Revista Qué

6 Dic 2017 | Educación Pública

¿Prioridad o marketing?

Al cierre de un año conflictivo, el saldo del gobierno de Rodríguez Larreta en el área se caracterizó por anuncios mediáticos y pocas soluciones a los problemas reales de los porteños. Distintos actores opinan sobre los problemas estructurales que siguen aquejando la educación de la Ciudad. En el cierre del año, el tema de la […]

Al cierre de un año conflictivo, el saldo del gobierno de Rodríguez Larreta en el área se caracterizó por anuncios mediáticos y pocas soluciones a los problemas reales de los porteños. Distintos actores opinan sobre los problemas estructurales que siguen aquejando la educación de la Ciudad.

En el cierre del año, el tema de la Educación Pública en la Ciudad volvió a tener protagonismo. Pese a que, en 2018, el gobierno de Rodríguez Larreta tendrá más de 40.000 millones de pesos destinados al sistema educativo, el panorama que se avizora es conflictivo.

Discursivamente, el mandatario porteño y sus funcionarios utilizaron la muletilla de la educación como un recurso rimbombante a la hora de plantear metas estructurales de gobierno. Pero la creciente y sostenida falta de vacantes, la subejecución presupuestaria, la falta de obras y la controversial Reforma Educativa (con el agregado de la polémica ‘Universidad Docente’) ponen de manifiesto que, para Larreta, la Educación Pública no sería una prioridad.
En el distrito con uno de los presupuestos más altos del país, los indicadores marcan que, en materia educativa, la Ciudad no estaría siendo una alumna aplicada.

En el análisis general del actual Presupuesto, hay una correcta ejecución. Según la rendición del tercer trimestre de 2017, el ítem de Educación lleva devengados $ 25.087.717.103, lo equivalen-te al 74,1 % del total, estimado en
$ 33.854.517.808 para el año en curso. Pero cuando se observan los detalles, salta a la vista que, en Educación de Gestión Estatal (la pública), sólo se ejecutó el 50,7 %, cuando debería estar en alrededor del 75 u 80 por ciento a esta altura del año. Todo indicaría que, en 2017, nuevamente, los números afectados a la enseñanza pública arrojarían un saldo desfavorable.

Qué reunió la opinión de distintos actores ligados a la problemática en la Ciudad. Legisladores, representantes gremiales y padres expresaron su postura sobre la política educativa del gobierno de Rodríguez Larreta.
La diputada porteña Lorena Pokoik (FpV), a modo de balance, expresó que “este es un año más en que el Gobierno nos miente en el tema ‘educación’. Los conflictos estructurales no sólo siguen siendo los mismos sino que se agravan. Seguimos con un déficit de vacantes de arriba de diez mil chicos y chicas. Seguimos con graves problemas de infraestructura escolar”, enumeró Pokoik.

En tanto, la legisladora Laura Marrone (FIT) planteó que “el PRO ha pretendido avanzar en una reforma estructural del sistema educativo en consonancia con su pretensión de reformar todo el régimen laboral, previsional y tributario”. La diputada y docente agregó que el Gobierno, “por un lado, busca profundizar el proceso de privatización y tercerización de la enseñanza. Por otro, avanzar en el desplazamiento de la docencia del centro de la tarea didáctica y en su reemplazo creciente por tecnología digital”.

En un intento por acceder a una voz oficial en el tema, Qué tomó contacto con funcionarios del Ministerio de Educación porteño, que optaron por el silencio ante la requisitoria. Otro tema sensible, en especial para los trabajadores de la educación, es la denominada “Reforma Educativa”, que incluye la figura de la “Secundaria del Futuro”. Desde la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), gremio que nuclea la mayor cantidad de docentes porteños, denunciaron que des-de el gobierno de Larreta nunca fueron consultados ni recibieron información de la iniciativa, presentada sólo a través de anuncios mediáticos y digitales.

“Es así como se maneja el Gobierno de la Ciudad, trabaja a través de los medios, es toda una cuestión de marketing. La verdad es que es vergonzoso, en Educación no se gobierna así”, sostuvo Guillermo Parodi, secretario adjunto de UTE. El dirigente sindical advirtió que averiguaron en la Legislatura adónde irá el proyecto de reforma y no obtuvieron res-puesta. Y criticó que el Ejecutivo le haya dado la primicia al diario Clarín, que tuvo acceso al proyecto antes que los acto-res educativos. “No sólo dejan de lado a los docentes, dejan de lado a to-da la comunidad”, expresó Parodi con un dejo de resignación.

Otro de los puntos conflictivos en materia educativa porteña es la constante falta de vacantes. Qué charló con Patricia Pines, miembro del colectivo ‘Vacantes para Tod@s en la Escuela Pública’, un grupo de Facebook nacido en 2014, donde hay agrupadas más de 6.700 personas afectadas por la problemática. Pines relató que, cuando notaron la creciente falta de vacantes, “ahí nos dimos cuenta que era una gran falta de escuelas.

El Gobierno de la Ciudad empezó a decir que la obligatoriedad era a partir de los 4 años. Investigando sobre el tema, vimos que en la Constitución de la Ciudad, en el artículo 24, dice que el Estado tiene la obligación de garantizar la escolaridad pública, laica, gratuita desde los 45 días. Por supuesto, eso no se cumple”, afirmó Pines.

Según datos oficiales de la cartera a cargo de la ministra Acuña, en el ciclo lectivo 2017, faltaron 11.958 vacantes. Desde ‘Vacantes para Tod@s’ proyectaron que, en 2018, serían más de 12.000 los niños y niñas que no podrán acceder a la escuela pública, de persistir la carencia de establecimientos educativos en el distrito.

El presupuesto 2018 ya evidenció una reducción en los porcentajes del monto asignado a la educación pública, y un crecimiento en la privada. En 2017, se le asignó a la Educación de Gestión Pública el 51,35 % del total del presupuesto. Para el año que viene, el porcentaje disminuyó al 48,37 %. En tanto, para la privada aumentó del 16,40 % al 18,26 % para el 2018.

Para finalizar, la diputada Lorena Pokoik aseguró que “la Ciudad responde a un modelo impuesto por Nación, el cual determina que una par-te de la ciudadanía está sobrando para este modelo económico. En la Educación es-to repercute mucho, porque todos sabemos que, ante cualquier crisis económica o situación compleja de un país, la escuela es el lugar principal de contención de nuestros niños”.

Sin interés en que salgan

Revista Qué accedió a algunos proyectos sobre educación que no han sido tratados, según denuncia la oposición.
Entre otras, se destacan el Incremento de la inversión; Financiamiento Educativo, la de reaseguro del ciclo lectivo. Muchas de ellas perderán estado parlamentario a fin de año. El FIT denuncia que presentó diez proyectos para construir escuelas y el oficialismo aún no los trató.

“Menos educación y más represión”

En diálogo con Qué, la legisladora y docente Laura Marrone (FIT) remarcó que la educación, en el gobierno de Larreta, tendrá la participación más baja de su historia dentro del presupuesto, llegando al 18 % del total. Pero destacó que el presupuesto para la Policía de la Ciudad será del 14,72 %.

Marrone indicó que “los salarios de la Policía superan ampliamente los sueldos docentes”, y agregó que, “para 2018, se destinarán $ 25.711 millones para salarios policiales y $ 25.697 millones para salarios de Educación, siendo que la docencia duplica el número de policías. El salario de un policía de la Ciudad que recién comienza es de $ 30 mil, el salario promedio es de $ 43 mil, y un comisario gana alrededor de $ 90 mil, mientras que un docente que trabaja doble jornada percibe $ 26 mil”. Para finalizar, la diputada del FIT dijo que la comparación anterior “es un solo dato que basta para mostrar que el macrismo prioriza la represión para imponer el paquete de reformas y el ajuste que fueron anunciados”.

“El diálogo como slogan de marketing”

La diputada Lorena Pokoik (FpV), miembro de la Comisión de Educación dentro de la Legislatura porteña, criticó la política educativa de la gestión larretista. “Yo creo que es un gobierno que se basa en el marketing político y que habla directamente con la ciudadanía a través de los medios”. Y prosiguió la legisladora: “Pasa por encima de todas las instituciones y representaciones, sean sindicales, estudiantiles, padres, o la propia Legislatura. Entiende que no necesita el diálogo ni el consenso con nadie, porque todos son grandes anuncios publicitarios”, manifestó Pokoik.
“El diálogo lo siguen sosteniendo como un slogan de marketing. No ha existido diálogo alguno con el gobierno de la Ciudad. Con la gestión de educación, todo lo que llaman diálogo son reuniones donde la ministra o sus funcionarios hacen un monólogo informando, no dialogando”.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN #165 DE REVISTA QUÉ

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