Revista Qué

24 Jul 2016 | Entrevista a Marcelo Depierro

“Nos dejaron solos”

Cerca de 70 argentinos estuvieron varados en Turquía durante el intento de golpe de Estado que se desató el viernes y dejó un saldo de más de 200 muertos, 1.000 heridos y 3.000 militares detenidos. El legislador porteño por Confianza Pública, Marcelo Depierro, que se encontraba en el aeropuerto ubicado en la localidad de Estambul […]

Cerca de 70 argentinos estuvieron varados en Turquía durante el intento de golpe de Estado que se desató el viernes y dejó un saldo de más de 200 muertos, 1.000 heridos y 3.000 militares detenidos. El legislador porteño por Confianza Pública, Marcelo Depierro, que se encontraba en el aeropuerto ubicado en la localidad de Estambul por una combinación de viajes, dialogó con Qué desde allí.

Turquia
– ¿Cómo se vivió la situación del viernes desde el aeropuerto?

– El sábado recién se liberó el espacio aéreo y se normalizó, de a poco, la actividad del lugar. Hubo 150 viajes demorados por la situación. Los que salieron primero, fueron los próximos a la región de Europa, que son de dos o tres horas, pero quedaron reprogramandos para más tarde los trayectos más largos.

– ¿Siempre se quedaron dentro del lugar?

– Si, la verdad es que nunca lo pudimos abandonar. Porque alrededor de las 11 de la noche, con hora local, las pantallas de los vuelos se pusieron todas en rojo, cancelados. Y ahí empezamos a sentir primero, corridas, y luego, explosiones afuera. En un instante desapareció toda la gente de la compañía aérea y el personal administrativo. Quedaron únicamente los turistas.

– ¿Y cómo se iban enterando de lo que pasaba?

– La información que íbamos obteniendo era por el llamado de familiares, de amigos y de lo que podíamos ver en Internet.

– ¿Observaron presencia militar?

– No, en absoluto. La noche del intento del golpe no había un policía, ni un militar. Desapareció todo el mundo del aeropuerto.

– ¿Se contactaron con ustedes las autoridades argentinas?

– Primero me llamó el vicecanciller (por Carlos Foradori), que no sé de dónde consiguió mi número de teléfono. Y también, enseguida, se puso en contacto con nosotros el cónsul argentino acá, Diego Álvarez.

– ¿Y qué les dijeron?

– Nos aclararon mil veces que “el lugar más seguro era el aeropuerto”, y no paraban de repetirnos que no nos moviéramos de allí. De hecho, la conferencia de prensa del Presidente fue ahí mismo. Sí se sentían los aviones de combate, por las turbinas, dando vueltas y cuidando el espacio aéreo.

– ¿Y cuántas personas eran?

– Por lo que me dijo el consulado, éramos cerca de 60 personas, es un aeropuerto grande. En el momento que más gente había, seríamos unos 15 argentinos, que nos fuimos juntando de a poquito.  Para las familias que no se pudieron contactar, es bueno que sepan que ahí dentro, la situación siempre estuvo controlada.  Sí pasó, como cuando se está en un lugar muy cerrado en donde sentís una explosión que no sabés de dónde viene, que todo se convirtió, de repente, en un griterio, pero no hubo más que algún susto o alguna escena de pánico de quienes estaban allí.

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