Revista Qué

25 Oct 2012 | VIANDAS EN ESCUELAS

La mala alimentación

Hace pocos días Mauricio Macri, asistió a un taller de comida saludable para alumnos de una escuela primaria. Allí, destacó la importancia de incorporar hábitos alimentarios sanos desde la niñez. Al parecer, desconoce la calidad de las viandas que otorga su gobierno.

Alimentación sana para pocos

Las viandas no tienen el valor nutricional necesario.

Junto con el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, Macri compartió una clase de comida saludable que brindó la cocinera Juliana López May en la escuela primaria Nª3 “Onésimo Leguizamón”, ubicada en avenida Santa Fe 1.510, en el barrio de Recoleta.

En su mensaje a los niños, el Jefe de Gobierno enfatizó que “la vida saludable empieza con lo que comemos todos los días y hay muchas comidas sanas y muy ricas que nos ayudan a crecer y a desarrollarnos con una buena balanza nutritiva”.

Lo que Macri debe desconocer es qué comen los alumnos de las escuelas de la Ciudad. El caso de la Escuela de Educación Media Nº 6, del Distrito Escolar 5, ubicada en la Villa 21 del barrio de Barracas –al sur de la Ciudad- es sólo un ejemplo de lo que pasa en muchos establecimientos educativos.

Si hay algo que allí no se promueven son los hábitos alimenticios saludables, que tanto le preocupan al mandatario.
Revista Qué dialogó con Maximiliano Malfatti, docente de la institución y delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), quien contó cómo se alimentan todos los días sus alumnos.

“Les dan un sandiwch de salchichón y queso”, aseguró el docente y agregó, irónico, que lo que sí varía es el pan: “A veces les dan pebete, a veces francés”. La vianda es acompañada por una fruta, una barra de cereal o un alfajor, depende el día.

Malfatti advierte que al menos están mejor que el año pasado, cuando las viandas ni siquiera cubrían la cantidad de estudiantes. “Es cierto que ahora cada uno de los 500 alumnos se va con un paquete –cosa que antes no pasaba- pero el contenido no cubre ni siquiera el valor nutricional que necesitan”, indica el delegado de UTE.

En ese sentido, destacó que una vez por semana “les dan un medallón de pollo artificial”. A modo de graficar la mala calidad de los productos, contó que “cuando comen los alfajores, a los chicos le quedan los dientes sucios de grasa”.

Cabe destacar que en muchos casos, esa vianda es la única comida que los alumnos que asisten a la EEM 6 tienen durante el día.

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