Revista Qué

4 Abr 2017 | informe del cesba

Las dos caras de la Ciudad

El Consejo Económico y Social realizó un informe sobre la calidad de vida de los porteños. Salud, educación y servicios públicos fueron ejes fundamentales para percibir las disparidades entre el norte y el sur capitalino. Un desafío para la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. Con importantes críticas hacia la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, el […]

El Consejo Económico y Social realizó un informe sobre la calidad de vida de los porteños. Salud, educación y servicios públicos fueron ejes fundamentales para percibir las disparidades entre el norte y el sur capitalino. Un desafío para la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

Con importantes críticas hacia la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (Cesba), presidido por Federico Saravia (hombre cercano al líder de ECO, Martín Lousteau), elevó al Gobierno su primer informe anual sobre la calidad de vida de los porteños.

El exhaustivo diagnóstico deja en evidencia las desigualdades entre el norte y el sur capitalino que, según el Ejecutivo, la actual gestión PRO intenta equilibrar.

En el recorrido de las casi 200 carillas, el Cesba hace hincapié en el estado de situación de temas trascendentales como salud, educación, economía, transporte, servicios públicos y medio ambiente, entre otros.

Desde el organismo, consideran fundamental que el Gobierno promueva acciones que vinculen y potencien la articulación entre educación, trabajo y producción, para generar un círculo virtuoso que redunde en mejoras para los porteños y equipare regiones.

El informe detalla que, mientras el 61,1 % de los residentes en zona sur manifiesta altos niveles de confianza en la educación pública, estos niveles caen al 55 % entre los residentes de la zona norte de la Ciudad. De esta forma, se observa que son los propios usuarios del sistema público y los residentes del sur los que más confían en la educación pública.

En lo que respecta a la salud, se observa que el porcentaje de porteños que dependen exclusivamente del sistema público varía significativamente en función de la zona de residencia, como sucede con los establecimientos educativos. Así, mientras en algunas de las comunas más grandes del centro-norte (2, 13 y 14), ese porcentaje de usuarios baja a sólo el 4,1 %, sube a un tercio en las comunas del sur, y hasta un 40 % de los ha-bitantes en barrios co-mo Soldati y Lugano.

Desde el organismo, aducen que la salud y la educación “son dos ejes fundamentales de cualquier estrategia de disminución de la pobreza, una realidad lacerante en nuestro país (34 %) y que, según los datos oficiales de la Ciudad, alcanza al 18,1 % de sus habitantes (tercer trimestre de 2016), lo que representa a 552.000 personas en esa condición en Ca-pital Federal. Un tema central, más aun teniendo en cuenta que la salud y la educación reflejan claramente las desigualdades entre norte y sur que caracterizan a la Ciudad de Buenos Aires”.

Por otro lado, el informe da cuenta de la calidad de los servicios públicos en la capital del país. Allí vuelve a aparecer una importante diferencia en la visión de los habitantes del norte capitalino respecto a los del sur, en los servicios de red de gas, agua potable y luz.

Respecto a la red de gas, mientras el 28,7 % de los habitantes del sur cree que la calidad de dicho servicio es ba-ja, entre los habitantes del norte el guarismo se reduce a casi la mitad (17,8 %).

Lo mismo sucede con el agua potable: mientras el 21,7 % de los habitantes del sur considera que la calidad del servicio es baja, en el otro extremo territorial el porcentaje negativo se reduce a un 11,8 %.

La tendencia se profundiza aun más en relación al servicio eléctrico. En las cercanías del Riachuelo, el 38,8 % de los habitantes califica la calidad del servicio como baja mientras que, en el norte, el descontento es de sólo el 18,6 % de los entrevistados.

La Ciudad de Buenos Aires, con las manifiestas disparidades entre el norte y el sur, evidenciadas en la mayoría de las áreas analizadas por el CESBA durante el 2016, no escapa a esas tendencias segregadoras que resultan en segmentos de la población con deficiencias en salud, transporte, educación y vivienda. Es-tas distancias limitan el desarrollo y afectan la productividad y el cre-cimiento armónico y sustentable de la Ciudad.

Si bien es el primer informe anual del Cesba, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta tendrá la posibilidad de modificar los indicadores negativos que vislumbró el organismo, ya que sólo transitó su primer año de gestión. De todos modos, no debe dejar de puntualizarse que el actual Jefe de Gobierno fue el hombre fuerte de la gestión que tuvo el presidente de la Nación, Mauricio Macri, en sus 8 años de gestión al frente del municipio capitalino.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #129 DE REVISTA QUÉ

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