Revista Qué

10 Dic 2014 | Detrás de la policía

La “caja chica” de Montenegro

Se trata de una cuenta creada para otorgar dinero adicional a la Metropolitana. Recayó en una denuncia penal de los ex diputados Diego Kravetz y Raúl Fernández.

El ex jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, afirmó que la controvertida “caja chica” es manejada por el ministro de Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, a raíz de la cual se abrieron investigaciones judiciales, entre otras irregularidades.

En diálogo con QUÉ, el funcionario comentó cómo fue el inicio de la Policía Metropolitana: “Se creó como una fuerza cercana al vecino, especialmente para prevenir, no una policía militarizada. Renuncié a la policía, porque ya tenía estipulado que iba a estar dos años solamente y después me iba a ir”.

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Sobre las causas en las que estuvo involucrado, comentó: “No tuve nada que ver con el tema de la caja chica, ni con el presupuesto para la policía. Eso lo maneja Guillermo Montenegro”. Respecto de la transferencia de competencias de Nación a Ciudad, Burzaco señaló que, de esa manera, “no tendría que dejar de existir la Metropolitana, sino que la Federal pasaría a integrarse dentro de la fuerza de la Ciudad. Hay que ver si Nación está dispuesta a transferir recursos humanos y presupuesto”.

Las causas que involucran a Montenegro

La “caja chica”, creada por el ministerio de Seguridad para otorgar dinero adicional a la Metropolitana derivó en causas judiciales. El sistema evita el proceso de compras y contrataciones estipulado en la Ciudad. Así, se compraron uniformes, credenciales, ropa deportiva, insignias y arreglo de blindaje a los patrulleros. Esto recayó en una denuncia penal de los ex diputados Diego Kravetz y Raúl Fernández.

En 2013, el Ministerio contrató de manera directa la compra de 400 pistolas, por 452.000 euros, a Trompia SRL y sin llamado a licitación. El diputado Alejandro Bodart denunció penalmente a Montenegro porque las compró por 1.130 euros cada una, mientras que Beretta y armerías internacionales informan un precio de 439 euros: casi 3 veces menos. A Trompia, en 2009, la Ciudad le compró armas con sobreprecios por la cual hay una causa sin resolución judicial.

LA NOTA COMPLETA SOBRE LA METROPOITANA, EN LA EDICIÓN N°9 DE QUÉ.

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