Revista Qué

9 Feb 2017 | En un jardín de infantes

Polémica en la Ciudad por “aulas multiedad”

Por falta de vacantes, el Ministerio de Educación de la Ciudad decidió formar aulas “multiedad” incorporando a los chicos de 4 años que se quedaron sin cupo a las salas de 5. El jardín de infantes Nº 5 del Distrito Escolar 16, ubicado en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, es el centro de la […]

Por falta de vacantes, el Ministerio de Educación de la Ciudad decidió formar aulas “multiedad” incorporando a los chicos de 4 años que se quedaron sin cupo a las salas de 5. El jardín de infantes Nº 5 del Distrito Escolar 16, ubicado en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, es el centro de la controvertida decisión gubernamental.

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A un mes del inicio de clases, los padres denunciaron que se enteraron por casualidad y que nadie les explicó cómo será el proyecto pedagógico. El mismo prevé que juntará en una misma aula a niños de cuatro y cinco años por la falta de vacantes.

Los padres revelaron que no fueron consultados del cambio de modalidad ni convocados para conocer en qué consistiría el proyecto pedagógico, que el propio Gobierno asume como una respuesta frente a las “necesidades de matricula”. Para los especialistas, la medida es un “retroceso” y sienta un precedente antipedagógico.

“Nos enteramos por azar, de casualidad, porque fuimos a preguntar a la dirección cómo iban a ser las salas por un tema meramente administrativo, para hacer unas carpetas. Ahí nos enteramos  que las salas iban a ser multiedad. Fue muy impactante y los papás ya no tenían tiempo de elegir otra escuela si no estaban de acuerdo”, le contó a Página/12, Paula Insarrualde, presidenta de la cooperadora del jardín y madre de un nene de la nueva sala multiedad.

De hecho la “nueva modalidad” no corresponde con la descrita en el sitio web del Gobierno de la Ciudad –y que eligieron los padres en la inscripción online- que sostiene que el jardín es de “jornada simple extendida”.

En 2014, el Ministerio de Educación porteño, en aquel momento a cargo de Esteban Bullrich, publicó un informe sobre las salas multiedad, conocidas también como “salas integradas”, donde planteaba los lineamientos básicos a seguir en los grupos con chicos de diferentes edades. En el mismo informe, las autoridades reconocían que la decisión de juntar edades correspondía principalmente a la falta de vacantes. “Si bien la decisión de integración responde en nuestra Ciudad a necesidades de matrícula, es fundamental encontrar las fortalezas de esta modalidad, reconociendo los aspectos positivos que puede tener”, afirma el documento.

Los padres del jardín presentaron el reclamo ante la Supervisión del Distrito y la Defensoría del Pueblo, pero todavía no tuvieron respuesta. “Estamos todos muy preocupados, sin respuesta, nadie no explica nada. La respuesta a la falta de vacantes es hacer más aulas y el edificio tiene lugar como para poder hacerlas”, insistió Insarrualde, quien además contó que la Supervisión del Distrito decidió quitar la biblioteca que usan los chicos para poner oficinas administrativas.

“Quieren cubrir la falta de vacantes y de inversión educativa”, apuntó Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

Para Eduardo López, las salas multiedad no responden a un proyecto pedagógico. “Quieren encubrir la falta de vacantes y de inversión educativa”, apuntó López, que calificó la decisión de “ilegal, ilegítima y antipedagógica”. Según el docente y dirigente gremial, el proceso madurativo de un chico de 5 y de uno de 4 es totalmente diferente. “Las aulas multiedad significan un retroceso enorme. Antiguamente todos los chicos eran considerados infantes y estaban juntos pero con los años los contenidos de la currícula se fueron especificando según la capacidad de aprendizaje de cada edad”, sostuvo López.

Los padres del jardín presentaron el reclamo ante la Supervisión del Distrito y la Defensoría del Pueblo, pero todavía no tuvieron respuesta. “Estamos todos muy preocupados, sin respuesta, nadie nos explica nada. La respuesta a la falta de vacantes es hacer más aulas y el edificio tiene lugar como para poder hacerlas”, insistió Insarrualde, quien además contó que la Supervisión del Distrito decidió quitar la biblioteca que usan los chicos para poner oficinas administrativas.

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