Revista Qué

10 Nov 2016 | escuelas porteñas

Privatización en potencia

El auge del sector educativo de gestión privada es una realidad cada vez más contundente en la Ciudad. Los subsidios aumentan a paso rápido, lo mismo que las matrículas, que cada vez superan por mayor margen a las estatales. La tendencia empezó con Macri en 2007 y Larreta la continúa. El ámbito de la educación […]

El auge del sector educativo de gestión privada es una realidad cada vez más contundente en la Ciudad. Los subsidios aumentan a paso rápido, lo mismo que las matrículas, que cada vez superan por mayor margen a las estatales. La tendencia empezó con Macri en 2007 y Larreta la continúa.

Educacion #109

El ámbito de la educación privada avanza con firmeza dentro de la Ciudad de Buenos Aires. La tendencia, que halla su génesis en los albores de la gestión macrista en el distrito porteño, va profundizándose año tras año. Una prueba cabal de ello es la partida presupuestaria de cara al año próximo, que el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta prevé aprobar en sesión parlamentaria antes del mes de diciembre. Allí, los subsidios a entidades educativas de gestión privada escalan otra vez: con casi 5.358 millones de pesos, ya representan el 16,2 % del monto total que manejará la cartera que conduce actualmente María Soledad Acuña ($ 32.535.298.240).

“Es una política constante del Gobierno. Se ha profundizado significativamente el proceso de privatización”, sostuvo en diálogo con Qué el titular del gremio docente ADEMYS, Jorge Adaro. Para él, la decisión gubernamental de potenciar la educación privada en desmedro de la pública no se agota en los subsidios. “Está sucediendo algo mucho mayor, como la privatización de otras instancias. Por ejemplo, el proceso de capacitación de los docentes”, indicó.

Actualmente, y desde hace algunos años, ese ítem corre por cuenta de la Universidad de San Andrés, que se encarga de capacitar a los directores de las escuelas porteñas. “Antes había una escuela de capacitación que, con el correr del tiempo, fue perdiendo protagonismo en el sistema. Hoy, ni siquiera se tomó en consideración la posibilidad de efectuar algún contacto con la UBA, sino que lo hicieron con una institución privada”, agregó Adaro, quien también despotricó contra el descenso de las partidas presupuestarias en materia de infraestructura y de construcción de escuelas.

En ese aspecto, según datos del Observatorio del Derecho a la Ciudad, la inversión en infraestructura escolar disminuyó y se subejecutó de 2012 a 2016. “Como consecuencia de ello, faltan escuelas laicas, gratuitas y estatales para miles de niños, niñas y adolescentes”, se indica en un informe realizado por dicho organismo. Para 2017, el Ministerio de Educación porteño pretende erogar $ 866.955.970 en Infraestructura Escolar.

Fuentes del Gobierno porteño negaron que exista una decisión de volcar cada vez más recursos en pos de la privatización de la educación. “Eso es un disparate”, se limitaron a decir a este medio.

Por su parte, Patricia Pino, docente y miembro del Observatorio del Derecho a la Ciudad y del grupo Vacantes para Todos, manifestó que “hay una política de desalentar a las familias en la elección de la escuela pública”. Por caso, mencionó como una de las causas al polémico sistema de inscripción online, que a menudo se cae y de-ja sin vacantes a todos los que buscan inscribirse (ver cuadro aparte).

“No es casual, ni tampoco un error involuntario. Esto forma parte de un plan sistemático, puesto que la gente se agota de esperar, y aquellos que tienen la posibilidad, pagan la matrícula de la escuela privada”, agregó.

En este sentido, el problema mayor pasa por las personas que no cuentan con la chance económica de acceder a una de esas plazas, quedando excluidas del sistema. Según Pino, la situación se agrava en la zona sur de la Capital, donde “se crean viviendas pero no hospitales ni escuelas”. En esa línea, desde la Comuna 8, que integra a los barrios de Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano, coincidieron en que existe una emergencia educativa en el distrito. “Hay problemas de vacantes, pocas escuelas, problemas edilicios y grandes dificultades con el nuevo sistema de inscripción online, tanto para padres como para docentes, ya que el mismo es-conde una gran información y no permite ver cuántos alumnos hay en lista de espera”, relató el comunero de la Coalición Cívica, Hugo Bentivenga.

El último censo oficial arroja datos contundentes: en Educación Común, en 2015, hubo 361.973 matriculados en esta-blecimientos de gestión privada contra 345.538 de la esfera pública. La balanza empezó a inclinarse a partir de 2007, cuando Mauricio Macri fue electo como Jefe de Gobierno. Antes, la matrícula esta-tal superaba con creces a la privada año tras año, desde 1996 en adelante.

La diferencia actual se desprende del nivel Superior Común, donde el sector privado le saca casi 15 mil plazas al estatal (62.922 a 48.062).

En tanto, en nivel Primario, la ecuación se vuelca de manera favorable al ámbito público (146.566 a 136.437), y lo mismo sucede en nivel Medio, pero con un margen más escueto (96.932 a 93.477).

En la ronda de exposiciones de los ministros, en referencia a los presupuestos de las carteras porteñas, la ministra Acuña fue consultada acerca del motivo que lleva al Gobierno a que el único ítem que siempre crece sea el subsidio al sector privado, pero esquivó el bulto. “No quiso contestarnos. Hay una lectura política de ver la educación como un negocio y no como un derecho”, disparó el legislador porteño del Frente de Izquierda, Patricio Del Corro, y agregó: “Más de la mitad de los chicos del nivel secundario va a escuelas con matrícula privada. Eso tiene consecuencias de mercantilización”.

La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), en uno de sus in-formes, sostiene que “la asignación de un presupuesto tan elevado, orientado al otorgamiento de subsidios a escuelas de gestión privada, resulta de una enorme gravedad, so-bre todo considerando que se trata de recursos que son asignados discrecionalmente por el Poder Ejecutivo, sin una ley que reglamente los criterios que rigen su otorga-miento. El Gobierno, por su parte, tampoco ex-pone públicamente cuáles son los criterios tenidos en cuenta”.

El próximo 16 de noviembre se darán a conocer las cifras de matriculados para el ciclo lectivo del año próximo, y la situación de las vacantes. Según pudo saber Qué, no son pocas las familias que ya se han quedado sin lugares y que, al día de hoy, no saben dónde irán a estudiar.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN #109 DE REVISTA QUÉ

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