Revista Qué

18 Feb 2016 | Problemas

Escándalo e interna PRO en Comuna fortinera

El presidente de la Comuna 10, Daniel D’Ippólito, suma un dolor de cabeza tras otro. Además de no contar con la mayoría en la Junta, sus mismos compañeros de bloque le dieron la espalda y encendió una fuerte interna en el partido. Según pudo saber RevistaQué.com, el ex barrabrava de Vélez Sarfield marginó a los […]

El presidente de la Comuna 10, Daniel D’Ippólito, suma un dolor de cabeza tras otro. Además de
no contar con la mayoría en la Junta, sus mismos compañeros de bloque le dieron la espalda y encendió una fuerte interna en el partido.

comuna10

Según pudo saber RevistaQué.com, el ex barrabrava de Vélez Sarfield marginó a los comuneros del PRO en la toma de decisiones y, prácticamente, dejaron de ir a la sede. Como consencuencia, “El Tano” no logra obtener el quórum para llamar a sesiones ordinarias.

A más de dos meses de haber asumido al frente de la Comuna, la Junta no ha tenido ni una sola reunión. Ni hablar de la distribución de las áreas de control y participación vecinal, obligatorias por ley.

Como si fuera poco, D’Ippólito acordó con el bloque del Frente para la Victoria la continuidad del manejo del Corralón de Floresta en manos de los representantes kirchneristas que desarrollan allí actividades culturales y de militancia. Su postura generó la bronca en ECO, su aliado político que también decidió soltarle la mano.

Desde fines de la década del 90 hasta bien entrado 2011, D’Ippólito fue el cerebro financiero de la barrabrava de Vélez Sarfield, apodada “La Pandilla”. Segundo en la línea de comando, se encargó de manejar los negocios: estacionamiento, pasajes y, sobre todo, la venta y reventa de entradas.

Previo a su llegada a la Comuna, trabajó en la Legislatura porteña, en el Área de Asistencia Técnico Administrativa. Cercano a Roberto Quattromano (espada de Cristian Ritondo), impulsó la carrera de Néstor Grindetti en Lanús.

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