Revista Qué

21 Jun 2017 | política en la ciudad

Las estrategias electorales

Con el cierre de alianzas consumado, Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau despliegan distintas tácticas políticas antes de batirse en las urnas, en un elección que para ambos significa un mojón. Con las campañas ya empezadas, ¿cuál es el juego de cada uno? Horacio Rodríguez Larreta tiene en claro que, en materia electoral, el plato […]

Con el cierre de alianzas consumado, Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau despliegan distintas tácticas políticas antes de batirse en las urnas, en un elección que para ambos significa un mojón. Con las campañas ya empezadas, ¿cuál es el juego de cada uno?

Horacio Rodríguez Larreta tiene en claro que, en materia electoral, el plato fuerte se servirá recién en 2019. Direccionado en ese camino de la reelección, el Jefe de Gobierno porteño mueve sus fichas, ordena y agrupa piezas meticulosamente en el tablero de la política porteña.

Martín Lousteau persigue el mismo fin. Es consciente de que malos resultados en los comicios de medio término sella-rían su posibilidad de tomar las riendas de la Ciudad. Y, como en el TEG, ambos jugadores despliegan sus últimos movimientos antes del cierre de listas.

Tal vez Larreta no haya leído a Sun Tzu, pero tiene sus recursos. Al mejor estilo Bismarck, elabora estrategias contundentes. Su primera línea de acción fue conseguir la carta Elisa Carrió. Hoy, se vanagloria con la figura de quien encabezará la lista del oficialismo, porque Carrió rompe el molde del electorado. Los análisis previos la posicionan sobre un piso de 40 puntos. Revuelca a Martín Lousteau en el cuadrilátero de las encuestas. “Lo pasa por arriba, calculamos alrededor de 50 puntos”, sentenciaron desde el entorno de la Coalición Cívica. El costo, para el PRO, es aceptable: otorgar algunos lugares y bancadas a ‘Lilita’ no cambia la ecuación para el mandamás de la Ciudad.

Carrió garantiza romper el techo histórico del macrismo en el distrito porteño en elecciones legislativas (36 %), guarismo que le daría al menos seis diputados a la alianza. Por eso, le sobra espalda para exigir condiciones. Cuatro de los primeros cinco puestos de la lista del frente Vamos Juntos vienen de la CC-ARI: la propia ‘Lilita’, el diputado nacional Fernando Sánchez, Fernando Iglesias (hoy PRO pero ex Coalición Cívica), y un lugar más sobre el que aterrizará la legisladora porteña, Paula Oliveto Lago, o la parlamentaria del Mercosur, Mariana Zuvic.

“La Coalición Cívica se ha ganado un lugar. Es sensato que pidan y exijan cosas”, fue la lectura que, en diálogo con este medio, esgrimieron dirigentes del oficialismo porteño.

La importancia de Carrió sacudió incluso otros terrenos. Tras el fallecimiento de Enzo Pagani y la vacante abierta en el Consejo de la Magistratura, Larreta no vaciló en colocar allí a Marcela Basterra y bajarle el pulgar al propio Daniel Angelici, enemigo acérrimo de ‘Lilita’ y comodín del macrismo en la Ciudad. El Tano, quien tenía fuertes lazos con Paga-ni, se quedó con las ganas de mantener un alfil suyo al frente de ese organismo.

“Larreta es el principal referente del PRO en la Ciudad. Es clara su postura de mantener a ese espacio como partido propio, independientemente de que sea un acuerdo con Carrió”, analizó, en diálogo con Qué, el politólogo Roberto Bacman. Para él, el PRO “se está asegurando arrimar el bochín en su territorio primigenio”.

Pero, ¿qué es lo que verdaderamente se dirime en estas elecciones legislativas? ¿La gobernabilidad de Larreta mediante mayoría propia en la Legislatura? ¿Acaso en este año y medio de gestión del Jefe de Gobierno porteño sufrió grandes reveses en el ámbito parlamentario? No. Todas las normativas esenciales para el funcionamiento ejecutivo de su gobierno fueron aprobadas con el acuerdo de la oposición y sin mayores sobresaltos. A saber: Policía de la Ciudad, Presupuesto, Agencia de Bienes, entre otras.

Larreta tiene bien tejida su red de acuerdos en la escena parlamentaria para asegurarse debates clave. No habilitó el juego a la UCR para concretar las PASO en Cambiemos, pero sí acordó con sectores opositores para cerrar cuestiones a su favor. Sus pactos con porciones del peronismo/kirchnerismo, como Juan Manuel Olmos, que recientemente accedió al Consejo Académico del Centro de Formación Judicial y que tiene peso propio en la Corporación Puerto Madero; o el sindicalista y titular del PJ porteño, Víctor Santa María, son muestras cabales de ello. Y marginan a Lousteau.

Pese a que, en el trasfondo, busca anularlo por completo, Larreta parece no necesitar confrontar directamente con el candidato de la alianza Evolución. “Hoy por hoy, Lousteau está desdibujado. El electorado le va a facturar haber tomado decisiones dañinas para el frente”, deslizaron dirigentes del espacio gobernante.

El posible acuerdo truncado entre la fuerza que comanda el exembajador argentino en Estados Unidos y el massismo también fue una buena nueva para las aspiraciones larretistas. El propio mandamás porteño había persuadido a Sergio Massa para que no se concretara ese binomio.

¿Resulta contraproducente para Lousteau presentarse en estas condiciones? “Es un riesgo, por-que la estructura está clara. Cerca de la mitad de los porteños va a votar al PRO, y todo indica que, en estos momentos, Lousteau está tercero. Corre detrás del peronismo, incluso cuando el peronismo aún no confirmó candidaturas”, analizó Bacman.
Ante este panorama, y a horas del cierre definitivo de listas, la campaña política ya empezó. Lousteau se aferra a los medios de comunicación y a las redes sociales. Ese es su juego. Desde allí, en-fila pelotones y ya bombardea terreno enemigo con picantes declaraciones y un dedo índice acusador.

Larreta, en cambio, polariza con el peronismo y busca aislar de la contienda al fundador de ECO para quitarle protagonismo y dejarlo afuera de la carrera de 2019. Una movida sutil y efectiva. Por ahora, el mapa lo favorece.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #141 DE REVISTA QUÉ

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