Revista Qué

11 Ene 2017 | Buenos Aires playa

Se van millones en arena

El Gobierno porteño puso en marcha la novena edición de las playas artificiales en la Ciudad. Destinó más de 25 millones de pesos a su instalación, un 300 por ciento más que cuando se inició en 2009. Excesivos gastos para pasar el verano en Buenos Aires y la nueva licitataria. Estalló el verano y el […]

El Gobierno porteño puso en marcha la novena edición de las playas artificiales en la Ciudad. Destinó más de 25 millones de pesos a su instalación, un 300 por ciento más que cuando se inició en 2009. Excesivos gastos para pasar el verano en Buenos Aires y la nueva licitataria.

Nota de tapa QUE #118

Estalló el verano y el PRO volvió con toda su artillería para pintar de amarillo la Ciudad, típico de oficialismo que utiliza cualquier excusa para hacer promoción y marketing del partido. Las reposeras, sombrillas, juegos e indumentaria del personal, todo del mismo color, ya fue-ron instalados en 11 puntos de la Ciudad, para que los vecinos que no pudieron escapar del asfalto puedan disfrutar del verano y de la are-na en Capital Federal.

Ya es la novena temporada de Buenos Aires Playa, iniciativa del ahora presidente de la Nación, Mauricio Macri, cuando era jefe de gobierno porteño, y que continuó la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

Desde el Ejecutivo, volvieron a montar dos complejos playeros en cada uno de los extremos de la Capital, con juegos de agua, una ola gigante para los amantes del surf, bungee jumping, entre otros atractivos.La intención es emular a las grandes ciudades del mundo, como París, Roma, Tokio y Berlín, que también cuentan con este tipo de complejos.

Para esta edición, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta volvió a invertir una suma millonaria para instalar los complejos, y gastó $ 25.675.676 para la contratación del servicio integral de producción del evento, con armado y desarmado de instalaciones, provisión de insumos, mantenimiento y logística general.

La licitación pública fue adjudicada a la empresa rosarina WAKE UP SRL que, si bien como actividad principal presta servicios de organización de convenciones y exposiciones comerciales, “excepto, culturales y deportivos”, como actividad secundaria se dedica a la venta al por mayor de artículos de esparcimiento y deportes, motivo por el que fue adjudicada.

Fue fundada en 2010 por Guillermo Héctor Iglesias y Mirta Lorena Malkovic y, según pudo saber Qué, en la actualidad, cuenta con 14 empleados y no realizó aportes de se-guro ni obra social durante 7 meses en el 2016, por lo que su contratación resulta llamativa, ya que la ley 2095 (de compras y contrataciones de la Ciudad), en su artículo 98, explica que “no pueden presentarse, en los procedimientos de selección del sector público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los evasores y deudores morosos tributarios de orden nacional o local, previsionales, alimentarios, declarados tales por autoridad competente”.

Es la primera vez que le adjudican la organización de Buenos Aires Playa. El año pasado, ganó la licitación la empresa P&C Soluciones SRL y, en los cuatro años anteriores, la ganó la so-ciedad ES Consulting, propiedad de Paula Celia y Juana Huenul.

Esta compañía se dedicaba a servicios integrales de consultoría profesional para empresas privadas, públicas u organismos de la administración pública; es decir, sin alguna relación con las actividades ofrecidas en Buenos Aires Playa. Además, ES Consulting fue, al menos en 2012, la única oferente de la licitación.

Los nú meros ascienden
La idea de Buenos Aires Playa nació en el verano de 2009 bajo el mandato de Mauricio Macri, quien inauguró la costa artificial porteña con bombos, platillos, gorritos, sombrillas y reposeras amarillas. En aquel entonces no hubo licitación pública, sino que la puesta en escena fue por contratación directa a un costo que apenas rozaba los $ 600.000.

Durante los dos años siguientes, la práctica fue la misma y, para 2011, la suma destinada al parque recreativo trepó a 916 mil pesos; sin embargo, el mayor salto presupuestario llegó en 2012, de la mano de ES Consulting SRL, a la que el exjefe de gobierno porteño, y hoy Presidente de la Nación, destinó 8 millones y medio de pesos.

Para 2013, contó con 11 millones; en 2014, fueron 16 millones; en 2015, 19 millones; y en 2016, más de 22 millones de pesos. Por lo tanto, desde su creación, la inversión creció un 370 por ciento. Todas estas cifras corresponden tan sólo al armado y desarmado de las instalaciones, así como a la logística en general.

Es decir, que que-dan exentos del presupuesto la compra de los elementos, la instalación de las redes de agua y baños, la contratación de los artistas para los shows en vivo y el personal de seguridad y cuidados médicos, por lo que el dinero destinado es aun más abultado.

Otra de las características de la creación de playas artificiales desparramadas por las comunas es que fue llevada a cabo porque la Ciudad no cuenta con espacios de recreación de esa índole, como debería ser el río, ya que el Ejecutivo porteño, históricamente, los ha concesionado y destinado para emprendimientos inmobiliarios.

Un claro ejemplo son los casos de Punta Carrasco y Costa Salgue-ro. Hace más de 20 años están concesionados, y el ac-tual Gobierno de la Ciudad les otorgó una prórroga por 5 años más.

Buenos Aires Playa 2017 vuelve a ser el foco de críticas de la oposición, por ser utilizado como un medio de promoción y marketing del PRO. Prueba de ello son las sombrillas, reposeras, indumentaria del personal y hasta el metegol amarillo, color que ya es una marca registrada del oficialismo.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA #118

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