Revista Qué

14 May 2016 | Gobierno

Ministros con bajo perfil

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no quiere dejar, aun cuando ya lleva seis meses de gestión, su plan de ser la cabeza visible de la Ciudad. A diferencia de lo ocurrido hace un par de meses, ahora ninguno de sus ministros protagonizó un escándalo mediático. Es por eso que toda la estrategia […]

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, no quiere dejar, aun cuando ya lleva seis meses de gestión, su plan de ser la cabeza visible de la Ciudad. A diferencia de lo ocurrido hace un par de meses, ahora ninguno de sus ministros protagonizó un escándalo mediático. Es por eso que toda la estrategia comunicacional del Ejecutivo lo tendrá como principal exponente, no importa cuál sea la cartera que realice el anuncio.

Gabinete

El mandatario tiene presente que las oportunidades para llegar a los medios con anuncios de gestión disminuyeron en comparación con las que tenía su antecesor, el presidente Mauricio Macri. Ahora, la Ciudad ocupa el tercer espacio en importancia, según fuentes macristas. Primero, la Nación; luego, la provincia de Buenos Aires, que gobierna María Eugenia Vidal; y después viene CABA. “Toda oportunidad que tenga, la va a aprovechar al máximo”, expresaron desde el entorno de Larreta. El ejemplo que repiten en Uspallata es el de la inauguración en Puente La Noria, la semana pasada, en la que estuvieron representados los tres Estados. La Ciudad era la parte menor, y casi no tenía injerencia en el asunto, pero igual se le extendió la invitación.

Sus ministros también entendieron cómo es el juego. Saben que la figura central, más que nunca, será el jefe de Gobierno, y, como consecuencia, obran a tono con eso. “Yo estoy bien con el trabajo que hago. Cumplo, me elogian, pero me mantengo debajo del radar”, dijo a este medio el titular de una de las carteras más importantes de la Ciudad. Pero eso no quiere decir que no tendrán apariciones en los medios. Rodríguez Larreta ideó, junto a los encargados de la comunicación, un esquema acorde a las características rutinarias y rígidas del jefe de Gobierno. Las semanas y los meses se dividen por temáticas. Por ejemplo: abril fue el de los anuncios en materia de Transporte. Al margen de la polémica de Uber, el subsecretario del área, Juanjo Méndez, y el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, estuvieron todo el mes junto a Larreta: inversiones en el subte, la construcción de la autopista ribereña, y hasta el intento fallido de inaugurar el Metrobús San Martín. Ahora, en mayo, será el turno del mes social.

Todos los anuncios estarán relacionados con la educación, la salud y el desarrollo social. Quienes aparecerán en el foco de atención serán Soledad Acuña (Educación), Ana Bou Pérez (Salud) y Guadalupe Tagliaferri (Desarrollo Humano y Hábitat). La titular de la cartera educativa presentará, cerca de fin de mes, el plan desglosado para el ciclo lectivo. Tagliaferri, por su parte, protagonizará las aperturas de centros de primera infancia, además de otros anuncios apuntados a los sectores más carenciados de la Ciudad, como, por ejemplo, el lanzamiento de las modificaciones al “Operativo Frío”, que se realizarían cerca de fin de mes. Para que cada ministro entienda la impronta de la forma de comunicar que deben tener todos sus anuncios, Rodríguez Larreta les hace tomar un curso de coaching de expresión dictado por la subsecretaria de Medios, Lorena Marino, cuando cada uno de ellos tiene que mostrarse junto al jefe de Gobierno.

El método se implementó desde el inicio de la gestión y apunta principalmente a los ministros “más nuevos” o con menor experiencia en el manejo mediático.

Pero no son los únicos que reciben pautas a seguir. Cada uno de los encargados de la comunicación de los respectivos ministerios mantienen un encuentro semanal -por lo general, los días lunes- con Marino y el director general de Prensa, Sebastián Azcona. Allí, en la “reunión de voceros”, como se le dice en la jerga, ambos explican cuál será la agenda de Rodríguez Larreta, y los eventos en conjunto que tendrán. También hay una bajada de línea, sobre todo para los que consideran que tienen un perfil demasiado alto. El caso de manual en Uspallata es el del ministro de Modernización, Innovación y Tecnología, Andy Freire, a quien en reiteradas ocasiones se le solicitó que deje de aparecer tanto en los medios. Luego de varios retos, Freire “se calzó el traje de ministro”, tal y como le reclamaban. Como consecuencia de esa forma de comunicar, que es coordinada por el secretario de Medios, Marcelo Nachón, a varios titulares de cartera casi no se les conoce la voz fuera del ámbito político. Sin embargo, aún no hay luchas de egos. “Todos están conformes, hacen su labor fuera del foco de los medios y así se tiene menos presión”, precisó uno de los ministros porteños.

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