Revista Qué

7 Sep 2017 | secundaria del futuro

La disputa por la reforma

Horacio Rodríguez Larreta anunció que el año que viene comenzará la modificación del sistema educativo en las escuelas secundarias porteñas y estalló la polémica. El arco político opositor y los gremios docentes están en pie de guerra. En tanto, el Gobierno se muestra decidido a avanzar. El jefe de Gobierno porteño, Hora-cio Rodríguez Larreta, anunció […]

Horacio Rodríguez Larreta anunció que el año que viene comenzará la modificación del sistema educativo en las escuelas secundarias porteñas y estalló la polémica. El arco político opositor y los gremios docentes están en pie de guerra. En tanto, el Gobierno se muestra decidido a avanzar.

El jefe de Gobierno porteño, Hora-cio Rodríguez Larreta, anunció que está en marcha la implementación de una reforma en el sistema educativo de la Ciudad. La misma alcanzará, en primera instancia, a las escuelas secundarias. Con el nombre de “Secundaria del Futuro”, la reforma se enmarca dentro del Plan Maestro impulsado por la cartera educativa nacional, la cual trabaja en el ambicioso proyecto denominado la “Secundaria de 2030”.

Desde el Ministerio de Educación por-teño están convencidos de que “había que hacer esta reforma. Teníamos que hacer algo con todo el nivel secunda-rio, era un gran desafío, porque en una sociedad que cambia tanto y tan vertiginosamente, les tenemos que dar herra-mientas a los chicos para que se puedan desenvolver en un futuro que va a ser incierto”, aseguró Andrea Bruzos, subsecreta-ria de Coordinación Pedagógica y Equidad Educativa del Gobierno de la Ciudad.

A su vez, Amanda Martín, secretaria adjunta del gremio docente Ademys, criticó la medida y sostuvo que “la reforma educativa que piensa aplicar de forma inconsulta el Gobierno de la Ciudad es rechazada, en general, por la comunidad. Los sindicatos también la rechazamos, entendiendo que es una reforma regresiva respecto a los contenidos a enseñar, a la metodología de la enseñanza y, en especial, al trabajo docente. Finalmente, es una reforma que busca adaptar los contenidos y la secundaria a las necesidades cambiantes del capital, de las empresas, preparando mano de obra barata, flexibilizada”.

Desde la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), también se sumaron al repudio de esta medida. Guillermo Parodi, secretario adjunto del sindicato, agregó: “Es una propuesta que está pensada, básicamente, desde la necesidad de resolver el problema de empleo en las empresas. Nosotros pensamos en una secundaria distinta, que contemple la garantía de que los chicos puedan ingresar, permanecer y egresar de la es-cuela secundaria. Que forme hombres y mujeres pensantes, libres, que accedan al conocimiento crítico”.

Laura Marrone, legisladora del FIT, aseguró que es un proyecto que destruiría la escuela, ya que “reduce las asignaturas a áreas, e implica una degradación del contenido curricular, porque establece que sólo el treinta por ciento de las horas estará a cargo de los docentes, y el resto corresponderá a espacios de trabajo con computadoras y facilitadores, lo que desconoce el aspecto constructivo que tiene la interacción entre el docente y el alumno”.

En respuesta a si la medida implica modificaciones en los contenidos curriculares, Andrea Bruzos aseveró: “No es una reforma de contenidos. Por eso, no es una reforma curricular, y no se cambia ningún plan de estudios. Como no se cambia ningún plan de estudios, en cuanto a contenidos, obviamente no desaparece el quinto año”. Consultada sobre lo que esperan de la reforma, la funcionaria ministerial dijo: “Lo que queremos con los chicos de quinto año es que se pueda hacer un trabajo planificado. Lo que se propone es un trabajo interdisciplinario para que sea más rico y más potente este pasaje, más allá de la escuela. Está muy bueno que los chicos puedan aplicar lo que aprenden en otro ámbito que no sea la escuela, de acuerdo a la orientación que están estudiando”.

Amanda Martín recordó que, “en la Ciudad, se está aplicando el tercer año de una reforma que comenzó en el 2012, que fue la aplicación de la ley nacional del año 2006. Hoy aún no tenemos ningún egresado de esa escuela secundaria, como lo presentó el Gobierno, y nuevamente quieren apli-car una reforma”.

El sindicalista Guillermo Parodi planteó un curioso interrogante: “Hay algo muy llamativo: en la ciudad de Buenos Aires tenemos que la mitad del sistema educativo es estatal y la otra mitad es privada. La reforma se aplica solamente en el sistema estatal. En el sistema educativo privado no se aplica. La pregunta es: ¿no será una nueva forma de transferencia de matrícula del sector estatal al sector privado? ¿Por qué, si es una propuesta tan buena, no se aplica al sector privado?

Para finalizar, la diputada, docente y pedagoga, Laura Marrone, vaticinó que “es muy probable que haya una profundización de la estratificación entre los sectores privados y públicos. Me animo a decir que los hijos de Larreta no van a ir a ninguna fábrica en quinto año. El propósito de destruir quinto año, para quedar reducido en una pasantía y en emprendedurismo, descalifica la formación de los jóvenes, fundamentalmente de escuelas públicas, que ya tienen dificultades para acceder a estudios superiores, ya sean universitarios o terciarios”.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #152 DE REVISTA QUÉ

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