Revista Qué

4 Ene 2016 | Injerencia en Buenos Aires

Larreta se mete en la Provincia

Si bien Vidal se llevó a las mejores figuras de su equipo, tuvo un rol activo en la reunión del Gabinete compartido. Se sabe: muchos de los hombres de María Eugenia le responden. Y son personas de su consulta. A Horacio se le planteó la cuestión de que perdió gente, pero ganó injerencia.

Los principios del minimalismo, aquello de que “menos es más” podrían abrevar claramente en esta nueva era de gobierno porteño al frente de Horacio Rodríguez Larreta. Se sabe: al sucesor de Macri le sacaron a los mejores hombres, o al menos a aquellos con más experiencia y roce, para integrar los gabinetes nacionales y provinciales. María Eugenia Vidal se llevó a dos arquitectos clave del diseño de la Ciudad, los larretistas Roberto Gigante y Edgardo Cenzón, más el prolijo economista ex Banco Ciudad, Hernán Lacunza.

larreta

En otras palabras, Horacio tuvo que ingeniárselas para armar su equipo con el prometedor material que surgía de las Inferiores del PRO, más otras personas con experiencia, como Eduardo Macchiavelli y Franco Moccia, y dirigentes que llegaron de otros poderes (Martín Ocampo, por ejemplo, ex Fiscal General).

Sin embargo, y como contrapartida de este hecho objetivo, Rodríguez Larreta adquirió un implícito protagonismo en otros distritos, básicamente en Buenos Aires. De hecho, fue la voz cantante de la reunión de Gabinete compartido, el primero de la historia, entre funcionarios porteños y bonaerenses.

“Horacio manejó casi toda la reunión. Planteó los temas y fue como el bastonero. Quizás fue así porque era el dueño de casa”, graficó a Qué una persona que participó de dicho encuentro, en el que se tocaron temas de agenda común, los cuales fueron desde la reforma educativa que llegará a Buenos Aires, paritarias de por medio, hasta el conflicto coyuntural con la empresa Cresta Roja. En esas horas, se producía el corte en Ezeiza.

Precisamente en este último tema se ve cómo actúa el PRO. La injerencia del ministerio de Trabajo provincial fue casi nula. Todo se resolvió de la mano de Jorge Triacca, Ezequiel Sabor (segundo de la cartera laboral nacional, ciento por ciento de Larreta) y el hombre de Asuntos Agrarios bonaerense, Leonardo Sarquís.

“Si intención de puentear a Vidal, hay intendentes que recurrieron directamente a Larreta para pedirle colaboración”, graficó el mismo hombre. Tanto es así, que fluirá asistencia financiera desde Ciudad al municipio de Tres de Febrero, donde Diego Valenzuela encontró un verdadero “aquelarre administrativo”, según se informó. Y también bajarán desde CABA al menos 50 camiones para recolectar la basura en La Plata, capital provincial sumida en un escenario de suciedad muy pocas veces visto.

“Horacio tiene celeridad para resolver, y además su distrito no afronta tantos problemas como la Provincia”, resumió el dirigente, como para entender por qué recurren a él.

Lo concreto es que, sin proponérselo, el jefe de gobierno porteño adquirió una inusitada injerencia en territorio bonaerense en algunos temas de la coyuntura. Además, algunos ministros de Vidal, quien aún no realizaron la mudanza completa a La Plata, lo siguen consultando. Acaso, entonces, aquello de que “menos es más” le haya caído a la perfección a Horacio en su intención no manifiesta de transformarse en algo así como el brazo ejecutivo del PRO.

 

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 64 DE QUÉ.

Compartir
?