Revista Qué

4 Dic 2015 | Armado de equipos

Los primeros heridos del PRO

La designación de los ministros y colaboradores en Nación, provincia de Buenos Aires y Ciudad trajo pases de facturas; algunos de ellos, sorpresivos. Santilli se quedó casi sin nada. Michetti logró algunos lugares. Otros no pudieron imponer su voluntad.

“No se puede dejar contento a todo el mundo”. Así se describieron las horas del armado de los gabinetes de Nación, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. “Hay muchos que no entendieron la lógica de cómo se conforman los equipos. Acá se convocó a muchos líderes de campo, algunos en planos privados, otros no, y se les pidió que vengan por el bronce, resignando mucho dinero de por medio”, explicaron fuentes macristas.

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Uno de los hombres que se encuentra en el PRO desde el comienzo, y que estaría afuera del foco principal es el senador nacional y vicejefe de gobierno electo, Diego Santilli. Todos daban por hecho que sería uno de los hombres fuertes de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, incluso se llegó a hablar de un posible desembarco en el ministerio de Gobierno provincial.

De origen peronista, Santilli también apuntó, a último momento, a quedarse con la cartera de Trabajo, incluso llegó a comunicarse el martes anterior a la designación con Jorge Triaca para informarle su interés de competir por dicha cartera. Sin embargo, su suerte quedó atada al Jefe de gobierno electo, Horacio Rodríguez Larreta.

Su designación fue para aportar los votos necesarios para derrotar en las PASO porteñas a la senadora nacional y la próxima vicepresidenta, Gabriela Michetti. “Era un 5% de los sufragios que necesitábamos”, expresaban en ese entonces. Santilli tampoco logró meter mucha mano en los ministerios de la Ciudad, sólo logró obtener Gobierno, por lo que ahora apostará a llenar de segundas y terceras líneas, en donde tiene varios referentes.

El subsecretario de Trabajo, Ezequiel Sabor, es otro. Apostó a quedarse con esa cartera pero en la Nación. Su palanca fueron sus vínculos fluidos con los líderes sindicales Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Sin embargo, quedó a mitad de camino: será secretario de Trabajo.

“Es una persona con mucha proyección en el área. Pero todavía no le da para la nacional”, era la conclusión que rondaba por los pasillos de Uspallata. Ellos no fueron los únicos. El titular de la Agencia Ambiental de la Ciudad y diputado nacional electo, Juan Carlos “Cali” Villalonga (ver recuadro), el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, entre otros.

El había adelantado sus deseos de retirarse de la política, sin embargo todo indicaría que asumiría en Aysa, la empresa de agua y cloacas del Estado. Deberá coordinar el plan de instalación de cloacas y agua potable en la mayoría del Conurbano. Si bien es un cargo de segunda línea, conlleva mucha exposición por las obras, como también por el saneamiento del déficit que denuncian que hay en el organismo.

El ministro de Ambiente y Espacio Público, Edgardo Cenzón, fue el “herido a medias”. Su intención siempre fue estar en la Nación, sin embargo, Vidal se puso firme, dijo que lo necesitaba. Estará en la Provincia, pero como el “superministro”.

 

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 60 DE QUÉ.

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