Revista Qué

3 Abr 2016 | Acarreo

Quince años sin controles

El 25 de marzo se cumplieron 15 años desde que se venció la licitación por el servicio de acarreo que prestan dos empresas. En 2015, además de facturar cerca de $ 83 millones, recibieron otros $ 77 de parte del gobierno porteño en concepto, como denuncia la oposición, de “subsidio encubierto”.

Cuando en 2008, el ahora presidente, y entonces jefe de gobierno porteño Mauricio Macri dio su primer discurso de apertura de sesiones en la Legislatura, sostuvo que se revisarían los contratos y las licitaciones de las gestiones anteriores para así generar mayor transparencia.

Luego de ocho años de su gestión, y la conti-nuación de la de su “delfín político”, Horacio Rodríguez Larreta, esa prédica parecería no haber llegado al acarreo de vehículos.

El-acarreo-mueve-millones-e1379708438433La licitación, firmada por el ex intendente Carlos Grosso en 1990, se cayó en 2001. Desde entonces, todos los alcaldes porteños le renovaron el contrato, de forma anual, a las dos empresas que prestan el servicio: Dakota SA y B.R.D SAICFI.

En 2015 las mencionadas empresas recibieron por parte del gobierno porteño $ 76.816.798,03 por el servicio, según se desprende de las 50 facturas que presentaron ante la dirección General de Concesiones, y otras dependencias, y a las que tuvo acceso Qué. Dakota embolsó $ 39. 614.243,41, mientras que B.R.D, $ 37.202.554,02. El cannon mensual que pagan no supera los $ 55.000. Por cada auto acarreado, las empresas se hacen de $ 580, y se calcula que por mes 12.000 vehículos son llevados a las playas por estar mal estacionados en las calles porteñas.

Esa cifra da la suma de $ 83.520.000 solamente en 2015. Ese dinero, según explicaron varias fuentes de la oposición porteña, se devengó sólo en concepto de parte del salario de los conductores de las grúas. Según la ley 2888, que aprobó la Legislatura en 2013, el Ejecutivo tiene la potestad de intervenir el sistema cuando lo considere. Uno de los Auditores Generales, Facundo del Gaiso, apuntó justamente en ese sentido. “La Ciudad le da a las empresas todos los insumos para trabajar. Es lo mismo que sea estatal”, afirmó.

De las mencionadas facturas, la gran mayoría corresponde al alquiler de cocheras, y cada una de ella oscila entre los $ 11.000 y los $ 20.000. Las más caras, y por las que se llega a la mi-llonaria cifra expuesta anteriormente, es por el alquiler de vehículos “para traslado de personas, herramientas y/o equipos de trabajo”, superan los $ 3.300.000.

En la Ciudad, se defienden de dichas acusaciones y sostienen que se trata de un problema judicial, y que de no ser resuelto, tomarán medidas y llamarán a una nueva licitación. “Si en la Justicia no se avanza hacia una re-solución, estamos en condiciones de dar de baja el pliego de licitación y hacer un nuevo llamado para enviarlo a la Legislatura. Esa es la decisión”, explicaron desde la subsecretaría de Transporte, que conduce Juan José Méndez.

 

Pagar alquiler por grúas propias

Para las empresas, el negocio del acarreo de grúas es redondo. En promedio, le factura a la Ciudad más de $ 3.000.000 por mes, tan sólo en concepto de “Alquiler de Vehículo para Traslado de personas, herramientas y/o equipos”. Sin embargo, se trataría de un subsidio encubierto debido a que en realidad es por el alquiler de las grúas.

Lo cierto es que los vehículos ya son del Estado, por lo que el gobierno, según se desprende de las facturas, no sólo pagó las grúas, sino que ahora paga por su alquiler.

 

“Que lo haga el Estado”

Para el Auditor General por la Ciudad, Facundo del Gaiso (CC-ARI) el Ejecutivo porteño, ante la situación actual, tendría que absorber el servicio de acarreo de vehículos. “Se le cobra un canon irrisorio, se les dan las grúas, se paga un adicional para los choferes, se ponen los agentes de tránsito y encima se les paga un subsidio encubierto”, consideró.

 

Una redistribución del 700%

La dirección General de Concesiones de la Ciudad, según se desprende del Presupuesto 2015, tuvo un total de $ 10.000.000 para erogar en dicho ejercicio. Sin embargo, según las 31 facturas que rubricaron las dos empresas que se dedican al acarreo de vehículos, solamente en ese rubro tuvo que destinar casi $ 70 millones, por lo que el ex jefe de gobierno, Mauricio Macri, tuvo que hacer una redistribución de partidas de 700% para llegar a esa cifra.

Pero esa Dirección General no fue la única que aportó fondos para el acarreo. Según los recibos, la subsecretaría de Trabajo destinó $ 70.500; el ministerio de Desarrollo Económico, $ 211.500; la secretaría de Hábitat e Inclusión, $ 11.750; la dirección de Redeterminación de Precios $ 6.605.425,22; y $ 511.370, sin especificar.

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