Revista Qué

29 Dic 2014 | El verano de los candidatos

Larga la campaña “Vamos a la playa”

La mayoría alternará sus días entre la arena atlántica y las calientes calles porteñas. No es para menos, el 26 de febrero cierran las listas. Macri se lleva algo del merchandising amarillo al mar.

Las modas son precisamente eso: algo atractivo, sonoro, estacional y pasajero. Las modas son modas porque precisamente no perduran ni se sostienen en el tiempo. De lo contrario no lo serían.

Algunos consultores creen que lo de Macri puede resultar una moda luego del vertiginoso crecimiento en las encuestas, a raíz-acaso- de las discusiones en las que se trenzaron los otros dos presidenciables, Daniel Scioli y Sergio Massa. Mauricio sacó rédito de ese río revuelto entre dos peronistas.

Emilio Monzó, arquitecto de la campaña y del posicionamiento nacional del PRO, suele repetir a quien quiera escucharlo que los análisis cualitativos (focus groups) de hace un año, luego de la victoria del tigrense en las urnas, lo mostraban a Macri con una aceptable proyección. Pero la frialdad cuantitativa de las encuestas describían la otra cara de la moneda: su intención de voto oscilaba en los 10 puntos. Y no levantaba. Massa lo triplicaba.

En noviembre de 2014, cuando Jaime Durán Barba, el especie de gurú del PRO, y el siempre analítico Marcos Peña, hombre clave en la campaña, acercaron los últimos trabajos cuantitativos, explotaron. Macri había recortado la distancia. Estaba más cerca en el pelotón de arriba, tal cual habían augurado los focus groups.

Ahora bien, ¿a qué se debe esto? La pregunta surgió al toque, brotó de los labios. Hay diversos análisis e hipótesis: que Boca, que la gestión en la Ciudad, que el hartazgo con el kirchnerismo, que Massa es oposición light, etc, etc, etc.

Pero al factor moda no hay que descartarlo, concluyeron en la mesa chica del PRO. Es decir, que sea un fenómeno pasajero, una golondrina de verano y que luego todo caiga como un castillo de naipes en la arena tan surcada por la política en estos días.

Bajo esta lógica o línea directriz, os comandos creativos de Mauricio diseñaron una especie de “contracampaña” para el verano. No quieren que “pase de moda”, entonces no va a ir a los “lugares de moda”. Recorrerá distritos que no figuran en el top del turismo tradicional. Y bajará el perfil, luego de una alta exposición, que incluyó la entrevista que debía con Alejandro Fantino (a la semana fue Scioli).

La Ciudad

Mientras juega al ajedrez con su decisión, Gabriela Michetti aún no determinó qué hará durante estos días, al menos desde el punto de vista de la campaña en sí. Y es lógico: aún no se sabe si jugará por la grande en la Ciudad, o si acompañará a Mauricio en la fórmula presidencial. Casi todo el PRO quiere esto último, sobre todo Horacio Rodríguez Larreta, quien alternará estos días entre la gestión (junto a su segundo Franco Moccia) es el verdadero administrador de la cotidianeidad porteña.

Es paradojal lo del jefe de Gabinete, porque en todas las encuestas lo primero que valoran los vecinos del PRO es la “gestión”, la cual tiene un rango (aproximado) del 60% de aprobación en la Ciudad. Pero ese porcentaje no se traslada inmediatamente a

Rodríguez Larreta, quien es el “gestor” en la coyuntura. Es un punto que la gente de Horacio no logra digerir. ¿Cómo puede ser que Gabriela siga midiendo bien (está primera en todas las encuestas) cuando no está en la gestión

periódica?

La senadora ya le dijo a su ministro preferido, Guillermo Montenegro, que sus intenciones son quedarse con el principal reducto del PRO. No tiene ganas de hacer una gran campaña recorriendo el país. Pero la última palabra no está dicha aún.

Los que sí juegan seguro en la Primaria del 26 de abril son Cristian Ritondo y Diego Santilli. Sus opera-dores de prensa fueron renuentes a dar a conocer cuál será la agenda del verano.

Los rivales

El principal candidato de la oposición, Martín Lousteau, ya confirmado (por si quedaban dudas) como el principal referente de Unen tampoco sabe qué hará en el verano. Y tampoco está claro hasta dónde apretará el pie en el acelerador para ha-cerle sombra al macrismo. Por ahora, se cuida de criticar en público al jefe de la Ciudad.

El economista está dentro de la lógica de Ernesto Sanz y Lilita Carrió. El radicalismo mandó a armar a dos operadores por fuera de la UCR. Uno es el jujeño Gerardo Morales, quien opera en el NOA junto a referentes del massismo para hacer un gran armado.

“Si hay balotaje hoy, gana el PRO”

Para el consultor político Raúl Aragón el macrismo hoy está en condiciones de ganar la Ciudad, pero no en primera vuelta. “Necesita un 50% de los votos para alcanzar el triunfo, pero si hay balotaje hoy gana. En relación a su interna, todo indicaría que Michetti se va a lanzar a jefa de gobierno y Larreta va a lograr una buena elección, pero no alcanzaría el triunfo si ella se presenta. Santilli aún no está decidido y Ritondo no va a jugar, no tiene intención de voto, mide muy poco. Y la idea de Macri es que lo que saque en las Paso, lo pueda mantener en primera vuelta. Pese a las últimas novedades, el panorama de UNEN es más de ruptura o de disolución. Va a tener una agonía lenta, probablemente no sobreviva al verano.

En relación al massismo, aún está en un proceso de construcción, le faltan definiciones. No necesita ganar la Ciudad, sí lograr una buena elección. En caso de un eventual balotaje serían el PRO y el FpV los que competirían y el candidato podría ser Cabandié. La implementación del voto electrónico representa un nuevo aliento para los partidos chicos, que ya no van a requerir de un fiscal porque el racconto es automático. En términos generales, 2015 va a ser de gobiernos dialoguistas, sin mayoría en ninguna de las cámaras”.

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