Revista Qué

5 Sep 2016 | enzo pagani

La Constitución avala el traspaso

Que la Ciudad se debate junto a la Nación por el traspaso de la Justicia ordinaria no es algo que sorprenda. El presidente del Consejo de la Magistratura Enzo Pagani recibió a Qué para dialogar sobre ese y muchos otros temas. – Ya casi diez meses de gestión, ¿qué balance hace? – Muy positivo, para […]

Que la Ciudad se debate junto a la Nación por el traspaso de la Justicia ordinaria no es algo que sorprenda. El presidente del Consejo de la Magistratura Enzo Pagani recibió a Qué para dialogar sobre ese y muchos otros temas.

pagani

– Ya casi diez meses de gestión, ¿qué balance hace?

– Muy positivo, para mí es un honor, un orgullo, ocupar este lugar en términos de responsabilidad institucional y también personal. Más allá que el balance sea bueno, es una tarea que requiere una dedicación importante por el nivel de demanda, sobre todo por la diversidad de los temas que se trabajan en el Consejo de la Magistratura y sobre los cuales tiene competencia el Presidente.

– ¿Lo dice en referencia a las negociaciones que hubo a principio de año por las comisiones?

– Lo digo por todo. La dinámica de la Presi-dencia del Consejo abarca todos los temas centrales que tienen que ver con la definición, con las competencias propias, en las que están estas cosas, pero en realidad la Presidencia es central, te tenés que ocupar prácticamente de todo lo que sucede.

– ¿Considera que el traspaso de la Justicia es el principal desafío que tiene para los próximos cuatro años?

– Sí, porque fundamentalmente representaría un hito histórico en nuestro país. El principal desafío es consolidar la autonomía de la Ciudad, dándole a su Poder Judicial la dimensión y las competencias que le corresponden.

– Muchos integrantes del Consejo al ser consultados sostienen que el porteño tiene menos derechos que otros ciudadanos porque no puede elegir a sus jueces. ¿Está de acuerdo con esto?

– Yo creo que en realidad no hay un detrimento sobre el derecho, sino que hay un servicio de Justicia que se puede brindar de una manera más eficiente, más próxima y más cercana. Natural-mente la concepción actual del fuero nacional que se originó en la Capital Federal genera una relación del administrado con un estamento judicial que tuvo otro origen, que fue elegido y controlado por los representantes nacionales. Y la verdad que esa es una lógica distinta a la que sucede en las otras 23 provincias. No creo que haya una afectación de derechos, porque sería hablar en contra de una Justicia que ha funcionado bien durante muchos años. Sí creo que se le puede dar un servicio mucho más próximo.

– Dijo que la Justicia funciona bien en ciertos aspectos. En los estamentos más altos hay un rechazo muy fuerte.

– Coincido. Te dije que la Justicia funcionaba bien porque no corresponde echar responsabilidades al fuero ordinario nacional. También creo que, en términos institucionales y de república, la Justicia tiene una deuda con nuestra sociedad. Si bien es contradictoria la afirmación que te estoy dando. El traspaso se tiene que dar porque es lo que coorresponde constitucionalmente. Porque la lógica y lo que dice la Constitución nacional y la nuestra es que a los jueces los tienen que elegir nuestros representantes, y por consiguiente, también los deben controlar nuestros representantes.

– ¿Pero cree que hay una resistencia?

– Yo creo que hay una natural resistencia que tiene que ver con una postura corporativa, pero en el buen sentido. No lo digo como algo negativo. Los jueces nacionales se sienten cómodos en su ámbito y tendrán la resistencia que se puede tener ante cualquier cambio. Nosotros lo entendemos y lo aceptamos así, y por eso lo hemos conversado con la Asociación de Magistrados. Hoy hay seis o siete cuestiones que preocupan a los jueces nacionales y que a mí también me preocupa-rían de serlo.

– ¿Por ejemplo?

– Cosas que tienen que ver con el régimen previsional, con la obra social, que tienen que ver con el tipo de cobertura que en el tiempo se siga dando, con la escala salarial que ha fluctuado por encima y por abajo.

– ¿Y el tema fondos? Porque a diferencia de la Nación, el Consejo los administra…

– No veo que eso sea un problema, creo que es al contrario, la Ciudad en eso viene demostrando que para lo que fue hasta hoy la Justicia local, el acompañamiento financiero en términos presupuestarios, ha sido siempre muy razonable. Es cierta esta frase que marcábamos antes de la diferencia salarial, pero el sector judicial siempre ha tenido una recomposición salarial muy razonable. Me parece que lo que sí les debe preocupar a los jueces nacionales cuando vengan acá, no es sólo ganar lo mismo sino tener el mismo nivel de actualización. Ese es un tema que, llegado el caso, nosotros tendremos que brindarles tranquilidad y certezas.

– ¿Y el tema del estatus? Porque siempre se dice que en Talcahuano se consideran Comodoro Py, pero son iguales a los jueces provinciales…

– Más que estatus hay una cuestión so-ciológica, sociocultural. La Ciudad es la capital del país y eso no se va a poder evitar. Que el Senado haya intervenido tanto en la designación como en los eventuales juicios políticos que haya habido es un dato de la realidad que va a cambiar. Me parece que el prejuicio de hablar de la municipalización tiene que ver con que todavía hablamos de una Ciudad muy joven, que recién cumple 20 años y que en la práctica no le pasa solamente a los jueces. No cuesta mucho encontrar a gente que todavía habla del Consejo Deliberante.

– ¿Cree que la duplicación de Comodoro Py fue una inclusión para abrir esa negociación?

– Puede ser, yo creo que las cuestiones de definiciones políticas nacionales comprenden una serie de lógicas que son mucho más complejas que lo que sucede entre la Nación y la Ciudad, más allá que muchas veces la dinámica diaria le genere una concentración de temas en torno a la Capital Federal. Seguramente se toman decisiones que contemplan un doble plano estratégico.

– Garavano quiere impulsar un único Código Procesal Civil y Comer-cial para todo el país. ¿Considera que es algo bueno o malo?

– Conozco el espíritu con que el Ministro lo impulsa y lo respeto. Prefiero defender la autonomía de los distritos a la hora de definir sus regímenes procesales. Pero no estoy en desacuerdo con que se impulse una dinámica común.
Comprendo la estrategia, pero hay que entender que hay realidades locales y ahí es donde es válido que la respuesta procesal de la Justicia tenga herramientas diferentes.

– Para cerrar me gustaría preguntarte por Boca Juniors. En cuanto a sus preferencias, ¿Riquelme o Palermo?

– (Piensa) Martín, porque es un amigo personal.

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