Revista Qué

12 Nov 2015 | Cambio

Hermetismo, poco diálogo y desconfianza

En la última semana, muchos integrantes de Cambiemos brillan por su ausencia. Teléfonos apagados, nulas apariciones en los medios y menos declaraciones. Tras una campaña pre comicios generales basada en mostrarse en todos lados, Macri no confía en lo que puedan afirmar y teme que lo perjudiquen de cara al 22 de noviembre

La palabra cambio parece amplia de cara a al próximo balotaje. No sólo desde el planteo de cambio de política, sino desde el punto de vista del cambio de actitud de los referentes de Cambiemos. Es que en estos últimos días, a los hombres Pro no se los ven por ningún lado, excepto a su jefe político, Mauricio Macri, y a los hombres de su extrema confianza.

Distinta fue la actitud tomada por Cambiemos antes de las generales, donde no hubo rincón que los representantes amarillos no cubrieran en todos los medios de comunicación. Pero parece que ahora, parafraseando al Jefe de gobierno porteño, “se viene el cambio”

La orden fue clara: “nadie, salvo mis voceros autorizados, habla”, así marcó la cancha Macri, que sabe que necesita que salga todo bien en los días previos al debate presidencial y al balotaje, y por eso eligió, sorpresivamente, restringir las apariciones en medios de sus funcionarios.

Festejo
Solamente su secretario de Gobierno, mano derecha y jefe de campaña, Marcos Peña, su delfín político y jefe de Gobierno electo, Horacio Rodríguez Larreta, su compañera de fórmula, la senadora nacional Gabriela Michetti, la gobernadora electa de Buenos Aires, María Eugenia Vida, el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, el de Educación, Esteban Bullrich y los economistas Alfonso Prat-Gay y Rogelio Frigerio, tienen permitido encarar a la prensa.

El cerrojo inclusive llegó a los off de varios funcionarios. “La orden fue muy clara. Nadie va a querer meter la pata”, sostuvieron varias fuentes del Gobierno de la Ciudad.

Uno de los motivos que disparó dicha situación fue la denuncia que realizaron las diputadas nacionales Patricia Bullrich y Laura Alonso, sobre el presunto espionaje a políticos, dirigente y periodistas. Ambas radicaron esa presentación sin avisarle al propio Mauricio Macri y a días de la elección general de octubre. Eso hizo estallar su enojo. Al día siguiente las citó y tuvo una “discusión subida de tono”.

Hoy desde el Frente Renovador, el ex ministro de economía, Roberto Lavagna acusó que desde “la alianza PRO esconden a sus economistas y cuando no lo hacen reproducen lo que decía Domingo Cavallo, falta que digan que hay provincias inviables”.

El hermetismo ya no sólo gana a los medios capitalinos sino que se ha extendido a nivel nacional. Ningún referentes de Cambiemos, de las segundas o terceras líneas, atiende el teléfono y se torna imposible lograr una comunicación que no sea cara a cara. La decisión de Macri tomó de sorpresa a todos. No confía en lo que pueden declarar ni en cómo van a actuar. Y como dice el dicho popular: “más vale pájaro en mano que cien volando”.

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