bergel y se extendió a las distintas concesiones que hoy maneja IRSA y que fueron otorgadas en circuns-tancias (al parecer) poco claras por el gobierno de la Ciudad.

En el caso de Buenos Aires Design, el contrato de concesión por 20 años data del gobierno de Grosso. Vencía en noviembre de 2012, pero llamativamente tres años antes del fin de la concesión, Mauricio Macri dictó un decreto median-te el cual favorecía a IRSA con una pró-rroga que le extendía la concesión por 5 años más. Gracias nuevamente al beneficio del PRO porteño, hoy IRSA dispone de la explotación de un shopping hasta 2017, que genera millones a cambio de unos escasos $ 46.000 mensuales. Para lograrlo aplicó la ley 3399, por medio de la cual el Ejecutivo se arroga la posibilidad de ampliar una concesión, siempre y cuando el plazo no exceda los 5 años, sin necesidad de que la medida cuente con la aprobación de la Legislatura.

Temas pendientes

IRSA 4Pero el tema más álgido es, sin dudas, el shopping en Caballito. Pese a su buena relación con el gobierno de la Ciudad y con algunos dirigentes del macrismo en particular, no pudo dar por cumplido su cometido. Y el proyecto quedó trabado en la Legislatura. La situación derivó en un escándalo público, cuando un legislador de la izquierda recibió amenazas del bloque de la mayoría que lidera el recinto porteño durante el arduo debate que se generó y que finalmente no logró la aprobación del proyecto.

“Si van, tocan timbre y preguntan a los vecinos de Caballito si quieren o no quiere el shopping, se van a sorprender. Nosotros estamos en contacto con la gente, de verdad, no los sellos de goma como SOS Caballito que dicen que están representando a los vecinos y ni siquiera viven en el barrio. La gente que vive ahí sabe que cualquier shopping revitaliza el barrio, revive o crea un comercio que -por ejemplo- en Caballito todavía no existe”, enfatizó el vocero de la empresa, Sergio Dattilo en diálogo con Qué.

“Ese shopping va a estar a diez cuadras donde yo me crie, así que el barrio lo conozco perfectamente. Sé que la zona donde está el terreno de Irsa es una zona de casas bajas, de gente de una alta edad promedio y de cero presencia comercial. El shopping, igual que pasó en lugares tan disímiles como Alto Palermo, como el DOT, como paseo Alcorta y, sobre todo, el Abasto, crea una vida que hasta ese momento no existe. Cuando alguien iba al Abasto hasta hace 25 años debía pasar en auto blindado, hoy podés pasar, caminar tranquilamente igual que cualquier otra zona en la Ciudad de Buenos Aires”, agregó.

También recordó el clima en que se desarrolló la audiencia por el shopping de Palermo: “Con la audiencia pública que tuvimos en febrero pasado por Distrito Arcos, fue una provocación de dos días, había casi 300 personas anotadas para hablar y nosotros sabíamos que de esas 300, 250 iban a hablar a favor del shopping y sólo dejaron hablar a los 50 militantes que fueron y que son las mismas personas que fueron por Caballito, el vecino de verdad no puede hablar, no lo dejan, son provocadores profesionales, nos han insultado. ¿Quién los lleva, quién les paga, por qué los anima a esto, lo desconozco? Los únicos inconvenientes que tuvimos fueron Caballito y Distrito Arcos. Hemos comprado centros comerciales desde hace más de 20 años, y no hemos tenido ningún problema en ninguna parte, ni en la Capital, ni en el Gran Buenos Aires, ni en las ciudades del interior” concluyó Dattilo.

Por lo pronto las intenciones del macrismo son claras, ya que obtuvo el quórum para tratar el tema en la Comisión de Planeamiento Urbano, logró incluirlo en el temario del recinto y debatirlo. Y nada indica que no pueda lograr en futuras sesiones la aprobación del proyecto de ley para rezonificar el predio en cuestión. Lo llamativo radica en la insistencia de la gestión PRO respecto de la posibilidad de que IRSA finalmente tenga este shopping en Caballito.

Distrito Arcos

Además, a lo largo de 2014, IRSA sufrió un parate para la apertura del centro comercial Distrito Arcos, en Palermo, que quedó en manos de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad. Lo llamativo de la cuestión es que fue construido sin aprobación: faltaba el proyecto, los estudios de impacto ambiental y lograr la aprobación de la rezonificación del predio en el recinto porteño y el centro comercial estuvo a punto de abrir sus puertas, confiaron fuentes a Qué. “Se construyó sobre hecho consumado y no hay funcionario que se atreva a destruirlo. Hasta el dictado de la ley no podía construirse pero hoy funciona igual”, disparó uno de los denunciantes.

Lo concreto es que la Justicia porteña se expidió sobre el caso y concluyó a finales del año pasado con un fallo a favor que daba vía libre para que el centro comercial Distrito Arcos pueda abrir sus puertas. Llamativamente, la aprobación de este emprendimiento coincidió con el citado re-chazo de la propuesta de Caballito, que el oficialismo esperaba aprobar en primera lectura antes de que terminen las sesiones ordinarias de 2014.

Por último, también había levantado polvareda el tema del DOT y las inundaciones. Consultado por Qué, el vicepre-sidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad (Fecoba) Vicente Lourenzo, recuerda que “con la aprobación del proyecto para la explotación del DOT Buenos Aires sucedió algo similar y destaca que al construirse sobre terrenos no aptos, puede desencadenar también en tragedias, como lo que sucedió durante las inundaciones de abril de 2013”.

En esa oportunidad, los vecinos del ba-rrio de Saavedra apuntaron al shopping Dot Baires porque desde que se instaló comenzaron a inundarse. “En esa tragedia hubo un muerto y nadie se hizo cargo, nadie explica el accionar de ese poderoso grupo económico porque hay complicidad estatal”, resaltó Lourenzo.

Para Dattilo, vocero de IRSA, el tema no tiene entidad. “Lo aclaramos hasta el hartazgo, no me interesa defenderme de una acusación tan absurda, ridícula e infundada, como la que hicieron estos mismos personajes también en distrito Arcos y lo que hacen con Caballito. Sí puedo hablar del DOT, y decir que es el que más visita la gente. Preguntale a la gente qué es lo que opina de la presencia del DOT”, enfatizó.

“A pedido de la Ciudad hicimos un reservorio con capacidad de almacenamiento de tres veces el agua que normalmente cae en una
tormenta monumental como la del 13 de abril de 2013, hubo otras tormentas sobre Buenos Aires, y del Dot y del barrio Mitre no hubo novedades. Es absurdo, infundado y es una mentira que se demostró con la vía correspon-diente”, agregó Dattilo.

A las claras está que IRSA vio en la gestión del macrismo un eventual aliado para sus negocios en la Ciudad, idea que el gobierno porteño reafirma con cada decisión que toma, entre ellas con la extensión de concesiones en su beneficio por decreto, la explotación de emprendimientos comerciales por cánones llamativos, y leyes que dejan ver la estrecha relación existente entre la megacompañía y el oficialismo local.

LEE LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN N°15 DE REVISTA QUÉ.

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