Revista Qué

24 Dic 2015 | Jueces de la Corte

Haz lo que digo, no lo que hago

El ex jefe de gobierno Mauricio Macri demoró cuatro años en nombrar a un miembro del Tribunal Superior de Justicia, el máximo organismo judicial de la Ciudad. Luego de asumir como Presidente, tardó menos de un mes en designar, por decreto, a dos magistrados para la Corte Suprema.

La designación, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de dos miembros de la Corte Suprema de Justicia despertó varias críticas, externas e internas, que apuntaron al presidente, el ex jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. Lo particular es que mientras esgrimió “la urgencia institucional” y la posible llegada de “decretos polémicos” al máximo tribunal, en la Ciudad mantuvo durante cuatro años una de las bancas del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) vacía.

tsj

En septiembre de 2009, el ex juez Julio Maier formalizó su retiro, se jubiló, por lo que el máximo tribunal porteño quedó con cuatro magistrados de cinco. Rápidamente el macrismo postuló a la fiscal de Cámara porteña Daniela Ugolini.

Sin embargo, la catarata de denuncias que cayeron sobre la funcionaria judicial, en su mayoría vinculadas a malos desempeños, imposibilitaron su designación. Muchas de las denuncias provinieron de varias ONG, como la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el Centro de Estudios Legales y Sociales, entre otros. La respuesta del gobierno de la Ciudad fue la modificación del proceso de selección: derogó el decreto 1620 del año 2003 que establecía la participación de la ciudadanía en el proceso.

Tres años después del retiro de Maier, Macri elevó el pliego de Inés Weinberg de Roca. Un año después, en 2013, consiguió los 40 votos necesarios para convertirla en miembro del TSJ. La votación no estuvo exenta de escándalos, sobre todo cuando se reveló que Wienberg, quien tuvo un paso por las Naciones Unidas, ocultó el “doble sueldo” que percibía de parte del organismo supranacional.

La iniciativa, en ese entonces, originó una de las primeras diferencias de Proyecto Sur, ya que varios de los legisladores de dicho bloque acompañaron al oficialismo. Una particularidad: a la magistrada la conoció en el gimnasio, el mismo en el cual se encontró por primera vez con su actual esposa, Juliana Awada. Los cuatro años con una silla vacante le generaron varios planteos por parte de la oposición, en especial hacia “la falta de institucionalidad” por parte del ex jefe de gobierno.

Una situación similar sucede con las críticas hacia la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, a quien Macri le solicitó la renuncia por “ser una militante política”. Luego de que se venció, en 2014, el mandato de Germán Garavano, actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, como Fiscal General de la Ciudad Macri postuló al legislador Martín Ocampo, ahora titular de la cartera de Justicia y Seguridad porteña, un hombre cercano al presidente de Boca, Daniel Angelici. El acuerdo también tuvo un trasfondo, ya que Macri no optó por el candidato del “Tano” para el Tribunal.

Compartir
?