Revista Qué

2 Dic 2017 | Ejecución presupuestaria

Por el mismo lento camino

De acuerdo a las cifras provisorias deslizadas por el ministerio de Hacienda porteño, el Gobierno de la Ciudad volvió a presentar subejecuciones en áreas clave (como Educación o Vivienda) al final del tercer trimestre de 2017, si se contrastan montos vigentes con devengados. El detalle, área por área. Con el ocaso del 2017 a la […]

De acuerdo a las cifras provisorias deslizadas por el ministerio de Hacienda porteño, el Gobierno de la Ciudad volvió a presentar subejecuciones en áreas clave (como Educación o Vivienda) al final del tercer trimestre de 2017, si se contrastan montos vigentes con devengados. El detalle, área por área.

Con el ocaso del 2017 a la vuelta de la esquina, el Gobierno de la Ciudad presentó las cifras provisorias referidas a la ejecución presupuestaria ejercida hasta el final del tercer trimestre del corriente ejercicio. Y a juzgar por lo que dicen los números, a los que tuvo acceso Qué, la performance no varía demasiado en comparación con su antecesora, que contabilizaba lo devengado hasta el mes de junio.

En ese sentido, si bien el gasto general presentado resulta relativamente aceptable (se lleva desembolsado el 62 por ciento del presupuesto anual, y es sabido que, a esta altura del año, una ejecución ideal de cualquier programa, dependencia u organismo debería rondar el 75 por ciento de su partida presupuestaria), vuelven a destacarse subejecuciones puntuales en áreas de importante tenor.

En suma, el Gobierno porteño gastó $ 136.863.614.352 de un total de $ 219.800.672.382, y presentó flaquezas en la ejecución de ciertos programas ligados a vivienda, urbanización y educación. El escaso gasto en los dos primeros ítems parece navegar en contra de uno de los principales discursos de Horacio Rodríguez Larreta, cuyo mensaje vierte un foco incesante en la necesidad de potenciar la integración social.

En ese marco, uno de los organismos que más alcance tienen al entorno social es el Instituto de la Vivienda (IVC), cuyas riendas capitaliza Juan Ignacio Maquieyra, y que se nuclea bajo la órbita de la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad, comandada por Diego Santilli. Dicha dependencia cuenta con diversos programas a su cargo que apuntan a la urbanización e integración de zonas relegadas.

Hasta el momento, el IVC devengó solamente el 36 por ciento de su partida anual: lleva gastados $ 1.955.823.564 de un total que asciende a los $ 5.427.765.913. Eso, claro, cuando se tienen como referencia los montos vigentes y los montos devengados.

Así, si por el contrario se toma como medidor el número definitivo (es-to es, el dinero que tuvo a disposición el organismo hasta el 30 de septiembre), el porcentaje de ejecución asciende al 71 por ciento. Ese fue el argumento que esgrimieron voceros del IVC a este medio.

Destacaron que “hay programas que, a veces, se atrasan porque son procesos participativos, que muchas veces implican retrasos en los certificados de obra y en el avance de los proyectos”. Una de las áreas intrínsecas al IVC de más fuerte subejecución (siempre en base a presupuesto vigente/devengado) es el programa de Rehabilitación de Conjuntos Urbanos, donde se gastaron $ 150.391.098 sobre un total de $ 666.158.752, lo que representa el 22,5 por ciento.

También presenta flaquezas el programa Vivienda con Ahorro Previo, que en base a una partida de $ 1.143.759.413, lleva devengados solamente $ 532.924.747. En Reintegración, Integración y Transformación de Villas, en tanto, se gastó el 27,7 por ciento del total ($ 635.824.208 sobre $ 2.293.606.162). Por su parte, el programa Rehabilitación La Boca ejecutó el 41,2 por ciento de su partida ($ 58.638.998 de $ 142.007.477).

Con la actualización presupuesta-ria efectuada meses atrás, el monto total del IVC bajó de poco más de 7 mil millones de pesos a casi 5 mil millones y medio. Para 2018, según se enmarca en el proyecto que se debatirá el 30 de noviembre en la Legislatura porteña, el organismo tendrá asignada una suma apenas superior a los $ 6.000.000.000.

En educación, lo de siempre
El paso cansino en materia de ejecución presupuestaria en el área de Educación de la Ciu-dad suele replicarse a cada actualización trimestral. Y esta vez, no fue la excepción. Acaso uno de los tópicos más relevantes, como lo es Infraestructura Escolar, presentó un gasto del 60,8 por ciento (devengó $ 691.316.554 de $ 1.136.256.624), 15 puntos por debajo del ideal de 75 por ciento.

En contacto con Qué, desde el gremio docente Ademys, indicaron que esa situación “no deja de ser parte de la política de los últimos años, que recorta lo estatal y potencia lo privado”. En ese aspecto, bien valen las comparaciones: mientras en Educación de Gestión Estatal se gastaron $ 204.152.150 de $ 402.104.465, lo que representa un 50,7 por ciento de ejecución, en el ítem Educación de Gestión Privada fueron devengados $4.241.409.154 de $ 5.342.167.764 (es decir, un 79,3 por ciento).

Mientras tanto, en cada publicación oficial del andar presupuestario, desde el Ministerio de Hacienda porteño, cuyas riendas conduce Martín Mura, advierten que los números son provisorios, y que la ejecución final, con todos los devengados, va a estar a posteriori, que las cifras van a sufrir modificaciones. “Recién en ese punto se van a poder visualizar todos los gastos y su correspondiente porcentaje final”, aclararon.

Ahora, mientras el proyecto del Presupuesto 2018 que Rodríguez Larreta giró a la Legislatura contempla un fuerte aumento con respecto al actual, habrá que esperar a los inicios del año que viene para poder conocer, de manera detallada, cómo fue efectuada la ejecución definitiva de los recursos correspondientes al período que corre.

Los números de Felipe Miguel

La Jefatura de Gabinete de la Ciudad, que funciona bajo el mando de Felipe Miguel, es una de las áreas que menos dinero ejecutaron. En total, fueron devengados $ 5.255.100.374 de $ 11.372.765.619, que representan el 46,2 por ciento. En ese marco, se destacan subejecuciones en el programa Infraestructura Urbana y Coordinación Gubernamental en Barrio 31. Allí, fueron ejecutados $ 417.145.396 de un total de $ 1.415.779.233, o sea, el 29,4 por ciento. Allí se despliega también el área de Defensa y Protección al Consumidor, que presentó una ejecución del 61,4 % (gastó $ 48.355.084 de $ 78.705.639.

La cartera más amarreta

El ministerio que gastó me-nos es el de Moderniza-ción, Innovación y Tec-nología. La cartera de Andy Freire ejecutó el 60 % de su partida. Allí se subejecutó el programa de Industrias Creativas (que devengó $ 26.659.381 de $ 55.927.193, un 47,6 por ciento). En tanto, en el ítem Distrito de las Artes, se ejecutó sólo un 14,5 % del total, mientras que en el programa Internacionalización de la Industria Local, se gastaron $ 5.511.132 sobre $ 18.118.965 (30,4 %). En cuanto al Parque de la Ciudad, tuvo una ejecución ideal, del 70,3 %, mientras que, en lo que es la Gestión del Planetario, se erogaron $ 66.130.431 sobre $ 125.773.196 (es decir, un 52,5 %). Por último, la UPE Ecoparque gastó $ 118.513.281, el 45 % del presupuesto vigente.

Salud: bien en general, y una única excepción

Uno de los ministerios que mejores números presentaron fue el de Salud, manejado por Ana María Bou Pérez. Dicha cartera gastó el 71,6 % de su partida presupuestaria ( $ 21.392.688.123 de $ 29.847.485.190). Igual, subejecutó el programa de Infraestructura, donde se erogó el 52,7 %.

La ejecución de Mahler

En el ámbito cultural de la Ciudad de Buenos Aires, el ministerio de Cultura, que está a cargo de Angel Mahler, presentó números aceptables de ejecución. Sin embargo, se advierten igual algunas subejecuciones en áreas o programas internos de la cartera. Por ejemplo, en el tópico Difusión de las Artes en el Centro Cultural Recoleta, fueron gastados $ 85.717.084 de $ 147.913.095, lo que representa el 57,9 por ciento del total. Asimismo, se desembolsaron $ 73.692.291 para Festivales de la Ciudad, que corresponden a una partida presupuestaria de $ 137.521.752, o sea, el 53 por ciento. En tanto, en el área de Incentivo a la Producción Cultural, se devengó el 51 por ciento del total del dinero asignado (es decir, $ 46.286.537 de $ 89.726.334).

El área subejecutada en Desarrollo Social

Además del IVC, el ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, que conduce Guadalupe Tagliaferri, también está a cargo de diversos programas sociales. En ese sentido, en el ítem de Hábitat, que se nuclea bajo el ala de la Subsecretaría de Hábitat e Inclusión, se devengó un total de $88.208.654 sobre una partida que asciende a los $ 437.467.256. Dicho monto representa un 20,1 por ciento.

“Es la misma historia de siempre”

En diálogo con Qué, el secretario general del gremio docente Ademys, Jorge Adaro, analizó los puntos de ejecución que se enmarcan en la partida de Educación. En ese sentido, sostuvo: “Las cifras destinadas a lo que es infraestructura escolar vienen bajando des-de hace años. Es algo que viene en línea con lo que han implementado desde el inicio de la gestión, que es un incremento progresivo al sector privado y un desfinanciamiento de las áreas más sensibles de la educación pública”.

Asimismo, el Secretario General señaló que “sigue habiendo miles de pibes sin vacantes todos los años, y la respuesta del Gobierno sigue siendo la merma en las partidas de infraestructura. No tiene explicación”. “Hay un gran atraso en lo que han prometido hacer hace seis o siete años, como la construcción de es-cuelas que nunca se hicieron”, manifestó Adaro a modo de cierre.

Sin cambios significativos

En su edición #152, Qué abordó los números oficiales referidos a la ejecución presupuestaria hasta el segundo trimestre de 2017. En ese entonces, se advirtió un rendimiento muy similar al actual, ya que el Gobierno porteño presentó subejecuciones importantes en el área de Vivienda, y también en Educación. En dicha ocasión, este medio tituló “Promesas versus realidad”, debido a que el discurso oficial del Gobierno porteño hace mucho hincapié en la urbanización e integración de las zonas relegadas de la Ciudad.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN #164 DE REVISTA QUÉ

 

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