Revista Qué

11 Nov 2014 | Proceso licitatorio dudoso

Negocios sobre dos ruedas

Una empresa relacionada con dos ex funcionarios porteños ganó una dudosa licitación por 60 millones de pesos para ampliar la cantidad de estaciones del programa Eco Bici, automatizarlas y mantenerlas.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció en mayo, con bombos y platillos, la incorporación de 168 estaciones automáticas de bicicletas pertenecientes al Plan de Movilidad Sustentable, y tres mil rodados nuevos. Sin embargo, el proceso licitatorio, una vez más, aparece rodeado de acusaciones de posibles irregularidades.

Ecobici

El presupuesto oficial destinado a esta iniciativa es de 60 millones de pesos que, según el Pliego de Especificaciones Técnicas de la Licitación Pública Nacional e Internacional

N° 2.671/13, deberán ser utilizados para “proveer de estaciones automáticas, bicicletas y software, realizar la instalación y configuración correspondiente, y proveer del mantenimiento del software y de las estaciones automáticas por un período de dos (2) años”.

Quien resultara adjudicatario y cumpliera con los requisitos de la mejor manera, asumiría el compromiso de incorporar 200 estaciones de bicicletas, 4.070 anclajes y 2.400 bicicletas, y de adaptar o remplazar las bicicletas preexistentes, que son aproximadamente 1.700.

También debería suministrar 200 dispositivos de anclaje de bicicleta y ofrecer un servicio de software que permita a los usuarios, desde su celular o con una tarjeta inteligente sin contacto, liberar la unidad necesitada.

Los oferentes que se presentaron fueron tres: la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por la compañía brasileña Serttel y la argentina, Movilidad Inteligente; la UTE Next Bike – SES Sistemas Electrónicos SA e INDRA SISA. Por la resolución N° 451/14 se adjudicó el contrato a la primera asociación empresaria mencionada, cuya integrante nacional (Movilidad Inteligente SA), vinculada a la prestación del software requerido en el pliego, sólo tiene menos de dos años de existencia, mientras que SES Sistemas Electrónicos, de la otra UTE oferente, tiene 43 años de experiencia en el rubro.

Entre las entidades con las que ha trabajado en forma exitosa la empresa más antigua de las que se presentaron a la licitación, se encuentran la Casa Rosada, el Banco Nación, el Estado Mayor Conjunto y las embajadas de Reino Unido, Japón, Alemania y Cuba, entre otros. Sin embargo, su propuesta fue desestimada y se aceptó  la de la oferente con menor experiencia.

¿Pliego a medida?

Los antecedentes requeridos en el pliego para quienes aspiraran a quedarse con este contrato fueron, al parecer, diseñados a medida de la otra integrante de la UTE ganadora, Serttel SA, y es ahí donde la unión empresaria hizo la diferencia de puntaje. Se pedía que la tecnología automática que se acreditara como experiencia tenía “que haber estado en funcionamiento con éxito durante un mínimo de seis meses en al menos una ciudad dentro de los últimos diez años”. En cuanto a la escala de la prestación del servicio, debía tener un mínimo de 50 estaciones, 700 anclajes y 400 bicicletas. Casualidad o no, el sistema de Río de Janeiro, ofrecido por Serttel, cuenta con 60 estaciones y 600 bicicletas.

El precio unitario minorista, es decir, de venta al público, de una bicicleta de paseo de primer nivel, con características similares a las solicitadas por el gobierno macrista, es de 4.703 pesos. La comercialización al por mayor de ese mismo modelo de rodado, en una fábrica, ronda los 4.000 pesos o menos. Si quien fue contratado para proveer de las 4.100 bicicletas (o sea, la totalidad de las que se precisan, incluyendo las que habría que reponer si sale más caro adaptarlas que poner en circulación otras nuevas) optara por una de ese estilo, que cumple con las condiciones de andar confortable y resistencia al uso intensivo y a la intemperie, debería destinar 16 millones y medio en ese ítem. Ese sería el costo estimado, incluso exagerando en el precio unitario porque existen otras opciones menos costosas, para cumplir con esa parte de la prestación, por lo que quedaría la exorbitante suma de 43 millones y medio para cumplir con las estaciones automáticas y su mantenimiento.

 

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