Revista Qué

17 Ago 2016 | elecciones 2017

En sus marcas, listos, ¡ya!

Las elecciones de medio término están, aún, a meses de distancia; 14 para ser más exactos. Sin embargo, ya comienzan a verse los primeros coqueteos y armados en la Ciudad, como también en otros distritos, para comenzar a disputar en territorio porteño los treinta legisladores y los doce diputados nacionales en disputa. En el oficialismo […]

Las elecciones de medio término están, aún, a meses de distancia; 14 para ser más exactos. Sin embargo, ya comienzan a verse los primeros coqueteos y armados en la Ciudad, como también en otros distritos, para comenzar a disputar en territorio porteño los treinta legisladores y los doce diputados nacionales en disputa.

Nota de Tapa QUE #97

En el oficialismo conviven dos posturas diferentes. Una sostiene que es necesario cerrar cuanto antes el acuerdo con el radicalismo para llevar adelante Cambiemos en la Ciudad. “Es inentendible el apuro que tiene el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta para hacerlo”, sostiene una calificada fuente del armado partidario.

En la mente del alcalde porteño todavía está fresco el recuerdo del balotaje de julio, en donde le costó sudor y lagrimas superar al entonces candidato de Energía Ciudadana Organizada (ECO), el ahora embajador argentino en los Estados Unidos, Martín Lousteau.

“Horacio ve solamente el plano local, no tiene en cuenta la importancia del Congreso”, sostuvieron desde la bancada del PRO de la Cámara baja. Es que en ese recinto, el cálculo y la estrategia es otra. Los operadores parlamentarios comenzaron a hacer llegar la idea de ir separados en está elección. “El piso de Cambiemos, con toda la furia, puede llegar a ser de un 50 % de los votos. Si hay dos listas nacionales, una del PRO y otra de Suma +, el porcentaje sube mucho más”, sostiene esa fuente que grafica que de suceder eso es posible que de doce diputados en juego, diez queden entre las dos fuerzas. Una vez en el recinto, son votos casi automáticos por el pacto a nivel nacional, explican.

El radicalismo porteño no reniega de esa situación, todo lo contrario, sabe que sería una de las mejores formas de seguir afianzando sus objetivos: el de pelear por la Jefatura de Gobierno en 2019. Pero el exministro de Economía no la tendría tan fácil. “Es muy complicado armar un frente si tu candidato, además de ser funcionario del oficialismo nacional, viene una vez cada tanto al territorio”, sostienen desde la conducción nacional de la Unión Cívica Radical.

En otros espacios de la Ciudad, también juegan con la idea de cómo buscará diferenciarse Lousteau del resto. La situación de ECO, en la cual algunos de sus integrantes son socios a nivel nacional del PRO y opositores en el plano local, volvería a ser explotada.

Uno de los espacios de “centroizquierda” que haría foco en esa situación es Progresistas, la fuerza que tiene como referente nacional a la diputada y ex candidata a presidente Margarita Stolbizer, que volvió a cerrar un acuerdo con los políticos porteños. La también diputada nacional Victoria Donda fue parte del acuerdo. En el plano local, aspiran con poder colocar algún legislador, ya que los comicios pasados fueron duros. A falta de un candidato fuerte y sin el arrastre de Margarita, Progresistas apunta a instalar al ex diputado nacional y ex fiscal de Investigaciones Financieras, Manuel Garrido.

Dentro del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) el panorama es más claro. Sus dos socios, el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), ya acordaron la continuidad del espacio, aunque la discusión de fondo ahora será otra.

La disputa interna entre ambos espacios viene de larga data. El PO fue siempre la parte con más peso en la alianza; sin embargo, con el ascenso de algunos candidatos como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, el PTS ganó más influencia- Y esa será una de las discusiones que habría de cara al año próximo.

“Las PASO nacionales dieron una situación distinta. Hay que cambiar la relación y, para eso, hay que sentarse a discutir”, afirmó el legislador porteño Patricio Del Corro.

Pero esa no es la única cuestión. En el FIT ya saben cuál es el electorado al que deberán apuntar para crecer en votos y así conseguir una de las doce bancas. “Hay un sector más progresista del Frente para la Victoria que se indignó con lo que sucedió con el caso de López”, explicó Del Corro.

Pero el FIT no es el único espacio que tiene en mente apostar seducir a algún sector del Frente para la Victoria. El legislador porteño por Bien Común Gustavo Vera, el diputado nacional por el socialismo Rubén Giustiniani, el excanciller Jorge Taiana y varios referentes más, conformaron recientemente un frente de centroizquierda que
pasaría a llamarse “Acuerdo por la Patria”.

Las críticas al Gobierno porteño y nacional, al que tildaron de “neoliberal imperante”, las menciones al Papa Francisco como el “mediador moral mundial” y, en especial, la posibilidad de la unificación de estos dirigentes en un nuevo frente en el país y en la Ciudad, fueron protagonistas de la reunión del sector en el Hotel Bauen.

“Nosotros queremos generar un espacio de debate que enfrente al actual modelo neoliberal con propuestas concretas para poder dar batalla a la creciente desocupación, a los tarifazos, a la deuda externa y a la megacorrupción” sentenció “Pino” Solanas, quien convocó a la reunión de esa tarde. Además, agregó que “Argentina no tiene destino en el modelo en que la colocaron”.

Mientras tanto, en el oficialismo porteño hablan de la “prioridad de gestión”. La campaña se basará, como ya sucedió en los comicios pasados, en los esquemas de mesas y diálogo con los vecinos de la Ciudad. “No vamos a cambiar la ecuación ahora”, sostienen desde Uspallata.

En esa misma sintonía, el Ejecutivo lanzó la semana pasada, días después del anuncio de Lousteau, una nueva serie de compromisos enfocados en las nuevas obras de infraes-tructura y en los programas sociales. Voceros del Gobierno salieron a desmentir que se tratase de una forma de contrarrestar el anuncio del candidato del espacio ECO.

Cabe mencionar que el único cambio en cuanto a la estrategia de los últimos seis meses, es el levantamiento del perfil del jefe de Gabinete Felipe Miguel, quien comenzó a tener una política propia de comunicación bajo los parámetros de la “lógica PRO”: redes sociales y cercanía. “Era hora de que lo comenzara a hacer”, explicaron desde el seno del oficialismo.

En donde hay menos certezas, por ahora, es en el kirchnerismo. En la Legislatura, el titular del bloque Carlos Tomada, hace malabares para evitar una fractura. Mientras, no aparece una cabeza visible, como tampoco un candidato fuerte. El kirchnerismo centra sus esfuerzos en remarcar ciertas críticas a la administración porteña, como también a la nacional. Aunque como todos los partidos, se preparará para el sprint.

  • gq

    Horrible nota, por lo menos en lo que hace al FIT. que se compone de tres partidos mas algunos sectores adherentes ; por otro lado citando la opinión de del Corro como si fuera la de todo el Frente de izquierda.

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