Revista Qué

18 Sep 2016 | HOSPITALES EN CRISIS

La salud colapsada

Buenos Aires y las principales problemáticas que atraviesa el sector. Además, la palabra de los trabajadores y los argumentos de los funcionarios porteños. La Ciudad de Buenos Aires administra un total de 34 hospitales con un presupuesto proyectado para el 2016 de casi 20 mil millones de pesos. No obstante, los problemas continúan. Falta de […]

Buenos Aires y las principales problemáticas que atraviesa el sector. Además, la palabra de los trabajadores y los argumentos de los funcionarios porteños.

hospitales

La Ciudad de Buenos Aires administra un total de 34 hospitales con un presupuesto proyectado para el 2016 de casi 20 mil millones de pesos. No obstante, los problemas continúan. Falta de infraestructura, ausencia de personal, de insumos, y hechos de violencia son algunas de las cuestiones más denunciadas.

El Hospital de Agudos Cosme Argerich es el que cuenta con el presupuesto más alto: 1.324.716.791 millones de pesos. Sin embargo, el servicio también es obsoleto: olores nauseabundos, pacientes abandonados, puertas rotas, andamios y paredes con problemas de humedad forman parte del paisaje cotidiano del espacio ubicado en el barrio de La Boca. A esto, se le su-man diversas situaciones diarias, como ascensores mal balanceados que no funcionan correctamente y problemas en la limpieza. Además, los contenedores de basura están al acceso de todos, incluidos los residuos hospitalarios, que están debidamente separados en tachos rojos pero sin seguridad que los resguarde.

El segundo en prioridad presupuestaria es el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez con 1.216.902.364 millones de pesos. Allí, la demora en los turnos es exorbitante y las jornadas de atención a los pacientes extensas. Asimismo, el nosocomio está dejando de ser referencia para el dictado de la especialidad “Neurología Infantil” y de manera conjunta se limitan los recursos en las residencias médicas y en el número de los profesionales que asisten.
En este contexto, el jefe de Gabinete del Gobierno Felipe Miguel aclaró meses atrás ante la Legislatura porteña algunos de los puntos referidos al deterioro que sufren los hospitales. Por ejemplo, señaló que las obras de refacción del Gutiérrez están contempladas en el plan Hospitales 2030, y que por otras cuestiones, “se están haciendo relevamientos de las necesidades administrativas” para contar con la cantidad de personal necesario. Sobre el hacinamiento de pacientes en la unidad de terapia intensiva, Miguel señaló que se “prevé reestructurar toda la planta donde se ubica actualmente dicho sector”.

El hospital del Quemado Arturo Illia también es un caso que se suma a los demás. Falta de personal, de anestesistas, de insumos y el ausentismo por estrés son moneda corriente en el edificio emplazado en el barrio de Caballito. Según la planta de trabajadores, “sobre todo faltan los elementos que debe comprar el ministerio de Salud, ya que tiene designado un bajo presupuesto”. El mismo es de 280.403.717 pesos.

Así, el de menor inversión es el Cecilia Grierson, que está emplazado justamente en la Comuna 8, una de las zonas más pobres. Dicho espacio todavía no tiene inaugurado su servicio de guardia. Y la lista continúa…

En el Borda, los trabajadores denuncian que está cortado el gas, un servicio fundamental en la atención a la salud. En el Durand, hay quejas por la falta de personas y el estado edilicio. En el Hospital de Gastroenterología B. Udaondo escasean los elementos vitales para un lugar de esta especialidad, como endoscopios. Ana Retamoza, extrabajadora y delegada de ATE, reveló que se trata de una acción encubierta para beneficiar al sector privado, ya que un estudio de endoscopia tiene un costo de 5 mil pesos en el mercado. Asimismo, aclaró en diálogo con Qué que durante el 2015 hicieron la denuncia en la Comisión de Salud de la Legislatura porteña, pero que no obtuvieron eco.

Por otra parte, las denuncias llegan hasta el nosocomio Vélez Sarsfield ubicado en Monte Castro, donde la autorización para la compra de colchones y otras necesidades básicas tardan semanas en ser aprobadas.

El presidente de la Asociación de Médicos Municipales, Jorge Gilard, consideró que el Ministerio de Salud “debe garantizar las condiciones edilicias para el normal desarrollo del trabajo, porque faltan insumos. Por ejemplo, en el Vélez Sarsfield hace semanas que quieren que le autoricen la compra de los colchones, y así con otras necesidades básicas”

Sumado a los problemas estructurales, semanas atrás se encendió una luz de alarma por la realización de un paro por parte de los profesionales luego de un hecho de violencia en la guardia del Hospital Fernández cuando un individuo que vive en las inmediaciones del nosocomio (de la calle Cerviño al 3.300 en Palermo) y pernocta por las noches en las instalaciones del lugar, ingresó con un fierro hasta el quirófano con la intención de robar drogas y en su camino lastimó a una médica que resultó con cortes.

“Si se afecta la integridad física, psicológica y emocional de los profesionales de la salud, y si no tenemos las condiciones adecuadas de trabajo, se afecta la calidad de atención. Es decir, se afecta al paciente”, resaltó Gilard quien luego agregó que “hay demoras en los turnos para cirugía y no salen los nombramientos necesarios para mejorar la calidad de atención médica”.

Los trabajadores y los delegados sindicales consultados por este medio cuestionan la manera de manejarse de la administración porteña para con los empleados que reclaman ante la crisis hospitalaria y el hacinamiento de los profesionales y pacientes. Además, afirman que se abren sumarios o acciones penales a todo aquel que haga públicas las denuncias.

Más allá de los cruces, denuncias y excusas, los sistemas de salud están colapsados y no son sólo los hospitales los que tienen un déficit estructural, sino que también los Centros de Atención Primaria (CESAC) que no cuentan con los materiales y los trabajadores necesarios para brindar atención a los habitantes de la Ciudad.

Los presupuestos parecen no alcanzar y los porteños sufren la falta de servicios, mientras que continúan creciendo los privados ante la ausencia de atención pública.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN #101 DE REVISTA QUÉ

Compartir
?