Revista Qué

6 Ene 2016 | Gabinete

Las mujeres de Larreta

El Jefe de gobierno porteño convocó a cuatro mujeres para que formen parte de su equipo en la Ciudad. Cada una cuenta con largas trayectorias en sus rubros. Hoy son primeras líneas. Quiénes son, sus desafíos y objetivos para la gestión que se viene.

Dueñas de largas trayectorias en el mundo político, se ganaron la confianza de Horacio Rodríguez Larreta. Desde el 10 de diciembre ocupan altos cargos en el Gabinete de la Ciudad de Buenos Aires y tendrán en sus manos el poder de administrar cuatro importantes carteras. Se trata de Guadalupe Tagliaferri, ministra de Desarrollo Humano y Hábitat; Soledad Acuña, ministra de Educación; Ana María Bou Pérez, ministra de Salud; y Leticia Montiel, secretaria Legal y Técnica. Las únicas cuatro mujeres de primera línea que se abrieron camino en territorio porteño.

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Algunas, iniciaron sus carreras desde jóvenes, de la mano de la militancia territorial. Otras, con perfiles más técnicos, desembarcaron en las arcas públicas con su título bajo el brazo. Todas son merecedoras del lugar que conquistaron.

Uno de los aspectos que más se les criticó a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal fue el mínimo cupo femenino en la conformación de sus equipos. Si bien el presidente se caracterizó por elegir compañeras de fórmula, en su Gabinete tan sólo nombró tres mujeres: Susana Malcorra, como canciller de la Nación; Patricia Bullrich, como ministra de Seguridad; y Carolina Stanley, como ministra de Desarrollo Social.

El equipo de Vidal, por su parte, es casi exclusivamente masculino. La única designación para una mujer fue a Zulma Ortiz al frente de la cartera de Salud. Sin embargo, algo para destacar es el nombramiento de Fabiana Túñez como titular del Consejo Nacional de las Mujeres, organismo responsable de diseñar políticas públicas en cuestiones de género.

Con un Gabinete más reducido, Rodríguez Larreta superó a sus colegas y estará acompañado por cuatro mujeres. Si bien en relación al número de hombres sigue siendo minoritario, es un punto a favor. Sobre todo en los últimos años que la mujer ha tomado protagonismo en el escenario político, más aún tras la elección de Cristina Fernández de Kirchner.

Tagliaferri y Acuña trabajarán codo a codo. Ya lo han hecho. Comparten pasado en el ministerio de Desarrollo Social, durante la gestión de Vidal. Además, cumplieron diversas funciones en la Fundación Sophia, donde también tuvo su paso la gobernadora bonaerense.

Bou Pérez tendrá sobre sus hombros la pesada herencia de Graciela Reybaud. Especialista en Medicina Sanitaria, corre con la ventaja de tener llegada a la Asociación de Médicos Municipales. Montiel, en tanto, es nada más y nada menos, la dueña de la lapicera. Por su despacho pasarán todas las cuentas y trámites administrativos de la Ciudad.

Qué reconstruyó sus trayectorias y les preguntó sus expectativas. Los perfiles de las cuatro mujeres de Larreta.

Profesional de salud al servicio

La flamante ministra de Salud, Ana María Bou Pérez, se destaca por su dedicación y profesionalismo. Sus orígenes tienen que ver exclusivamente con la atención de pacientes y la enseñanza médica. El 10 de diciembre marcó su debut en las arcas políticas y tendrá por delante el desafío de reemplazar a Graciela Reybaud.

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Nació el 20 de marzo de 1957, es médica geriatra y especialista en Medicina Sanitaria, recibida en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Hasta su asunción al frente del Ministerio, se desempeñó como jefa del departamento del Area Programática hospital Ramos Mejía. Además, fue docente de Médicos de cabecera de PAMI y de medicina en Atención Primaria de Salud. Políticamente responde a la Asociación de Médicos Municipales, quienes ganaron la puja por colocar en la cartera un nombre ligado al gremio. Fue uno de los últimos nombramientos en confirmar, debido a las presiones de los diferentes gremios del área sanitaria.

Sus allegados la definen como una persona con “humildad, dedicación, compañerismo y gran profesionalismo”. Una de las principales metas que deberá cumplir es la finalización del hospital de Lugano para la atención de los vecinos del sur.

 

Perfil técnico y lejos de las cámaras

Es Licenciada en Economía, recibida de la Universidad de Mar del Plata, y tiene una Maestría en Políticas Públicas en la Universidad Torcuato Di Tella. Fue Directora General de Planeamiento y Control y estuvo a cargo de la dirección General Técnica, Administrativa y Legal de la Jefatura de Gabinete de Ministros, cartera que supo manejar entonces Horacio Rodríguez Larreta.

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Es quien lleva los números y está al tanto de todas las cuestiones administrativas del gobierno porteño, por eso tiene menor exposición. Tiene perfil súper bajo y se mantiene lejos de las cámaras y los medios de comunicación.

Si bien para todos es una cara nueva, en los pasillos de Uspallata ya la conocen. “Todos sabemos cómo trabaja. Es una persona muy responsable. Siempre está para dar una mano y colaborar en lo que pueda”, destacaron desde el Ejecutivo porteño. Mujer de confianza del Jefe de gobierno porteño, agradeció el reconocimiento. Tras su llegada a las primeras ligas del Ejecutivo porteño, reconoció que “es un orgullo trabajar para la gente”.

 

 

 

 

Una vida dedicada al área social

Guadalupe Tagliaferri es la primera ministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires. La cartera fue creada recientemente con la modificación de la ley de Ministerios. Si bien viene a reemplazar a Desarrollo Social, a partir de ahora incluirá nuevos compromisos.

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“Siempre tuve vocación política y social. Vengo de una familia peronista y ya desde la secundaria brindaba apoyo escolar en barrios postergados”, recuerda Tagliaferri en diálogo con Qué. Su desembarco a las arcas públicas tiene que ver, estrechamente, con encontrar allí una herramienta de transformación de la realidad. Llegó en la década del ‘90 al Grupo Sophia, donde conoció a Horacio Rodríguez Larreta y a María Eugenia Vidal.

En 2000 debutó oficialmente en la función pública, y desde entonces siempre se desempeñó en áreas sociales. “Conozco el Ministerio de punta a punta. Estoy orgullosa del recorrido que hice”, reconoce. Para la etapa que viene, Tagliaferri se muestra confiada, pero a la vez con el vértigo de saber cuáles serán sus responsabilidades.

“En este área siempre trabajamos igual. Con el cuerpo, el corazón y cerca de la gente”, resalta. En cuanto al rol de la mujer en el Gabinete, la Ministra asegura que hay que seguir trabajando en todos los espacios para que haya mayor lugar de decisión para las mujeres, pero “Horacio no hace discriminación de género, él nos eligió en función de nuestro compromiso”.

 

La mujer como educadora

Con antecedentes en materia social, Soledad Acuña debutó el 10 de diciembre al frente del ministerio de Educación porteño, en reemplazo de Esteban Bullrich, quien la acogió como su discípula en 2012. Fue la legisladora porteña más joven del PRO y llegó a ser la viceministra de Desarrollo Social durante la gestión de María Eugenia Vidal.

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Entre sus logros se destacan la creación del proyecto Familias a la escuela y Terminá la secundaria. Es de Bariloche y madre de Santiago. Se recibió de licenciada en Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) e hizo su maestría en Políticas Públicas en San Andrés, aunque aún adeuda la tesis. Desembarcó en el macrismo de la mano de la Fundación Sophia, donde conoció a Vidal y Larreta.

Quienes trabajan con ella, reconocen su vocación y empeño en cumplir sus funciones. “Hay que seguirle el training”, señalan. Para la etapa que se viene, Acuña asegura que “la educación no es un problema del Ministerio, sino de todos. No se acota a los tiempos institucionales. Educamos todos, todo el tiempo”. Para ello, cree que el rol de la mujer es más que importante: “Hay que darle herramientas a la madre para empoderarla y que ella sea también una educadora de sus hijos”.

 

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 65 DE QUÉ.

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